{"id":1331,"date":"2012-04-30T16:33:17","date_gmt":"2012-04-30T15:33:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1331"},"modified":"2012-04-30T16:33:17","modified_gmt":"2012-04-30T15:33:17","slug":"un-libro-cada-semana-el-pais-del-dinero-de-pedro-ugarte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2012\/04\/30\/un-libro-cada-semana-el-pais-del-dinero-de-pedro-ugarte\/","title":{"rendered":"Un libro cada semana: &#039;El pa\u00eds del dinero&#039; de Pedro Ugarte"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/04\/pais-del-dinero_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1332\" title=\"pais-del-dinero_1\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2012\/04\/pais-del-dinero_1.jpg\" alt=\"\" width=\"359\" height=\"458\" \/><\/a>Pedro Ugarte es bilba\u00edno, ha escrito cinco novelas, media docena de libros de relato, varios poemarios&#8230; As\u00ed que no es un reci\u00e9n llegado, ni mucho menos, a la literatura. <strong>Su novela transcurre en una ciudad que no se nombra pero de la que se dan pistas suficientes para saber que se trata de Bilbao<\/strong>. El protagonista es <strong>hijo de una familia que en otro tiempo fue adinerada<\/strong> pero que la mala gesti\u00f3n de sus negocios, la suerte adversa o las circunstancias en general han llevado hasta el borde mismo de la ruina. <strong>Es abogado y trabaja para un amigo, otro hijo de familia pudiente<\/strong> que en este caso ha conseguido a lo largo de varias generaciones aumentar sus propiedades y su poder.<\/p>\n<p>La novela relata el mundo en el que se mueven esos dos personajes. <strong>Un mundo de negocios sin due\u00f1o<\/strong>, porque las propiedades han sido transferidas a una mara\u00f1a de sociedades opacas para evadir impuestos, repleto de se\u00f1oritos amorales acostumbrados a hacer su voluntad sin que nada se atraviese en su acci\u00f3n. En ese mundo aparece una mujer joven de clase baja, una peluquera que ha llegado a relacionarse con ese entorno porque en un momento fue la novia de uno de esos pijos que son amigos de los protagonistas.<\/p>\n<p>Tenemos as\u00ed <strong>dos universos distantes: el que domina y el que acepta resignado el dominio.<\/strong> El que manda y el que es mandado. El que aporta el brillo y el que hace el trabajo oscuro. O el trabajo, simplemente. En este libro hay caricatura del poder del dinero, de los especuladores y los ricos sin alma ni sentido de la realidad, de los depredadores sexuales y el propio sistema que consiente la existencia de todo ello. Hay tambi\u00e9n corrupci\u00f3n y pelotazos urban\u00edsticos, pol\u00edticos iletrados y populistas de manual. Y hay un sentido narrativo muy estimable, una capacidad para seducir con las palabras digna de un buen escritor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Publicado en elcorreo.com)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro Ugarte es bilba\u00edno, ha escrito cinco novelas, media docena de libros de relato, varios poemarios&#8230; As\u00ed que no es un reci\u00e9n llegado, ni mucho menos, a la literatura. Su novela transcurre en una ciudad que no se nombra pero de la que se dan pistas suficientes para saber que se trata de Bilbao. El [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5,10],"tags":[286,555,671,1876,1883,1943],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1331"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}