{"id":1526,"date":"2012-11-26T17:54:51","date_gmt":"2012-11-26T15:54:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1526"},"modified":"2012-11-26T17:54:51","modified_gmt":"2012-11-26T15:54:51","slug":"un-libro-cada-semana-gentes-del-club-de-fernando-garcia-paneda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2012\/11\/26\/un-libro-cada-semana-gentes-del-club-de-fernando-garcia-paneda\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;Gentes del club&#039; de Fernando Garc\u00eda Pa\u00f1eda"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/11\/gentes-del-club.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-1527\" title=\"gentes del club\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/11\/gentes-del-club.jpg\" alt=\"\" width=\"209\" height=\"290\" \/><\/a>Imaginen ustedes <strong>un club de indisimulado aire ingl\u00e9s<\/strong>. Uno de esos edificios de salones cuyas paredes est\u00e1n cubiertas por retratos al \u00f3leo de las personalidades m\u00e1s influyentes de la ciudad en tiempos pret\u00e9ritos, por supuesto todos ellos miembros de ese grupo selecto. Un edificio en cuyas dependencias, lo mismo el sal\u00f3n que el restaurante o la biblioteca, el tiempo se ha detenido y no sabemos si estamos viviendo en nuestros d\u00edas o en los de nuestros padres o abuelos. E imaginen a los socios de esa instituci\u00f3n contemplando lo que sucede fuera de las paredes de su edificio como si fuera una ficci\u00f3n y ellos en realidad no pasaran de ser espectadores de la misma. Eso permite juzgar todo, incluida la propia vida, con distancia y humor y con la indiferencia de quien cree que todo lo malo no es sino argumento de la funci\u00f3n y que cuando se apaguen las luces y termine la misma regresar\u00e1n al calor y la comodidad de sus casas.<br \/>\n<em>Gentes del club<\/em> es un libro de relatos. El narrador, secretario de la junta directiva, va contando episodios diversos de algunos de los socios, todos ellos gentes de apellidos largos y compuestos, entre lo vasco y lo genuinamente brit\u00e1nico. Son <strong>peque\u00f1as historias en tono humor\u00edstico, muchas veces con intenci\u00f3n par\u00f3dica<\/strong>. No es dif\u00edcil imaginar al narrador, sentado en un sill\u00f3n de orejas y pendiente de mantener la atenci\u00f3n de sus interlocutores que, con la ginebra en una mano y el puro en la otra, siguen el relato con cierto tono displicente.<br \/>\nFernando Garc\u00eda Pa\u00f1eda consigue que el libro parezca escrito por uno de esos autores brit\u00e1nicos de la primera mitad del siglo XX que hicieron del humor inteligente su divisa. No hay en sus textos la zafiedad ni la ofensa gratuita que tan frecuentes son en el cine contempor\u00e1neo de humor y en los mon\u00f3logos que reinan en la televisi\u00f3n. <strong>Lo suyo es la ligereza, la frase chispeante y el quiebro en el \u00faltimo momento<\/strong>. Todos los relatos nos suscitan una sonrisa pero hay dos instantes de especial brillantez: la carta que un funcionario env\u00eda a su banco para decirle que dejar\u00e1 de pagar una parte de su cr\u00e9dito y la explicaci\u00f3n sobre el cr\u00edquet que hace uno de los socios del club. <strong>Humor blanco en un tiempo en el que lo que abunda es el humor negro<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imaginen ustedes un club de indisimulado aire ingl\u00e9s. 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