{"id":1280,"date":"2012-03-09T18:19:12","date_gmt":"2012-03-09T17:19:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1280"},"modified":"2012-03-09T18:19:12","modified_gmt":"2012-03-09T17:19:12","slug":"ningun-fin-de-semana-sin-musica-que-tal-un-poco-de-paganini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2012\/03\/09\/ningun-fin-de-semana-sin-musica-que-tal-un-poco-de-paganini\/","title":{"rendered":"Ning\u00fan fin de semana sin m\u00fasica: \u00bfQu\u00e9 tal un poco de Paganini?"},"content":{"rendered":"<p>La semana pasada ten\u00edamos\u00a0 en este espacio la <em>Rapsodia sobre un tema de Paganini<\/em> y esta semana tenemos al mismo Paganini. Se trata de su <strong>Concierto para viol\u00edn y orquesta N\u00ba 1.<\/strong><\/p>\n<p>Paganini era guitarrista, violinista, compositor&#8230; Desde ni\u00f1o causaba sensaci\u00f3n por su virtuosismo, pero pronto cay\u00f3 en los vicios de algunos artistas. Se dice que con 16 a\u00f1os se emborrachaba cada d\u00eda, y solo la acci\u00f3n de una benefactora lo salv\u00f3 de morir joven.<\/p>\n<p>Era<strong> un violinista extraordinario de estrafalario aspecto<\/strong>. \u00c9l divulg\u00f3 de s\u00ed mismo el rumor de que hab\u00eda pactado con el diablo para tener su portentosa habilidad. Adem\u00e1s, de muchas de sus obras no hac\u00eda partitura, para evitar que otros las aprendieran y tocaran.<\/p>\n<p><strong>Sus conciertos ten\u00edan mucho de circense.<\/strong> Llegaba a retirar una tras otra las cuerdas de su viol\u00edn hasta quedar con una sola. Y as\u00ed tocaba piezas de gran dificultad. Muri\u00f3 a los 57 a\u00f1os v\u00edctima de un c\u00e1ncer y con una salud muy debilitada porque le hab\u00edan recetado mercurio para tratar la s\u00edfilis, que era un mal muy frecuente en el siglo XIX.<\/p>\n<p><strong>Paganini compart\u00eda algo con Rachmaninov<\/strong>, adem\u00e1s de la m\u00fasica que compuso el primero y sobre la que el segundo hizo una obra maravillosa: <strong>ambos ten\u00edan el S\u00edndrome de Marfan<\/strong>. Una enfermedad muy rara que produce un alargamiento desproporcionado de brazos o piernas. Ambos <strong>ten\u00edan brazos largos y manos enormes<\/strong>. Eso facilita las cosas, aunque de poco sirve sin una t\u00e9cnica soberbia como la que pose\u00edas los dos.<\/p>\n<p>Les dejo un fragmento del Concierto N\u00ba 1 <strong>tocado por una violinista magn\u00edfica, Hilary Hahn<\/strong>. La acompa\u00f1a la Sinf\u00f3nica de la Radio Sueca, dirigida por Eiji Oue.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/xIy7EvIk5AE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La semana pasada ten\u00edamos\u00a0 en este espacio la Rapsodia sobre un tema de Paganini y esta semana tenemos al mismo Paganini. Se trata de su Concierto para viol\u00edn y orquesta N\u00ba 1. Paganini era guitarrista, violinista, compositor&#8230; Desde ni\u00f1o causaba sensaci\u00f3n por su virtuosismo, pero pronto cay\u00f3 en los vicios de algunos artistas. Se dice [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7,8],"tags":[519,1126,1840,2059,2281],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1280"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1280"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1280\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}