{"id":1304,"date":"2012-03-31T10:26:39","date_gmt":"2012-03-31T09:26:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1304"},"modified":"2012-03-31T10:26:39","modified_gmt":"2012-03-31T09:26:39","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-la-sinfonia-n%c2%ba-4-romantica-de-bruckner","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2012\/03\/31\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-la-sinfonia-n%c2%ba-4-romantica-de-bruckner\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: La Sinfon\u00eda N\u00ba 4 &#039;Rom\u00e1ntica&#039; de Bruckner"},"content":{"rendered":"<p>La 4\u00aa es <strong>la primera de las grandes sinfon\u00edas de Bruckner<\/strong> y junto con la N\u00ba 7 la m\u00e1s conocida de su autor. Bruckner era un muy reputado organista que tom\u00f3 clases de composici\u00f3n hasta los 40 a\u00f1os, hecho ins\u00f3lito en la historia de la m\u00fasica. Tambi\u00e9n era un tipo muy influenciable, tanto que cada vez que publicaba una sinfon\u00eda era habitual que el director que la estrenaba o amigos o cr\u00edticos le hicieran recomendaciones y <strong>\u00e9l retocara las obras<\/strong>, aunque siempre guardaba los originales. La sinfon\u00edas Nos. 3 y 4 fueron revisadas en tres ocasiones cada una de ellas, a lo largo de casi dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Eso hace que cuando se programa una sinfon\u00eda de Bruckner (o se publica en CD) sea preciso explicar<strong> la versi\u00f3n concreta que se va a interpretar<\/strong>, porque hay notables diferencias en algunos casos. Por decirlo de manera un tanto pedestre, hay diferencias de muchos minutos y no porque el director opte por tiempos m\u00e1s r\u00e1pidos o m\u00e1s lentos, sino porque unas versiones tienen muchos menos compases que otras.<\/p>\n<p>Bruckner<strong> fue un wagneriano irreductible.<\/strong> Dedic\u00f3 a Wagner una sinfon\u00eda, luego introdujo la tuba wagneriana en otra cuando se enter\u00f3 de que su \u00eddolo se estaba muriendo&#8230; Eso le vali\u00f3 cr\u00edticas furibundas del cr\u00edtico m\u00e1s influyente de su tiempo, Eduard Hanslick. <strong>Fue un tipo discreto, casi enfermizamente discreto<\/strong>, que iba de las iglesias donde tocaba el \u00f3rgano a su casa, apenas participaba en la vida musical de Viena y se dice que se mantuvo casto hasta el fin de sus d\u00edas, y muri\u00f3 con 72 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Les dejo la sinfon\u00eda completa, en versi\u00f3n de Georg Solti al frente de la Sinf\u00f3nica de Chicago. Disfruten.<\/em><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/wsFSp7xmpZw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La 4\u00aa es la primera de las grandes sinfon\u00edas de Bruckner y junto con la N\u00ba 7 la m\u00e1s conocida de su autor. Bruckner era un muy reputado organista que tom\u00f3 clases de composici\u00f3n hasta los 40 a\u00f1os, hecho ins\u00f3lito en la historia de la m\u00fasica. Tambi\u00e9n era un tipo muy influenciable, tanto que cada [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[329,2285,2551],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}