Uno de los productos más típicos de Rusia es la kolbasa casera. Es una especie de salchichón hecho a base de carne de cerdo, que primero se ahuma y posteriormente se prensa en forma tubular. Se diferencia de productos como el salami o el chorizo, en que tiene los fragmentos interiores de gran tamaño. También se le conoce como salchicha rusa y es un fiambre muy tierno y de excelente calidad. En Polonia tienen una variedad semejante denominada Kielsaba, que, como todos los embutidos, nació para conservar la carne e impedir su deterioro.