{"id":2218,"date":"2015-01-19T10:00:50","date_gmt":"2015-01-19T08:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2218"},"modified":"2015-01-19T10:00:50","modified_gmt":"2015-01-19T08:00:50","slug":"un-libro-cada-semana-pronto-seremos-felices-de-ignacio-vidal-folch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2015\/01\/19\/un-libro-cada-semana-pronto-seremos-felices-de-ignacio-vidal-folch\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Pronto seremos felices&#039; de Ignacio Vidal-Folch"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/01\/pronto-seremos-felices.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2219\" title=\"pronto seremos felices\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/01\/pronto-seremos-felices.jpg\" alt=\"\" width=\"176\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/01\/pronto-seremos-felices.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2015\/01\/pronto-seremos-felices-176x300.jpg 176w\" sizes=\"(max-width: 176px) 100vw, 176px\" \/><\/a><strong>En los d\u00edas turbulentos de la revoluci\u00f3n<\/strong> que derrib\u00f3 el r\u00e9gimen de <a href=\"http:\/\/www.historiasiglo20.org\/BIO\/ceaucescu.htm\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Ceaucescu<\/a>, una mujer se lamentaba de que, al ir a comprar el fiambre que ten\u00eda adjudicado en su cartilla, no le hab\u00edan dado el llamado <em>salami de primavera<\/em> (aunque era el \u00fanico disponible todo el a\u00f1o) sino otra cosa. \u00abPero es mortadela italiana\u00bb, le explic\u00f3 una amiga. \u00abEs mucho mejor. En Italia hay m\u00e1s de veinte tipos de salami\u00bb, a\u00f1adi\u00f3. A lo que la mujer le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfY para qu\u00e9 quieren tantos?\u00bb<\/p>\n<p>La historia la cuenta Ignacio Vidal-Folch en <em>Pronto seremos felices<\/em> y es muy probable que no sea ficci\u00f3n sino que la conociera el autor de primera mano en los tiempos en que fue corresponsal en la zona. El argumento de la novela gira en torno a <strong>dos momentos hist\u00f3ricos: los \u00faltimos a\u00f1os del r\u00e9gimen comunista en los pa\u00edses del Este y un tiempo m\u00e1s o menos reciente<\/strong>. El protagonista-narrador regresa a Praga, donde trabaj\u00f3 como agente comercial, tras el rastro de quien fuera su mano derecha en los a\u00f1os en que estuvo en aquella ciudad. La mujer era una comunista sin fisuras, cr\u00edtica con los dirigentes que hab\u00edan deteriorado el sistema pero leal, trabajadora y rigurosa.<\/p>\n<p>En su b\u00fasqueda, el protagonista ir\u00e1 reencontr\u00e1ndose con gente que conoci\u00f3, lo que le sirve para contar <strong>la historia de tipos bien diferentes: desde el arribista de manual hasta el p\u00edcaro, pasando por el derrotado por todos los sistemas, el ingenuo con suerte y el que se suma siempre al carro vencedor<\/strong>.<br \/>\nPraga, Bucarest y Sof\u00eda son los escenarios de esta novela llena de una<strong> iron\u00eda fin\u00edsima, un relato elegante y a la vez impregnado de una suave melancol\u00eda<\/strong>. Es el retrato de un mundo que se vino abajo y fue sustituido por otro que dista mucho de premiar el esfuerzo y el talento. Hay m\u00e1s tipos de salami y es improbable que detengan a nadie por cr\u00edticar a los l\u00edderes del sistema pero la felicidad prometida a\u00fan no ha llegado.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los d\u00edas turbulentos de la revoluci\u00f3n que derrib\u00f3 el r\u00e9gimen de Ceaucescu, una mujer se lamentaba de que, al ir a comprar el fiambre que ten\u00eda adjudicado en su cartilla, no le hab\u00edan dado el llamado salami de primavera (aunque era el \u00fanico disponible todo el a\u00f1o) sino otra cosa. \u00abPero es mortadela italiana\u00bb, [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[507,853,2381],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2218"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2218"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2218\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2218"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2218"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2218"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}