{"id":1899,"date":"2014-02-24T12:00:04","date_gmt":"2014-02-24T10:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1899"},"modified":"2014-02-24T12:00:04","modified_gmt":"2014-02-24T10:00:04","slug":"un-libro-cada-semana-te-espero-dentro-de-pedro-zarraluki","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2014\/02\/24\/un-libro-cada-semana-te-espero-dentro-de-pedro-zarraluki\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Te espero dentro&#039; de Pedro Zarraluki"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/02\/te-espero-dentro-zarraluki.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1900\" title=\"te espero dentro zarraluki\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/02\/te-espero-dentro-zarraluki.jpg\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/02\/te-espero-dentro-zarraluki.jpg 215w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2014\/02\/te-espero-dentro-zarraluki-177x300.jpg 177w\" sizes=\"(max-width: 177px) 100vw, 177px\" \/><\/a>Pedro Zarraluki publica novelas y vol\u00famenes de cuentos indistintamente, hasta convertirse probablemente en <strong>el escritor en espa\u00f1ol que m\u00e1s incursiones hace en la narrativa breve<\/strong>. Algo que no deja de ser sorprendente en un autor que ha ganado importantes premios destinados al g\u00e9nero novela, como el Ciudad de Barcelona, el Herralde y el Nadal.<\/p>\n<p>Su \u00faltimo libro contiene <strong>once relatos en los que el lector tropieza con personajes cotidianos en escenas de la vida corriente<\/strong>. Algo que cambia solo cuando se produce un peque\u00f1o chispazo, a veces un gesto aparentemente inocuo que es como el interruptor que enciende una luz. O la apaga. Eso afecta a la adolescente rebelde y cr\u00edtica con su padre, que ya no vive con su madre; o a la mujer que cuida de su marido en un hospital para enfermos con graves problemas neurol\u00f3gicos; o a la anciana analfabeta y sola que recibe la visita de un hombre que le lleva un televisor en recuerdo del tiempo en que ella lo atendi\u00f3 y que aprender\u00e1 viendo <a href=\"http:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film809297.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\"><em>El Padrino<\/em> <\/a>c\u00f3mo se cuenta una historia.<\/p>\n<p>Para todos ellos, <strong>el transcurso del tiempo termina por ser algo complejo e inasible<\/strong>. Como la vida. Como esas personas que un d\u00eda deciden que su existencia no puede seguir como est\u00e1. Aunque los cambios sean para peor, aunque renuncien a la vida con la que siempre so\u00f1aron. En <em>Te espero dentro<\/em>, el cuento que da t\u00edtulo al volumen y que cierra la colecci\u00f3n, dos hermanos se enfrentan al fin de la relaci\u00f3n con sus padres. El pasado es una nebulosa y el futuro puede ser un abismo.<\/p>\n<p>Hay en estos cuentos <strong>un humor tierno a veces y m\u00e1s \u00e1spero otras, una leve melancol\u00eda y el desasosiego<\/strong> que produce el desgaste de las relaciones y los anhelos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro Zarraluki publica novelas y vol\u00famenes de cuentos indistintamente, hasta convertirse probablemente en el escritor en espa\u00f1ol que m\u00e1s incursiones hace en la narrativa breve. Algo que no deja de ser sorprendente en un autor que ha ganado importantes premios destinados al g\u00e9nero novela, como el Ciudad de Barcelona, el Herralde y el Nadal. Su [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[1877,1993,2096],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1899"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}