{"id":1859,"date":"2013-12-30T12:00:18","date_gmt":"2013-12-30T10:00:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1859"},"modified":"2013-12-30T12:00:18","modified_gmt":"2013-12-30T10:00:18","slug":"un-libro-cada-semana-14-de-jean-echenoz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2013\/12\/30\/un-libro-cada-semana-14-de-jean-echenoz\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;14&#039; de Jean Echenoz"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/14.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1860\" title=\"Maquetaci\u0097n 1\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/14.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/14.jpg 260w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/12\/14-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/a>Jean Echenoz es, sin duda, uno de los escritores franceses m\u00e1s interesantes del momento. No pocos de sus libros son novelas cortas o <em>nouvelles<\/em>, un subg\u00e9nero que en su pa\u00eds siempre ha gozado de prestigio. <em>Al piano<\/em> y <em>Ravel<\/em> son solo dos ejemplos. Pero, al margen de longitudes, lo caracter\u00edstico del autor es <strong>la aparente ligereza de las tramas y el relato<\/strong>, una levedad que se apoya en un <strong>estilo elegante, despojado aparentemente de artificios, aust<\/strong>ero casi hasta el ascetismo.<\/p>\n<p>Eso mismo sucede en <em>14<\/em>, el relato de la peripecia de cuatro j\u00f3venes de Nantes que <strong>se enrolan en el Ej\u00e9rcito el mismo d\u00eda que se conoce la entrada de Francia en la Primera Guerra Mundial<\/strong>. Cuatro amigos de distinta extracci\u00f3n social y car\u00e1cter diferente a los que la guerra tiene reservados destinos tambi\u00e9n diversos.<\/p>\n<p>Echenoz describe las caminatas campo a trav\u00e9s, la vida en las trincheras, la lucha contra piojos y ratas, el hambre, los v\u00f3mitos, las intoxicaciones por el gas, el barro, el fr\u00edo y la angustia, centr\u00e1ndolo todo en los cuatro protagonistas. Lo hace sin estridencias, a veces como si fuera un notario que se limita a ver lo que pasa y dar fe de ello. No sube el tono con las explosiones ni con la muerte. <strong>No son los suyos libros aparatosos, de los que buscan causar emociones fuertes<\/strong>. Y ah\u00ed est\u00e1 el \u00e9xito. Es como ese narrador que cuenta que ha vivido una gran peripecia y lo hace de forma suave, sin concederse ning\u00fan protagonismo, como si haber estado ah\u00ed y haberse comportado como un h\u00e9roe fuera cosa m\u00e1s bien del azar o una obligaci\u00f3n, sin m\u00e9rito personal alguno.<\/p>\n<p>Puede que el relato no tenga la carga dram\u00e1tica de quien narra en primera persona la m\u00e1s grande aventura jam\u00e1s contada, pero a la larga resulta mucho m\u00e1s cre\u00edble y convincente, porque en los grandes protagonistas de los mayores hechos siempre hay una carga inevitable de impostura. Aqu\u00ed todo pasa con naturalidad: la tragedia personal y los momentos que cambian la vida. As\u00ed sucede de la primera p\u00e1gina a la \u00faltima.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jean Echenoz es, sin duda, uno de los escritores franceses m\u00e1s interesantes del momento. No pocos de sus libros son novelas cortas o nouvelles, un subg\u00e9nero que en su pa\u00eds siempre ha gozado de prestigio. Al piano y Ravel son solo dos ejemplos. 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