{"id":2237,"date":"2015-02-16T10:00:57","date_gmt":"2015-02-16T08:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2237"},"modified":"2015-02-16T10:00:57","modified_gmt":"2015-02-16T08:00:57","slug":"un-libro-cada-semana-terror-y-utopia-moscu-en-1937-de-karl-schlogel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/02\/16\/un-libro-cada-semana-terror-y-utopia-moscu-en-1937-de-karl-schlogel\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Terror y utop\u00eda. Mosc\u00fa en 1937&#039; de Karl Schl\u00f6gel"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/02\/Moscu-1937.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2238\" title=\"Moscu 1937\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/02\/Moscu-1937.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/02\/Moscu-1937.jpg 496w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/02\/Moscu-1937-192x300.jpg 192w\" sizes=\"(max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a>Desde hace mucho tiempo es conocido lo que pas\u00f3 en Alemania en el tiempo transcurrido entre 1933 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial y en una amplia zona de Europa (la ocupada por las tropas de Hitler) desde esa fecha hasta mayo de 1945. Solo <strong>con la apertura de los archivos secretos sovi\u00e9ticos ha empezado a conocerse con detalle<\/strong> lo que sucedi\u00f3 en los mismos a\u00f1os en el pa\u00eds sobre el que tantos creyeron que hab\u00eda conseguido poner en marcha la utop\u00eda de la igualdad y la justicia social.<\/p>\n<p>Lo hab\u00edan denunciado los disidentes que lograron escapar y algunos escritores e intelectuales que pagaron con su vida o con la p\u00e9rdida de libertad el delito de contar lo que vieron. A esos testimonios se est\u00e1n sumando ahora libros que aportan <strong>una cantidad de datos verdaderamente abrumadora sobre la vida en la URSS<\/strong>. Y hay un a\u00f1o marcado a fuego en la historia de ese pa\u00eds: 1937. <strong>Algunos datos<\/strong> que figuran en este libro estremecedor de Karl Schl\u00f6gel resumen la magnitud de lo sucedido: en ese a\u00f1o maldito,<strong> fueron arrestadas casi dos millones de personas<\/strong>; de ellas, 700.000 fueron asesinadas y el resto, enviadas a campos de concentraci\u00f3n y colonias de trabajo en los que las condiciones en las que hac\u00edan su tarea convert\u00edan al infierno en un lugar de reposo. En Kolym\u00e1, por ejemplo, era habitual trabajar en grandes obras en el exterior, durante inviernos que all\u00ed duran seis meses y en los que la temperatura oscila habitualemente entre -20 y -40 grados.<\/p>\n<p>Schl\u00f6gel cuenta lo que sucedi\u00f3 en Mosc\u00fa en ese a\u00f1o. Para ello, retrocede a veces hasta la Revoluci\u00f3n y cuenta episodios que van desde <strong>los delirantes planes de Stalin para transformar la ciudad<\/strong> \u2013con gigantescas avenidas que exig\u00edan derribos masivos, incluida la catedral de San Basilio\u2013 hasta c\u00f3mo se elabor\u00f3 <strong>un plan sistem\u00e1tico de conversi\u00f3n en enemigos del pueblo<\/strong> y el Estado de muchos fieles militantes que nunca llegaron a entender por qu\u00e9 se les acusaba. A\u00fan peor: por qu\u00e9 se les condenaba.<\/p>\n<p>Cuenta el autor c\u00f3mo <strong>la plaza Roja se llenaba de entusiasmados ciudadanos que iban a escuchar las condenas<\/strong> de personas que hasta poco antes hab\u00edan ocupado cargos de gran relieve; c\u00f3mo los artistas se procuraban el apoyo de funcionarios de alto nivel, pero ten\u00edan que estar atentos para distanciarse de ellos si ca\u00edan en desgracia, no fueran a arrastrarlos consigo; c\u00f3mo <strong>los comisarios pol\u00edticos estaban infiltrados<\/strong> en todos los c\u00edrculos de intelectuales y creadores para saber lo que hac\u00edan. Cuenta tambi\u00e9n c\u00f3mo los registros de las viviendas de los grandes jefes, que se realizaban cuando eran acusados de traici\u00f3n, revelaban <strong>una enorme e inexplicable acumulaci\u00f3n de bienes<\/strong> que se convert\u00eda en elemento probatorio.<\/p>\n<p>Al terminar el libro, mil p\u00e1ginas en las que el lector no sale de su asombro, la pregunta que queda sin responder de una manera satisfactoria \u2013probablemente porque nadie tiene la respuesta\u2013 es la de <strong>c\u00f3mo fue posible un sistema en el que nadie estaba a salvo<\/strong>, ni siquiera los m\u00e1s altos jefes de los verdugos. Si el comunismo no fue posible se debe sin duda a quienes planificaron y ejecutaron cuanto pas\u00f3 en 1937. Schl\u00f6gel lo narra con detalle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace mucho tiempo es conocido lo que pas\u00f3 en Alemania en el tiempo transcurrido entre 1933 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial y en una amplia zona de Europa (la ocupada por las tropas de Hitler) desde esa fecha hasta mayo de 1945. 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