{"id":1665,"date":"2013-05-06T12:28:58","date_gmt":"2013-05-06T10:28:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1665"},"modified":"2013-05-06T12:28:58","modified_gmt":"2013-05-06T10:28:58","slug":"un-libro-cada-semana-en-cuanto-te-mueras-llamame-de-brigitte-paulino-neto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2013\/05\/06\/un-libro-cada-semana-en-cuanto-te-mueras-llamame-de-brigitte-paulino-neto\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;En cuanto te mueras, ll\u00e1mame&#039; de Brigitte Paulino-Neto"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/05\/cuando-te-mueras-brigitte.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1666\" title=\"cuando-te-mueras-brigitte\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2013\/05\/cuando-te-mueras-brigitte.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"280\" \/><\/a>Brigitte Paulino-Neto no es una reci\u00e9n llegada<\/strong> al mundo de la literatura, aunque resulta probable que solo a un n\u00famero escaso de lectores habituales les suene su nombre. Su trayectoria profesional est\u00e1 ligada al periodismo, sobre todo a dos cabeceras ilustres y tan diferentes entre s\u00ed que parece casi imposible haber estado en ambas: <em>Lib\u00e9ration<\/em> y <em>Vogue<\/em>. En una y en otra estuvo vinculada al mundo de la cultura. Tambi\u00e9n trabaj\u00f3 con G\u00e9rard Mortier, el actual responsable art\u00edstico del Teatro Real, mientras ocup\u00f3 la direcci\u00f3n de la \u00d3pera de Par\u00eds.<\/p>\n<p><em>En cuanto te mueras, ll\u00e1mame<\/em> es la historia de una mujer contada por su hija, quien siempre se refiere a su madre como Ella. Una historia a caballo entre Portugal y Francia, con la guerra como fondo difuso en algunos momentos y la pobreza como escenario habitual. Hay tambi\u00e9n un abuelo con la cara destrozada, una t\u00eda sin suerte y unos familiares algo m\u00e1s lejanos que son tambi\u00e9n extra\u00f1os en ese mundo cerrado, asfixiante, que habitan unos protagonistas cuyos sue\u00f1os, aun modestos, son casi imposibles de alcanzar.<\/p>\n<p><strong>Paulino-Neto construye la historia mediante escenas que a veces parecen inconexas<\/strong>. Lo hace con un estilo fr\u00edo, distante, que resulta de una eficacia extraordinaria. Hay en la novela muertes violentas, incesto, malos tratos, falseamientos de todo tipo, rebeld\u00edas sofocadas e ilusiones rotas. Y todas las peque\u00f1as miserias que constituyen \u2013a\u00fan m\u00e1s en aquellos a\u00f1os dif\u00edciles\u2013 la vida cotidiana, en especial en la clase trabajadora.<\/p>\n<p>La autora es capaz de resolver una muerte con una frase sin adjetivos. O de denunciar la realidad de su tiempo con un par de l\u00edneas demoledoras en su simplicidad: \u00abTengo que decir que, trat\u00e1ndose de un portugu\u00e9s, he tenido suerte. Vuestro padre nunca me ha levantado la mano\u00bb. Considerar suerte a esa circunstancia dice m\u00e1s de la realidad social retratada que algunos tratados.<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brigitte Paulino-Neto no es una reci\u00e9n llegada al mundo de la literatura, aunque resulta probable que solo a un n\u00famero escaso de lectores habituales les suene su nombre. Su trayectoria profesional est\u00e1 ligada al periodismo, sobre todo a dos cabeceras ilustres y tan diferentes entre s\u00ed que parece casi imposible haber estado en ambas: Lib\u00e9ration [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[322,1453,1962],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}