{"id":1909,"date":"2014-03-10T20:02:19","date_gmt":"2014-03-10T18:02:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1909"},"modified":"2014-03-10T20:02:19","modified_gmt":"2014-03-10T18:02:19","slug":"un-libro-cada-semana-las-tres-bodas-de-manolita-de-almudena-grandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2014\/03\/10\/un-libro-cada-semana-las-tres-bodas-de-manolita-de-almudena-grandes\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Las tres bodas de Manolita&#039; de Almudena Grandes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/03\/Las-tres-bodas-de-manolita.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1910\" title=\"Las-tres-bodas-de-manolita\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/03\/Las-tres-bodas-de-manolita.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"275\" \/><\/a>Dec\u00eda Ernest Hemingway, lo escribi\u00f3 en <em>El viejo y el mar<\/em>, que <strong>las personas de car\u00e1cter pueden ser destruidas pero no derrotadas<\/strong>. Exactamente eso es lo que sucede a los personajes de <em>Las tres bodas de Manolita<\/em>, la novela de Almudena Grandes que es la tercera entrega de sus <em>Episodios de una guerra interminable<\/em>.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n, tras narrar la historia de la fracasada invasi\u00f3n de Espa\u00f1a por un peque\u00f1o grupo de republicanos procedentes de Francia, en plena Segunda Guerra Mundial, y la actuaci\u00f3n de la guerrilla en la sierra de Ja\u00e9n, <strong>Grandes se detiene en la resistencia cotidiana, lejos de cualquier frente<\/strong>. El eje de la historia es Manolita, una muchacha que, bien a su pesar, entra en la red de resistencia que los republicanos de todos los colores montan en las c\u00e1rceles y sus aleda\u00f1os. Las <em>bodas<\/em> a las que se refiere el t\u00edtulo son los <em>vis a vis<\/em> que un capell\u00e1n corrupto proporcionaba a las parejas, a quienes se conced\u00eda una hora en un cuartucho sucio y lleno de cucarachas, que adem\u00e1s deb\u00edan compartir con otras parejas. No pocas veces, aquellos encuentros de sexo fren\u00e9tico y desesperado eran los \u00faltimos porque los hombres part\u00edan de all\u00ed al pared\u00f3n.<\/p>\n<p>La novela cuenta tambi\u00e9n <strong>la historia de la hermana de Manolita<\/strong>, que fue internada en un colegio de Bilbao para trabajar en un r\u00e9gimen muy parecido a la esclavitud, y la de cientos de personajes cuyo reto cotidiano era llegar vivos a la ma\u00f1ana siguiente, confiando en que un d\u00eda surgir\u00eda la luz en mitad de tanta atrocidad.<\/p>\n<p>Almudena Grandes ha escrito una novela que <strong>se lee en algunos momentos con el coraz\u00f3n en un pu\u00f1o y en otros conteniendo la indignaci\u00f3n<\/strong>. Porque el lector sabe o intuye que casi todo lo que se cuenta es cierto. A\u00fan m\u00e1s, la autora ha dicho que algunas de las historias son tan atroces que nunca podr\u00eda hab\u00e9rselas inventado. Hay lecturas que ilustran o entretienen, otras que resultan placenteras por la belleza de la forma y algunas que son imprescindibles. Este libro est\u00e1 muy bien escrito y engancha. Pero, sobre todo, es imprescindible para entender nuestro pasado.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Ernest Hemingway, lo escribi\u00f3 en El viejo y el mar, que las personas de car\u00e1cter pueden ser destruidas pero no derrotadas. 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