<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Himnos | Divergencias - Blog elcorreo.com</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcorreo.com/divergencias</link>
	<description>Por César Coca</description>
	<lastBuildDate>Tue, 25 Jul 2023 08:00:39 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Himnos | Divergencias - Blog elcorreo.com</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 31 Mar 2006 12:38:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>César Coca</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[música]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcorreo.com/divergencias/?p=88</guid>
		<description><![CDATA[Lo pensaba estos días, mientras comenzaba a leer Ahora que te tengo, el libro reportaje sobre el sida que ha escrito un compañero de EL CORREO, Fermín Apezteguía. Un claro ejemplo de trabajo serio, documentado y sin la menor concesión al sensacionalismo. Me refiero al enorme poder de la música. Algunos enfermos le cuentan a [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><img alt="ipod_01.jpg" src="/divergencias/files/ipod_01.jpg" align="left" border="3" hspace="5" vspace="5" width="300"></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p></p>
<div align="justify"><font face="Arial" size="2">Lo pensaba estos días, mientras comenzaba a leer <i>Ahora que te tengo</i>, el <a target="_blank" href="http://servicios.elcorreo.com/vizcaya/pg060328/prensa/noticias/Sociedad/200603/28/VIZ-SUBARTICLE-055.html">libro reportaje</a> sobre el sida que ha escrito un compañero de <a target="_blank" href="http://www.elcorreo.com">EL CORREO</a>, Fermín Apezteguía. <b>Un claro ejemplo de trabajo serio, documentado y sin la menor concesión al sensacionalismo</b>. Me refiero al enorme poder de la música. Algunos enfermos le cuentan a Fermín que <b>han convertido ciertas canciones o temas musicales (también hay clásica) en verdaderos himnos</b>.<br>
No hay nada que tenga ese poder. Ningún cuadro, ninguna obra<br>
arquitectónica, ninguna novela. Si acaso, en la poesía se puede hallar<br>
algo parecido. 
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><b>Canciones que, con independencia de su calidad, se convierten en símbolos de esperanza o de resistencia</b>. Algunas de las elegidas por los protagonistas del libro son reveladoras desde su mismo título: <i>I will survive</i>, <i>Resistiré</i>… En otras es más difícil hallar el motivo por el que seres humanos que sufren se han aferrado a ellas. </p>
<p>Quienes sufren (en algún momento de nuestra vida, y aunque sea por<br>
motivos nimios, nos ha pasado a todos) y quienes son felices, todos<br>
tienen, <b>todos tenemos, canciones que van jalonando etapas de nuestra existencia.</b><br>
Todos asociamos alguna música a aquel episodio de felicidad o a este<br>
otro de intenso dolor, a aquella etapa desorientada de nuestra vida o a<br>
esa otra que fuimos tan felices, a un tiempo que desearíamos no haber<br>
vivido o a otro que hubiésemos querido detener para que no terminara<br>
nunca. Músicas que nos han dado fuerza para seguir adelante o han<br>
calmado nuestro dolor cuando esa felicidad ha terminado.</p>
<p>Repito que estoy convencido de que en ello no influye para nada la calidad de los temas. Da igual. <b>Su fuerza es inigualable. ¿Alguien se imagina una vida sin música?</b><br>
¿Alguien, salvo que sea sordo de nacimiento, carece de himno propio, de<br>
una canción que le ha acompañado en momentos clave de su existencia?<br>
 </p>
<p></p></font></div>
<p></p>
</body></html>
<hr />
<p><small>&copy; ccoca_1441152000 for <a href="https://blogs.elcorreo.com/divergencias">Divergencias</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/#comments">No comment</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/&amp;title=Himnos">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcorreo.com/divergencias/2006/03/31/himnos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>89</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
