{"id":2259,"date":"2015-03-16T10:00:45","date_gmt":"2015-03-16T08:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2259"},"modified":"2015-03-16T10:00:45","modified_gmt":"2015-03-16T08:00:45","slug":"un-libro-cada-semana-hombres-buenos-de-arturo-perez-reverte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/03\/16\/un-libro-cada-semana-hombres-buenos-de-arturo-perez-reverte\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Hombres buenos&#039; de Arturo P\u00e9rez-Reverte"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/hombres-buenos.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2260\" title=\"hombres buenos\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/03\/hombres-buenos.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" \/><\/a>Arturo P\u00e9rez-Reverte acaba de publicar <strong>una novela que puede explicarse muy bien enunciando una contradicci\u00f3n<\/strong>: es la que menos responde a lo que el t\u00f3pico de quien no lo tiene muy le\u00eddo entiende que es la tendencia general de su obra y es a la vez la m\u00e1s cercana a una de las grandes preocupaciones, si no la mayor, de su autor. Si el t\u00f3pico es que P\u00e9rez-Reverte es un escritor que basa sus textos en la aventura y la acci\u00f3n, con profusi\u00f3n de duelos y persecuciones, ya sean a caballo o en zodiac, <em>Hombres buenos<\/em> es una novela que se sale por completo de ese patr\u00f3n. Pero si nos atenemos a la continua aparici\u00f3n en sus textos \u2013art\u00edculos y novelas\u2013 del debate entre la raz\u00f3n y los prejuicios, entre los hombres de ciencia y progreso y quienes defienden las tradiciones solo por el hecho de serlo, esta es la m\u00e1s <em>revertiana<\/em> de sus novelas.<\/p>\n<p>El argumento es sencillo: a finales del siglo XVIII, <strong>la Academia env\u00eda a dos de sus miembros a Par\u00eds<\/strong> con el objetivo de adquirir la <em>Encyclop\u00e9die<\/em>. Mientras preparaban el viaje, otros dos acad\u00e9micos se ponen de acuerdo para tratar de impedir que el viaje de sus compa\u00f1eros se vea culminado por el \u00e9xito. Lo curioso es que uno de los saboteadores es lo que ahora llamar\u00edamos de extrema derecha y el otro, de extrema izquierda. El primera no desea que las ideas renovadoras lleguen a Espa\u00f1a. El segundo teme que sean mal interpretadas.<\/p>\n<p>Lo que cuenta la novela es <strong>el viaje y la posterior b\u00fasqueda en Par\u00eds de una colecci\u00f3n completa de la magna obra, en su primera edici\u00f3n<\/strong>. Por supuesto, la sombra del mercenario contratado por los saboteadores est\u00e1 siempre tras los dos acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>Hay poca acci\u00f3n en el libro y lo que domina es el debate de las ideas. Uno de los acad\u00e9micos es el bibliotecario de la instituci\u00f3n, un hombre afable, religioso y prudente, que teme que la Ilustraci\u00f3n termine por causar no pocos males; el otro es un marino que dej\u00f3 los mares hace tiempo para dedicarse a escribir sobre la t\u00e9cnica de la navegaci\u00f3n. Ambos confrontan sus ideas y tambi\u00e9n lo hacen con los colegas franceses que se van encontrando, as\u00ed como con otros personajes hist\u00f3ricos, como el conde de Aranda.<\/p>\n<p><strong>Hablan del mundo que les ha tocado vivir, pero no es dif\u00edcil hallar ecos de hoy mismo<\/strong>, y m\u00e1s concretamente de la Espa\u00f1a de nuestros d\u00edas. En la lucha entre una \u00e9poca que se desploma y la nueva que est\u00e1 a la espera, con sus incertidumbres, sus v\u00edctimas inocentes y no poca sangre in\u00fatil vertida en el tr\u00e1nsito, est\u00e1 <strong>la met\u00e1fora de este tiempo de confusi\u00f3n<\/strong>. No es dif\u00edcil hallar similitudes entre la voz de don Pedro Z\u00e1rate, el marino retirado que encarna el sentido del deber, el escepticismo a veces doloroso, la idea de lo que es honorable referida solo a uno mismo y su concepto de progreso, con la del autor.<\/p>\n<p>Narra todo eso P\u00e9rez-Reverte y al tiempo cuenta c\u00f3mo elabor\u00f3 la novela, c\u00f3mo se document\u00f3 y resolvi\u00f3 algunos problemas: lo mismo cuando tiene que imaginar un duelo que cuando calcula el tiempo necesario para ir de Bayona a Par\u00eds. No faltan las conversaciones con otros acad\u00e9micos de hoy y con especialistas en esa \u00e9poca hist\u00f3rica. <strong>Francisco Rico protagoniza una de las escenas m\u00e1s divertidas<\/strong>, sobre todo cuando se cruza una referencia a su aparici\u00f3n frecuente en las novelas de Javier Mar\u00edas. Sin embargo, el lector no debe caer en la trampa de pensar que cuanto narra el autor en esas p\u00e1ginas es del todo real. De hecho, cuando habla de las novelas que ha publicado se refiere a ellas con t\u00edtulos falsos, lo que da una pista de que las fronteras entre realidad y ficci\u00f3n no est\u00e1n nunca tan claras como puede parecer.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arturo P\u00e9rez-Reverte acaba de publicar una novela que puede explicarse muy bien enunciando una contradicci\u00f3n: es la que menos responde a lo que el t\u00f3pico de quien no lo tiene muy le\u00eddo entiende que es la tendencia general de su obra y es a la vez la m\u00e1s cercana a una de las grandes preocupaciones, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[780,1167,1854],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2259"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2259"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2259\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}