{"id":1725,"date":"2013-08-05T16:00:27","date_gmt":"2013-08-05T14:00:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1725"},"modified":"2013-08-05T16:00:27","modified_gmt":"2013-08-05T14:00:27","slug":"un-libro-cada-semana-un-amigo-en-la-ciudad-de-juan-aparicio-belmonte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2013\/08\/05\/un-libro-cada-semana-un-amigo-en-la-ciudad-de-juan-aparicio-belmonte\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Un amigo en la ciudad&#039; de Juan Aparicio Belmonte"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/08\/un-amigo-en-la-ciudad.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1726\" title=\"un-amigo-en-la-ciudad\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/08\/un-amigo-en-la-ciudad.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" \/><\/a>El paso del tiempo suele tener efectos devastadores, sobre todo a cierta edad. Es menos frecuente que eso suceda cuando se trata del tr\u00e1nsito de los veinte a los treinta. Entonces, se supone que llega la madurez, una visi\u00f3n m\u00e1s compleja y aguda de la vida, el compromiso y la lucha por unos ideales realizables y no los sue\u00f1os infantiles inabarcables.<\/p>\n<p><em>Un amigo en la ciudad<\/em> narra <strong>la historia de una pareja de j\u00f3venes que a los veinte formaban parte de una tribu<\/strong> <em>g\u00f3tica<\/em>. Son Andr\u00e9s y Gretchen. Asistimos a algunos de los episodios vividos en esos a\u00f1os, y de pronto el narrador, el propio Andr\u00e9s, nos sit\u00faa en el presente. Vive con Gretchen y tienen una hija, dos trabajos muy convencionales \u2013\u00e9l vende unos batidos vitam\u00ednicos\u2013 y <strong>un estilo de vida que en nada se diferencia de los de la pareja m\u00e1s convencional<\/strong>.<\/p>\n<p>El problema llega cuando Andr\u00e9s empieza a ver un mundo diferente en el que Gretchen tiene rasgos masculinos, su jefe se convierte en una especie de ogro y hasta sus compa\u00f1eros de trabajos son perfectos desconocidos. A partir de ah\u00ed, <strong>Juan Aparicio Belmonte despliega un humor negro y retorcido<\/strong> con el que se burla de todo, de los restaurantes de men\u00fa del d\u00eda a la extra\u00f1a alegr\u00eda de la gente por la victoria de la Selecci\u00f3n en el Mundial de F\u00fatbol.<\/p>\n<p>Estamos ante una novela que invita al lector a jugar con <strong>unas reglas que no son las habituales en la literatura al uso<\/strong>. Hay que entrar en ese mundo negro negr\u00edsimo y en la locura del protagonista para captar el texto en toda su dimensi\u00f3n. Entonces, la lectura da muchas satisfacciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paso del tiempo suele tener efectos devastadores, sobre todo a cierta edad. Es menos frecuente que eso suceda cuando se trata del tr\u00e1nsito de los veinte a los treinta. Entonces, se supone que llega la madurez, una visi\u00f3n m\u00e1s compleja y aguda de la vida, el compromiso y la lucha por unos ideales realizables [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[861,1050,1151],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1725"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}