{"id":2287,"date":"2015-04-13T10:00:37","date_gmt":"2015-04-13T08:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2287"},"modified":"2015-04-13T10:00:37","modified_gmt":"2015-04-13T08:00:37","slug":"un-libro-cada-semana-ostende-de-volker-weidermann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/04\/13\/un-libro-cada-semana-ostende-de-volker-weidermann\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Ostende&#039; de Volker Weidermann"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/ostende.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2288\" title=\"ostende\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/ostende.jpg\" alt=\"\" width=\"202\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/ostende.jpg 811w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/ostende-203x300.jpg 203w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/ostende-768x1136.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/04\/ostende-692x1024.jpg 692w\" sizes=\"(max-width: 202px) 100vw, 202px\" \/><\/a>En el <strong>verano de 1936<\/strong> los nazis hab\u00edan comenzado una persecuci\u00f3n implacable de los jud\u00edos, amenazaban con anexionarse Austria y hab\u00edan conseguido que los gobiernos europeos se arrugaran hasta el punto de hacer concesiones en un intento in\u00fatil por detener su expansi\u00f3n. En Espa\u00f1a, un golpe de Estado derivaba en una guerra y en Italia los <em>camisas negras<\/em> campaban a sus anchas reduciendo a su m\u00ednima expresi\u00f3n cualquier intento de disidencia con el r\u00e9gimen de Musolini.<\/p>\n<p>Mientras, en la localidad costera de Ostende, <strong>un grupo de intelectuales jugaba a so\u00f1ar<\/strong> que su mundo segu\u00eda en pie, que la civilizaci\u00f3n, el pensamiento libre, la cr\u00edtica, la creatividad continuaban inc\u00f3lumes. Dos de ellos eran el escritor y bi\u00f3grafo Stefan Zweig y el novelista Joseph Roth. Ambos austriacos, ambos jud\u00edos.<\/p>\n<p><em>Ostende. 1936, el verano de la amistad<\/em> narra <strong>la historia de la amistad de esos intelectuales<\/strong>, figuras de gran relevancia en la cultura del siglo XX, tan culturalmente pr\u00f3ximos y tan lejanos en sus h\u00e1bitos. A Ostende llega Roth buscando una vez m\u00e1s la protecci\u00f3n \u2013social, literaria, econ\u00f3mica\u2013 de Zweig: ambos van acompa\u00f1ados por sus amantes. El bi\u00f3grafo quiere escribir y recomponer su vida, un \u00faltimo intento antes de adentrarse en la senectud. El novelista se ha enamorado de una muchacha que por edad puede ser su hija, a la que introduce en su mundo de alcohol y depresi\u00f3n.<br \/>\nPor all\u00ed est\u00e1n tambi\u00e9n otros intelectuales y artistas muy conocidos: Arthur Koestler, Ernst Toller, Egon Kisch, Willi M\u00fcnzenberg, James Ensor&#8230; <strong>Todos huyen de algo<\/strong>: del nazismo, de la pobreza, de sus propios fantasmas. Un viaje a ninguna parte porque su mundo se est\u00e1 desplomando y no tendr\u00e1n otra vida en el nuevo.<\/p>\n<p>Weidermann ha reconstruido ese \u00faltimo verano feliz antes de que todo acabara y recrea con buen pulso las figuras de Zweig y Roth en ese fondo de tonos suaves y cielo gris mientras se preparan los tanques. El \u00faltimo cap\u00edtulo del libro, en el que narra lo que sucedi\u00f3 a todos ellos en los a\u00f1os inmediatamente posteriores es demoledor. <strong>Apenas ninguno lleg\u00f3 a viejo<\/strong>. La tragedia era la sombra que cubr\u00eda ya el sol de Ostende.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el verano de 1936 los nazis hab\u00edan comenzado una persecuci\u00f3n implacable de los jud\u00edos, amenazaban con anexionarse Austria y hab\u00edan conseguido que los gobiernos europeos se arrugaran hasta el punto de hacer concesiones en un intento in\u00fatil por detener su expansi\u00f3n. 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