{"id":2109,"date":"2014-09-08T10:00:42","date_gmt":"2014-09-08T08:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=2109"},"modified":"2014-09-08T10:00:42","modified_gmt":"2014-09-08T08:00:42","slug":"un-libro-cada-semana-el-bigote-de-emmanuel-carrere","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2014\/09\/08\/un-libro-cada-semana-el-bigote-de-emmanuel-carrere\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;El bigote&#039; de Emmanuel Carr\u00e8re"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/09\/bigote-buena.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2110\" title=\"Maquetaci\u00c3\u00b3n 1\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/09\/bigote-buena.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tras el \u00e9xito de <em>Lim\u00f3nov<\/em>, aparecen en espa\u00f1ol <strong>algunos libros antiguos<\/strong> de Emmanuel Carr\u00e8re. Uno de ellos es <em>El bigote<\/em>, escrito en poco m\u00e1s de un mes en lo que debi\u00f3 de ser un verdadero <em>tour de force<\/em> para el autor, por el tipo de texto de que se trata.<\/p>\n<p>La premisa argumental de la novela es sencilla: <strong>el protagonista, un arquitecto de \u00e9xito residente en Par\u00eds, decide un d\u00eda, casi como una broma, afeitarse el bigote<\/strong>. Los problemas comienzan cuando su mujer no reacciona, no muestra sorpresa alguna. Tampoco lo hacen algunos amigos, ni los colegas con los que comparte estudio. Cuando interroga, harto ya de lo que entiende como una broma pesada, a su mujer, esta le sorprende con la \u00faltima respuesta que esperaba: <strong>\u00e9l nunca ha llevado bigote<\/strong>. A\u00fan peor, poco a poco, las pruebas de que alguna vez lo tuvo van desapareciendo. Y no se puede contar m\u00e1s para no desvelar la esencia de la trama.<\/p>\n<p>El relato, apenas un poco m\u00e1s largo que una <em>nouvelle<\/em>, deriva por terrenos que sorprenden al lector, en una trama que se enmara\u00f1a al estilo kafkiano, y aqu\u00ed no es gratuito el uso del adjetivo. <strong>Carr\u00e8re se mueve a gusto en la frontera entre realidad y ficci\u00f3n, cordura y desvar\u00edo<\/strong>, conduciendo a su personaje y al lector a un verdadero infierno.<\/p>\n<p>No es <em>El bigote<\/em> \u2013de la que existe una versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica dirigida por el propio autor\u2013 una novela perfecta. Probablemente con algunas p\u00e1ginas menos habr\u00eda conseguido una mayor tensi\u00f3n narrativa. Pero s\u00ed es <strong>un texto desasosegante<\/strong>, que en su momento dej\u00f3 muy claro que era obra de un autor con el que hab\u00eda que contar.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras el \u00e9xito de Lim\u00f3nov, aparecen en espa\u00f1ol algunos libros antiguos de Emmanuel Carr\u00e8re. Uno de ellos es El bigote, escrito en poco m\u00e1s de un mes en lo que debi\u00f3 de ser un verdadero tour de force para el autor, por el tipo de texto de que se trata. La premisa argumental de la [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[1326,1434],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2109"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}