{"id":183,"date":"2006-11-25T13:29:54","date_gmt":"2006-11-25T13:29:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=183"},"modified":"2006-11-25T13:29:54","modified_gmt":"2006-11-25T13:29:54","slug":"ha-muerto-heroe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2006\/11\/25\/ha-muerto-heroe\/","title":{"rendered":"Ha muerto un h\u00e9roe"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/Blancornelas.jpg\" height=\"225\" width=\"288\"><\/p>\n<p>\nUna de las malas noticias de los \u00faltimos d\u00edas es el <A href=\"http:\/\/www.eluniversal.com.mx\/notas\/389761.html\">fallecimiento del periodista de Tijuana Jes\u00fas Blancornelas<\/a>.<br \/>\nDentro de la tristeza de su desaparici\u00f3n, la \u00fanica alegr\u00eda que nos<br \/>\nqueda a sus lectores es que su muerte se debe a una enfermedad. Por lo<br \/>\ntanto, ninguno de los asesinos que en los \u00faltimos a\u00f1os ha intentado<br \/>\nmatarle ha tenido \u00e9xito. Desde su tumba, Blancornelas puede re\u00edrse<br \/>\nporque ha burlado a todos los sicarios de los c\u00e1rteles que le rondaban<br \/>\npara cerrarle la boca.<\/p>\n<p>Nunca conoc\u00ed a Blancornelas pero s\u00ed intercambi\u00e9 con \u00e9l correos<br \/>\nelectr\u00f3nicos. Cierta vez, por esos azares de Internet, encontr\u00e9 las<br \/>\np\u00e1ginas de la revista <A href=\"http:\/\/www.zetatijuana.com\/html\/EdicionActual\/ZETAIntroPage.html\">&#8216;Zeta Tijuana&#8217;<\/a>.<br \/>\nAll\u00ed descubr\u00ed sus denuncias contra la corrupci\u00f3n, contra la prepotencia<br \/>\nde los narcos y contra la miner\u00eda de algunos pol\u00edticos mexicanos. Desde<br \/>\nEspa\u00f1a, donde a veces el periodismo tiende a ser el m\u00e1s rastrero y<br \/>\nreptiloide de los espect\u00e1culos, su forma de entender su profesi\u00f3n se<br \/>\nve\u00eda como un \u00faltimo rayo de dignidad. <\/p>\n<p>Le mand\u00e9 un e-mail a Blancornelas y tuvo la deferencia de contestarlo.<br \/>\nEl motivo del texto era mostrarle mi solidaridad ante las duras<br \/>\ncondiciones en las que ten\u00eda que desarrollar su trabajo. En 2004 <A href=\"http:\/\/www.cpj.org\/protests\/04ltrs\/Mexico23june04pl_Sp.html\">hab\u00edan matado al editor de su revista<\/a> y \u00e9l mismo ya hab\u00eda sido objeto de un <A href=\"http:\/\/investigacion.org.mx\/lared\/dic97ene98\/ultimahora.html\">atentado<\/a><br \/>\nen el que falleci\u00f3 su escolta. Adem\u00e1s, uno de los fundadores de la<br \/>\nrevista hab\u00eda sido asesinado unos a\u00f1os antes. Blancornelas me agradeci\u00f3<br \/>\nel mensaje y me explic\u00f3 que su vida consist\u00eda en ir de casa a la<br \/>\nredacci\u00f3n y de la redacci\u00f3n a casa, d\u00eda tras d\u00eda, escoltado por catorce<br \/>\nmilitares y encerrado en un coche blindado. Alejarse de esa rutina era<br \/>\nuna sentencia de muerte. Todav\u00eda nos escribimos un par de veces.<\/p>\n<p>La verdad es que me enganch\u00e9 a leer la edici\u00f3n digital de &#8216;Zeta<br \/>\nTijuana&#8217;. Sin haber estado nunca en esa ciudad le cog\u00ed man\u00eda a su<br \/>\nalcalde, Hank Rhon, quien, seg\u00fan Blancornelas y sus compa\u00f1eros, ten\u00eda y<br \/>\ntiene v\u00ednculos con los c\u00e1rteles. Adem\u00e1s, los sucesos que contaban eran<br \/>\nterribles, indecentes, sangrientos. Reconozco que los le\u00eda, -y los leo-<br \/>\ncon morbo. \u00a1Y qu\u00e9 lenguaje! Est\u00e1n escritos en ese espa\u00f1ol azteca que a<br \/>\nveces cuesta entender pero que suena estremecedor. Y, todas las<br \/>\nsemanas, Blancornelas escrib\u00eda un reportaje de sus recuerdos, o<br \/>\nanalizaba el abandono del Gobierno mexicano hacia los periodistas<br \/>\namenazados, o hac\u00eda un elogio del bolero o <A href=\"http:\/\/www.zetatijuana.com\/html\/EdicionActual\/Dobleplana.html\">se quejaba con estilo<\/a>. <\/p>\n<p>Ahora Blancornelas ha muerto. El \u00fanico consuelo es que sus compa\u00f1eros de &#8216;Zeta Tijuana&#8217; siguen haciendo su trabajo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las malas noticias de los \u00faltimos d\u00edas es el fallecimiento del periodista de Tijuana Jes\u00fas Blancornelas. Dentro de la tristeza de su desaparici\u00f3n, la \u00fanica alegr\u00eda que nos queda a sus lectores es que su muerte se debe a una enfermedad. 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