{"id":1773,"date":"2013-09-18T17:00:21","date_gmt":"2013-09-18T15:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1773"},"modified":"2013-09-18T17:00:21","modified_gmt":"2013-09-18T15:00:21","slug":"esas-muertes-tan-estupidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2013\/09\/18\/esas-muertes-tan-estupidas\/","title":{"rendered":"Esas muertes tan est\u00fapidas"},"content":{"rendered":"<p>A diferencia de lo que sucede en otros \u00e1mbitos de la creaci\u00f3n, <strong>los compositores son en general creadores poco dados a vivir aventuras<\/strong> en el mundo exterior. Muchos novelistas, poetas y ensayistas han luchado en guerras y navegado por los siete mares, han estado tras las barricadas en revoluciones de todo tipo y participado en duelos por asuntos de honor&#8230; Episodios que han alimentado su obra para darle un tono de realismo y unos detalles dif\u00edciles de obtener de otra manera. Algunos han muerto en esas aventuras o han quedado marcados para siempre.<\/p>\n<p>Los compositores, salvo casos verdaderamente excepcionales, no han vivido nada de eso. Probablemente porque el alimento para su esp\u00edritu no se encuentra en el campo de batalla ni a bordo de un velero ni viajando por todos los confines de la Tierra. Por eso <strong>hay pocas muertes heroicas en su gremio<\/strong>. Sin embargo, s\u00ed las hay absurdas. Muertes que terminaron de la forma m\u00e1s inesperada con carreras prometedoras o ya consolidadas. Aqu\u00ed van algunas de ellas, por orden cronol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Lully.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1774\" title=\"Lully\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Lully.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Lully.jpg 660w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Lully-220x300.jpg 220w\" sizes=\"(max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><\/a>1687. Jean-Baptiste Lully<\/strong> es, a los 54 a\u00f1os, un triunfador en el m\u00e1s estricto sentido de la palabra. Ninguno de sus contempor\u00e1neos le hace sombra, ha sido nombrado secretario del rey Luis XIV, cada una de sus obras es acogida con entusiasmo y hasta un esc\u00e1ndalo de \u00edndole sexual ha quedado en el olvido por la influencia del monarca que lo protege. Un d\u00eda, durante un concierto, se clava en un pie el pesado bast\u00f3n con el que marca el comp\u00e1s a sus m\u00fasicos. La herida se infecta y los m\u00e9dicos recomiendan cortar la pierna, a lo que el compositor se niega. Muere el 22 de marzo en Par\u00eds tras una larga agon\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Purcell.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1775\" title=\"Purcell\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Purcell.jpg\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Purcell.jpg 403w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Purcell-253x300.jpg 253w\" sizes=\"(max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>1695. Henry Purcell<\/strong>, para muchos el mejor compositor que han dado las islas brit\u00e1nicas, tiene 36 a\u00f1os, aunque el dato no es del todo seguro porque se ignora la fecha exacta de su nacimiento. Organista de la Capilla Real y la Abad\u00eda de Westminster, Purcell ha obtenido \u00e9xitos memorables con \u2018The Fairy Queen\u2019 y \u2018Dido y Eneas\u2019, que contiene una de las arias m\u00e1s bellas que se han escrito jam\u00e1s. En noviembre de 1695, el compositor vuelve tarde a casa y con signos inequ\u00edvocos de haber bebido en abundancia. Su esposa, seguramente cansada de vivir esa misma escena, se niega a abrirle la puerta. Hace fr\u00edo, hay una intensa humedad y Purcell pasa varias horas en la calle. La consecuencia es un gran resfriado que lo lleva a la tumba. Otras fuentes m\u00e1s caritativas dicen que muri\u00f3 de tuberculosis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Alkan.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1776\" title=\"Alkan\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Alkan.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"293\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>1888. Charles-Valentin Alkan<\/strong> es, a los 74 a\u00f1os, un mito del piano en su doble faceta de int\u00e9rprete y compositor. Ha cultivado la amistad de los m\u00e1s grandes de la m\u00fasica y la literatura, de Chopin a Victor Hugo, y es el autor de un Concierto para piano solo que es un endiablado ejercicio de virtuosismo capaz de agotar a cualquier int\u00e9rprete. El 28 de marzo, Alkan, cuya ascendencia es jud\u00eda, est\u00e1 ya en la cama de su casa de Par\u00eds cuando decide leer unas p\u00e1ginas del \u2018Talmud\u2019. La estanter\u00eda est\u00e1 sobre el lecho y, al extraer el volumen de la misma, el mueble se viene abajo, aplastando al compositor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Chausson.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1777\" title=\"Chausson\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Chausson.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Chausson.jpg 390w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Chausson-218x300.jpg 218w\" sizes=\"(max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>1899. Ernest Chausson<\/strong> lo tiene todo. Nacido en el seno de una familia burguesa, ha recibido una educaci\u00f3n refinada, se ha licenciado en Derecho, ha sido nombrado abogado de la Corte de Par\u00eds y ha compuesto una obra no muy abundante pero de un exquisito lirismo. Tambi\u00e9n es due\u00f1o de una importante colecci\u00f3n de arte y una casa con un amplio jard\u00edn en Limay. Aficionado a cuando signifique modernidad, entre sus propiedades est\u00e1 tambi\u00e9n una bicicleta. Una ma\u00f1ana de primavera sale a dar un paseo con ella. Al regresar, pierde el control y se estrella contra el muro de su casa, fractur\u00e1ndose el cr\u00e1neo. Meses antes hab\u00eda cumplido 44 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Granados.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1778\" title=\"Granados\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Granados.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"237\" \/><\/a><strong>1916. Enrique Granados<\/strong> protagoniza la \u00fanica muerte absurda pero con tintes de hero\u00edsmo de esta serie. A los 48 a\u00f1os, acaba de obtener un gran \u00e9xito en el Metropolitan de Nueva York, en el estreno de su \u00f3pera \u2018Goyescas\u2019. Incluso es recibido en la Casa Blanca por el presidente Wilson. Esa invitaci\u00f3n hace que deba retrasar su viaje de regreso a Espa\u00f1a. En la ruta entre Gran Breta\u00f1a y Francia, el \u2018Sussex\u2019, el buque en el que viajaba con su esposa, es torpedeado por la Marina alemana. El camarote de la pareja est\u00e1 a popa, la parte del barco que queda a flote, pero ellos se hallan en proa en ese momento. Granados es rescatado por una lancha de salvamento, pero al ver que su mujer contin\u00faa en al agua se arroja al mar para salvarla y se ahoga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Berg.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1779\" title=\"Berg,\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Berg.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Berg.jpg 1876w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Berg-197x300.jpg 197w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Berg-768x1169.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Berg-673x1024.jpg 673w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a>1935. Alban Berg<\/strong> es, tras la marcha a EE UU de Arnold Sch\u00f6nberg, la figura m\u00e1s importante de la m\u00fasica dodecaf\u00f3nica en Europa. Sin embargo, su obra ha sido prohibida en Alemania, donde esa corriente musical entra de lleno en lo que los nazis consideran \u2018arte degenerado\u2019. En abril abandona la escritura de la \u00f3pera \u2018Lul\u00fa\u2019 para comenzar un Concierto para viol\u00edn y orquesta en memoria de Manon Gropius, la hija del arquitecto Walter Gropius y Alma Schindler, compositora, agitadora cultural y viuda de Mahler. La chica hab\u00eda muerto de poliomielitis a los 20 a\u00f1os, y el concierto en su recuerdo lleva el subt\u00edtulo \u2018A la memoria de un \u00e1ngel\u2019. Poco despu\u00e9s de concluirlo, Berg sufre la picadura de un insecto. La infecci\u00f3n deriva en una septicemia y el compositor muere el d\u00eda de Nochebuena, a los 50 a\u00f1os. El Concierto se estrenar\u00e1 en Barcelona justo dos meses antes del inicio de la Guerra Civil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Webern.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1780\" title=\"Webern\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/09\/Webern.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"287\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>1945. Anton Webern<\/strong> fue amigo de Berg y alumno de Sch\u00f6nberg, as\u00ed que hay fuertes v\u00ednculos entre ellos m\u00e1s all\u00e1 de lo insual de sus muertes. Webern sufri\u00f3 tambi\u00e9n la marginaci\u00f3n por parte del Gobierno alem\u00e1n a partir de 1933 y solo despu\u00e9s de su muerte se recuper\u00f3 un porcentaje elevado de su obra, influyente pero muy corta. Al acabar la guerra, Webern, que tiene 61 a\u00f1os, se traslada a Salzburgo, pensando que all\u00ed no ser\u00e1 molestado. El 15 de septiembre por la noche, despu\u00e9s de un desagradable episodio con la Polic\u00eda, que acusa a su yerno de contrabando, sale a fumar un cigarrillo a la puerta de su casa. Un soldado norteamericano que patrulla por la zona \u2013algunas versiones dicen que va bebido\u2013 se alarma al ver la llama del encendedor y dispara contra el m\u00fasico, que muere.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A diferencia de lo que sucede en otros \u00e1mbitos de la creaci\u00f3n, los compositores son en general creadores poco dados a vivir aventuras en el mundo exterior. 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