{"id":1321,"date":"2012-04-20T12:48:16","date_gmt":"2012-04-20T11:48:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1321"},"modified":"2012-04-20T12:48:16","modified_gmt":"2012-04-20T11:48:16","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-el-concierto-para-violin-y-orquesta-de-korngold","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2012\/04\/20\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-el-concierto-para-violin-y-orquesta-de-korngold\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: el Concierto para viol\u00edn y orquesta de Korngold"},"content":{"rendered":"<p>Este fin de semana voy a dejarles el arranque del <strong>Concierto para viol\u00edn y orquesta de Erich Wolfgang Korngold<\/strong>. Korngold es un m\u00fasico nacido en Brno, hoy Rep\u00fablica Checa y entonces Imperio Austro-H\u00fangaro. Fue un ni\u00f1o prodigio que antes de los diez a\u00f1os ya hab\u00eda despertado la admiraci\u00f3n de Mahler, a los once estren\u00f3 una obra en el Teatro Imperial de Viena y con poco m\u00e1s de 20 termin\u00f3 una \u00f3pera de gran \u00e9xito: <em>Die Tote Stadt<\/em>, La ciudad muerta. <strong>Esta \u00f3pera es la que programa la ABAO para ma\u00f1ana<\/strong>. Se da la circunstancia de que un compositor tan infrecuente en nuestras salas se dar\u00e1 tambi\u00e9n, en tres semanas, otra de sus obras m\u00e1s conocidas: el<strong> Concierto para viol\u00edn y orquesta, que figura en la temporada de la BOS.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Korngold empez\u00f3 a componer para el cine<\/strong> a comienzos de los treinta y termin\u00f3 por dedicarse a ello en los cuarenta, una vez instalado en Hollywood. Su origen jud\u00edo hizo que, por una parte, no pudiera vivir en Europa, y por otra, tuviera buena entrada en el mundo del cine. Gan\u00f3 dos Oscar (por <em>El caballero Adverse<\/em> y <em>Robin de los Bosques<\/em>), tuvo una <strong>enorme influencia en la m\u00fasica cinematogr\u00e1fica<\/strong> de su tiempo y posterior (John Williams es un m\u00e1s que evidente heredero) y pudo vivir muy bien de ello. Pero siempre se sinti\u00f3 extra\u00f1o. Cuando acab\u00f3 la guerra volvi\u00f3 a Viena, pero su m\u00fasica ya sonaba antigua. Y lleg\u00f3 un momento en que no quiso seguir trabajando para el cine. <strong>Muri\u00f3 deprimido, sinti\u00e9ndose un fracasado en ambos mundos<\/strong>. Y, sin embargo, dej\u00f3 una obra extraordinaria que est\u00e1 siendo ahora reconocida. Un poco tarde, eso s\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(Ma\u00f1ana, en<strong> Territorios<\/strong>, Joseba Lopezortega y yo les contamos cosas de Korngold y su m\u00fasica. Espero que les interese. Aqu\u00ed les dejo su concierto, con la estupenda Hilary Hahn como solista).<\/em><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3EsYUuGo8XA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este fin de semana voy a dejarles el arranque del Concierto para viol\u00edn y orquesta de Erich Wolfgang Korngold. Korngold es un m\u00fasico nacido en Brno, hoy Rep\u00fablica Checa y entonces Imperio Austro-H\u00fangaro. Fue un ni\u00f1o prodigio que antes de los diez a\u00f1os ya hab\u00eda despertado la admiraci\u00f3n de Mahler, a los once estren\u00f3 una [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[29,311,518,661,1345],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1321"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1321\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}