{"id":1191,"date":"2011-11-14T17:14:26","date_gmt":"2011-11-14T16:14:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/?p=1191"},"modified":"2011-11-14T17:14:26","modified_gmt":"2011-11-14T16:14:26","slug":"esperanza-hasta-el-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/2011\/11\/14\/esperanza-hasta-el-final\/","title":{"rendered":"Esperanza hasta el final"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2011\/11\/GF0LSQ77.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1192\" title=\"DOCU_GRUPO DOCU_GRUPO\" src=\"\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2011\/11\/GF0LSQ77.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2011\/11\/GF0LSQ77.jpg 441w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/divergencias\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2011\/11\/GF0LSQ77-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Hace un par de meses estuve con la protagonista de una de las<a href=\"http:\/\/www.diariovasco.com\/v\/20110917\/al-dia-sociedad\/esperanza-dignidad-20110917.html\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\"> historias<\/a> de m\u00e1s impacto que me ha sido dado conocer en mi carrera de periodista. Se trata de Esperanza P\u00e9rez Labrador, una mujer de 89 a\u00f1os que fue cedida por su padre a una familia cuando ten\u00eda solo 15 d\u00edas, recuperada por el progenitor que se hab\u00eda desentendido de ella ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde y trasladada a Espa\u00f1a desde su Cuba natal. Aqu\u00ed vivi\u00f3 la guerra y la postguerra. Se cas\u00f3 muy joven y pas\u00f3 penalidades de todo tipo para sacar a su familia adelante. Un d\u00eda, cogieron el petate y se fueron a Argentina. All\u00ed, trabajando a destajo, consiguieron ahorrar para poner un peque\u00f1o negocio. El mayor de sus hijos varones muri\u00f3 en un accidente laboral y poco despu\u00e9s la dictadura de Videla hizo que desapareciera su hijo peque\u00f1o y d\u00edas m\u00e1s tarde mat\u00f3 a su esposo, otro hijo y la nuera. Durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os, Esperanza, con la compa\u00f1\u00eda inseparable de la \u00fanica hija que le quedaba, pele\u00f3 por localizar al m\u00e1s peque\u00f1o de sus hijos, cuya muerte nunca fue reconocida por los militares argentinos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas M. Santos, el autor del libro <em>Esperanza<\/em> (Roca Editorial), el relato casi inveros\u00edmil de la vida de esta mujer, me cont\u00f3 el pasado 15 de septiembre, cuando estuve con ambos en Madrid, que ella iba a someterse a una operaci\u00f3n de coraz\u00f3n no demasiado complicada en unas semanas. \u00c9l estaba m\u00e1s preocupado que ella, sobre todo por la edad. Esperanza, en cambio, parec\u00eda feliz. Quer\u00eda operarse porque confiaba en que eso la ayudar\u00eda a vivir unos a\u00f1os m\u00e1s para ver crecer a sus nietos.<\/p>\n<p>No ha sido posible. Esperanza P\u00e9rez Labrador muri\u00f3 hace unas horas sin haber llegado a salir del hospital madrile\u00f1o donde fue intervenida.<\/p>\n<p>Creo que recordar\u00e9 siempre su sonrisa. Hab\u00eda sufrido como pocos pero manteniendo en todo momento la dignidad. Esperanza no se arrug\u00f3 ante la dictadura ni ante la muerte. Hizo frente a un cat\u00e1logo de adversidades que parece imposible de asimilar para una sola persona y a\u00fan dec\u00eda, con los ojos h\u00famedos pero sonriendo, que hab\u00eda sido muy feliz. No hay ni ha habido muchas personas como ella. Ni siquiera en los panteones donde reposan los h\u00e9roes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(La fotograf\u00eda es de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Ladra)<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un par de meses estuve con la protagonista de una de las historias de m\u00e1s impacto que me ha sido dado conocer en mi carrera de periodista. 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