En Francia le llaman ‘coeur de boeuf’, que traducido literalmente significa ‘corazón de vaca’, una expresión que alude a la gran calidad de esta variedad de tomate, comparable a la que el solomillo ofrece entre las carnes. A eso debe su nombre esta solanácea que en primavera y verano ofrece frutos grandes, que alcanzan los 700 gramos, son de carnosidad densa y presentan un punto de madurez muy homogéneo. Su precio de venta oscila entre los 5 y 6 euros el kilo, y resulta excepcional para hacer salsas y compotas que resultan muy ricas, aunque algo caras.