{"id":163,"date":"2006-10-19T18:59:42","date_gmt":"2006-10-19T18:59:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=163"},"modified":"2006-10-19T18:59:42","modified_gmt":"2006-10-19T18:59:42","slug":"los-peces-la-amargura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2006\/10\/19\/los-peces-la-amargura\/","title":{"rendered":"&#8220;Los peces de la amargura&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/paraguas.jpg\" height=\"126\" width=\"219\"><\/p>\n<p>\u00abLos peces de la amargura\u00bb, de <A href=\"http:\/\/www.diariovasco.com\/pg060912\/prensa\/noticias\/Cultura\/200609\/12\/DVA-CUL-289.html\">Fernando Aramburu<\/a>, es un libro d\u00edficil de abrir. <A href=\"http:\/\/www.bastaya.org\/uploads\/noticias\/index.php?id=6957\">Maite Pagazartundua<\/a><br \/>\ncuenta como lo tuvo una semana en la mesilla sin atreverse a tocar su<br \/>\nportada. Conozco a algunas personas que todav\u00eda no se han atrevido a<br \/>\nhacerlo pese a haberlo comprado. A m\u00ed me cost\u00f3 unos quince d\u00edas y s\u00f3lo<br \/>\nla insistencia de Nieves me anim\u00f3 a leerlo. Se lo agradezco.<\/p>\n<p>Ahora que se especula sobre el proceso de paz y la reconciliaci\u00f3n, la<br \/>\nlectura de esta obra deber\u00eda ser obligada para todos los que quieran<br \/>\nopinar sobre el asunto. Porque \u00abLos peces de la amargura\u00bb habla de lo<br \/>\nque nadie, casi nadie, quiere hablar en el Pa\u00eds Vasco, aunque todo el<br \/>\nmundo sepa que existe. Habla de las cosas de verdad que nunca se<br \/>\ndiscutir\u00e1n, por ejemplo, en una mesa de partidos. Habla de la viuda de<br \/>\nun polic\u00eda local asesinado por ETA que tiene que meterse un lingotazo<br \/>\nde co\u00f1ac para explicarle a su hijo que deben dejar el pueblo por las<br \/>\namenazas de algunos vecinos. Del miedo de un joven a ver pel\u00edculas<br \/>\nporque mataron a su padre cuando ambos, de la mano, iban a sacar la<br \/>\nentrada. De los hijos de un hombre acusado de chivato a los que se<br \/>\nniegan a atender en una charcuter\u00eda.<\/p>\n<p><IMG src=\"\/divergencias\/files\/FernandoAramburu-foto.jpg\" height=\"144\" width=\"224\"><\/p>\n<p>Con peque\u00f1os cuentos escritos de manera magistral describe esa realidad<br \/>\nsecreta que se oculta detr\u00e1s de las palabras de los pol\u00edticos y los<br \/>\ntitulares de los peri\u00f3dicos. Es una cuesti\u00f3n que nace a consecuencia de<br \/>\na\u00f1os de cobard\u00edas, de medias mentiras, de sectarismo, de amenazas, de<br \/>\nlas humillaciones a las familias de los muertos, de la frivolidad como<br \/>\nforma de entender el terrorismo.<\/p>\n<p>El libro de Fernando Aramburu, en la foto, es de esos que demuestra que<br \/>\nsomos una sociedad que vive muy bien tras haber aprendido a mirar hacia<br \/>\notro lado. Que convierte la gastronom\u00eda y el deporte en una cortina<br \/>\npara no ver lo que sucede en la calle. Por eso hay que leerlo. Para<br \/>\natreverse a mirar a la calle.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLos peces de la amargura\u00bb, de Fernando Aramburu, es un libro d\u00edficil de abrir. Maite Pagazartundua cuenta como lo tuvo una semana en la mesilla sin atreverse a tocar su portada. Conozco a algunas personas que todav\u00eda no se han atrevido a hacerlo pese a haberlo comprado. A m\u00ed me cost\u00f3 unos quince d\u00edas y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}