{"id":2199,"date":"2014-12-29T10:00:08","date_gmt":"2014-12-29T08:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2199"},"modified":"2014-12-29T10:00:08","modified_gmt":"2014-12-29T08:00:08","slug":"un-libro-cada-semana-los-ultimos-de-juan-carlos-marquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2014\/12\/29\/un-libro-cada-semana-los-ultimos-de-juan-carlos-marquez\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Los \u00faltimos&#039; de Juan Carlos M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/12\/Los\u00faltimos.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2200\" title=\"Los\u00faltimos\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/12\/Los\u00faltimos.jpg\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"300\" \/><\/a>Juan Carlos M\u00e1rquez es conocido como escritor de cuentos y uno de sus \u00faltimos libros, <em>Tangram<\/em>, mereci\u00f3 el premio Euskadi en 2012. Con <em>Los \u00faltimos<\/em> se adentra <strong>en el territorio de la novela, aunque la estructura formal del libro, a base de cap\u00edtulos muy cortos<\/strong>, de una o dos p\u00e1ginas en su gran mayor\u00eda, tiene ese aspecto fragmentario que recuerda al relato breve sin serlo.<\/p>\n<p>En este libro, M\u00e1rquez arranca con algo parecido al Apocalipsis. Pocas personas sobreviven y al cabo de unos d\u00edas de pasear por un mundo arrasado, en el que algunas bestias mutantes se enfrentan a los pocos supervivientes, deben <strong>huir del planeta para instalarse en Marte<\/strong>. Son un matrimonio con un hijo peque\u00f1o y otro hu\u00e9rfano que han adoptado como propio, una enfermera y un cient\u00edfico.<\/p>\n<p>All\u00ed se enfrentan a sus miedos, a la penuria y a una especie de mandato b\u00edblico que asumen pese a que son conscientes de que tienen todo en contra: el viejo <strong>creced, multiplicaos y poblad la Tierra<\/strong>, que aqu\u00ed debe sustituirse por Marte.<\/p>\n<p>Hay en <em>Los \u00faltimos<\/em> im\u00e1genes poderosas (monta\u00f1as de huesos acumulados por las bestias mutantes, canibalismo, experimentos de laboratorio con catastr\u00f3ficos resultados) y sugerencias que calan hondo: el dolor de una madre al perder un hijo, la fuerza del sexo cuando no se sabe si habr\u00e1 vida el d\u00eda siguiente, los conceptos de valor y cobard\u00eda cuando el mundo que hemos conocido ha dejado de existir&#8230;<\/p>\n<p>El escritor bilba\u00edno se enfrenta a un tema que no es nuevo en la historia de la literatura, pero al que aporta <strong>una visi\u00f3n a base de destellos<\/strong>, como lo que vemos de una sala grande cuando una l\u00e1mpara falla y no para de encenderse y apagarse. Esa visi\u00f3n genera desasosiego en el lector, el que se siente cuando el suelo se hunde bajo los pies y uno no sabe a qu\u00e9 agarrarse. En todos los sentidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Carlos M\u00e1rquez es conocido como escritor de cuentos y uno de sus \u00faltimos libros, Tangram, mereci\u00f3 el premio Euskadi en 2012. 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