{"id":1915,"date":"2014-03-17T12:00:52","date_gmt":"2014-03-17T10:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1915"},"modified":"2014-03-17T12:00:52","modified_gmt":"2014-03-17T10:00:52","slug":"un-libro-cada-semana-avidas-pretensiones-de-fernando-aramburu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2014\/03\/17\/un-libro-cada-semana-avidas-pretensiones-de-fernando-aramburu\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;\u00c1vidas pretensiones&#039; de Fernando Aramburu"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/03\/avidas-pretensiones.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1916\" title=\"avidas-pretensiones\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/03\/avidas-pretensiones.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/03\/avidas-pretensiones.jpg 413w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/03\/avidas-pretensiones-177x300.jpg 177w\" sizes=\"(max-width: 177px) 100vw, 177px\" \/><\/a>Atenci\u00f3n, peligro: una treintena de poetas est\u00e1n reunidos en un convento de un peque\u00f1o pueblo perdido en la Espa\u00f1a interior. <strong>Vanidades insatisfechas, egos gigantes, envidias colosales, recelos eternos&#8230;<\/strong> En ese encuentro de gente diversa unida solo por la poes\u00eda hay de todo ello. As\u00ed quedar\u00e1 de manifiesto en tres d\u00edas en los que deber\u00edan dedicarse a debatir sobre asuntos de alta cultura y elegir el mejor poema de cuantos se presenten a su particular concurso. El problema es que, adem\u00e1s, varios participantes van al convento con el af\u00e1n principal de beber sin medida y, si es posible, tener algo de sexo, que no todo va a ser poes\u00eda m\u00edstica.<br \/>\nDespu\u00e9s de haber escrito algunos libros imprescindibles para entender el caldo de cultivo en el que naci\u00f3 ETA y el drama sufrido por las v\u00edctimas, <strong>Fernando Aramburu se adentra en el humor m\u00e1s despendolado.<\/strong> Para ello, pone en marcha un grupo de poetas en el que hay muchos motivos para re\u00edrse, para el escarnio y la cr\u00edtica \u00e1cida, y tambi\u00e9n unos pocos para la compasi\u00f3n.<br \/>\nCon un lenguaje afilado, el escritor donostiarra cuenta c\u00f3mo dos poetas lesbianas se la juegan a unos mozos del pueblo que conf\u00edan en tener una noche loca; un viejo poeta ciego se lo monta con una jovencita que le hace de secretaria, lazarillo y amante; un par de amigos sortean el dif\u00edcil trance de la intoxicaci\u00f3n de un tercero&#8230; y as\u00ed hasta completar <strong>un cuadro que m\u00e1s parece corte de los milagros que respetable grupo literario.<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><br \/>\nHay en el libro mucha mala leche, no poca s\u00e1tira y muestras abundantes de que el autor sabe exactamente de qu\u00e9 habla cuando se refiere a los poetas y su mundo, m\u00e1s bien peque\u00f1o, para qu\u00e9 nos vamos a enga\u00f1ar. En el universo estrecho de ese c\u00edrculo po\u00e9tico est\u00e1n la vida y la muerte, la prudencia y la locura, las ansias de notoriedad y el temor al rid\u00edculo, la generosidad y el ego\u00edsmo. Es decir, <strong>un grupo disparatado pero real como la vida misma.<\/strong> Por eso, al terminar la historia puede que la risa (del lector) se convierta en mueca.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atenci\u00f3n, peligro: una treintena de poetas est\u00e1n reunidos en un convento de un peque\u00f1o pueblo perdido en la Espa\u00f1a interior. Vanidades insatisfechas, egos gigantes, envidias colosales, recelos eternos&#8230; En ese encuentro de gente diversa unida solo por la poes\u00eda hay de todo ello. As\u00ed quedar\u00e1 de manifiesto en tres d\u00edas en los que deber\u00edan dedicarse [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[1149,1950,2119,2389],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1915"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1915"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1915\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1915"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1915"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1915"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}