{"id":180,"date":"2006-11-20T22:06:30","date_gmt":"2006-11-20T22:06:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=180"},"modified":"2006-11-20T22:06:30","modified_gmt":"2006-11-20T22:06:30","slug":"el-senor-azul-o-tatuajes-la-cabeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2006\/11\/20\/el-senor-azul-o-tatuajes-la-cabeza\/","title":{"rendered":"&#039;El se\u00f1\u00f3r azul&#039; o tatuajes en la cabeza"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/bunker1.jpg\" height=\"208\" width=\"376\"><\/p>\n<p>\u00bfVieron &#8216;Reservoir dogs&#8217; de Tarantino? \u00bfRecuerdan al &#8216;se\u00f1or Azul?<br \/>\n\u00bfVieron &#8216;Runaway train&#8217;, de Andrei Konchalovsky? \u00bfRecuerdan a Jonah,<br \/>\naquel anciano presidiario que cree que ya no aguantar\u00e1 otra paliza?<\/p>\n<p>Eran la misma persona, el ex delincuente, escritor y actor Edward<br \/>\nBunker, fallecido hace un a\u00f1o. Estos d\u00edas he terminado de leer su<br \/>\nautobiograf\u00eda, <A href=\"http:\/\/www.albaeditorial.es\/libro.asp?idlibro=459&#038;idcol=2&#038;idsubcol=19\">&#8216;Educando a un ladr\u00f3n&#8217;<\/a>.<\/p>\n<p>El libro pertenece a un g\u00e9nero muy norteamericano: La redenci\u00f3n del<br \/>\ncrimen por el espect\u00e1culo. Es decir, la posibilidad de convertir a un<br \/>\ncriminal en un h\u00e9roe si su historia es susceptible de ser llevada a la<br \/>\npantalla. &#8216;Papillon&#8217; o &#8216;McVicar, enemigo p\u00fablico n\u00famero 1&#8217;, forman<br \/>\nparte de este g\u00e9nero. En Espa\u00f1a, a un nivel m\u00e1s casero, tenemos<br \/>\n&#8216;Volando voy&#8217;, la pel\u00edcula de Miguel Albadalejo sobre Juan Carlos<br \/>\nDelgado &#8216;El Pera&#8217;, o las m\u00e1s antiguas y autodestructivas pel\u00edculas de<br \/>\n&#8216;El Vaquilla&#8217;.<\/p>\n<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/bunker2.jpg\" width=\"300\"><\/p>\n<p>No s\u00e9 si con esas historias se estar\u00e1 animando a la delincuencia.<br \/>\nImagino a un par de tipos preparando el asalto a un casino. Siempre<br \/>\npueden pensar que se pueden forrar con el bot\u00edn y luego, si les pillan,<br \/>\nvolver\u00e1n a trincar escribiendo el libro sobre c\u00f3mo lo hicieron.<\/p>\n<p>Pero bueno, al libro de Bunker. Hay varios momentos geniales pero me<br \/>\nlimitar\u00e9 a destacar dos, ahorrando cualquiera de las muy frecuentes<br \/>\nescenas de violencia que tiene el libro.<\/p>\n<p>Una de ellas es cuando al reci\u00e9n salido de prisi\u00f3n Edward Bunker le<br \/>\ncontrata la esposa de un alto ejecutivo de Hollywood, que emplea<br \/>\ndelincuentes juveniles como acto de piedad. La mujer se ofrece a<br \/>\npagarle una operaci\u00f3n de cirug\u00eda que le limpie los tatuajes carceleros<br \/>\nque le cubren la piel. El acepta borrarlos, pero piensa: \u00abLos tatuajes<br \/>\nde la cabeza, los que no se ven, no me los borrar\u00e1n nunca\u00bb. <\/p>\n<p>El segundo momento es cuando, en compa\u00f1\u00eda de la misma mujer, visita a<br \/>\nMarion Davies, la amante del magnate William Randolph Hearst . Van a<br \/>\n&#8216;El Rancho&#8217;, al &#8216;Xanad\u00fa&#8217; que Welles recre\u00f3 en Ciudadano Kane. Pero<br \/>\nHearst ya no es el potentado todopedoroso de anta\u00f1o. Mantiene su<br \/>\nimperio de medios de comunicaci\u00f3n pero ha sufrido varias apoplej\u00edas y<br \/>\nvive amarrado a una silla de ruedas. Balbucea y la saliva le resbala<br \/>\npor la comisura de los labios. <\/p>\n<p>El delincuente Edward Bunker, carne de presidio, traficante de drogas,<br \/>\nfuturo proxeneta, mat\u00f3n, un don nadie que s\u00f3lo ha aprendido que el que<br \/>\npega primero tiene m\u00e1s posibilidades de sobrevivir, se pierde en la<br \/>\nmansi\u00f3n y se encuentra con Hearst, al que han abandonado en una sala<br \/>\ncomo a un objeto in\u00fatil. El magnate babea y Bunker le mira. \u00bfCu\u00e1l de<br \/>\nlos dos es m\u00e1s poderoso ahora?<\/p>\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfVieron &#8216;Reservoir dogs&#8217; de Tarantino? \u00bfRecuerdan al &#8216;se\u00f1or Azul? \u00bfVieron &#8216;Runaway train&#8217;, de Andrei Konchalovsky? \u00bfRecuerdan a Jonah, aquel anciano presidiario que cree que ya no aguantar\u00e1 otra paliza? Eran la misma persona, el ex delincuente, escritor y actor Edward Bunker, fallecido hace un a\u00f1o. Estos d\u00edas he terminado de leer su autobiograf\u00eda, &#8216;Educando a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/180\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}