{"id":69,"date":"2011-08-15T22:03:31","date_gmt":"2011-08-15T21:03:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/?p=69"},"modified":"2011-08-15T22:03:31","modified_gmt":"2011-08-15T21:03:31","slug":"mi-detective-favorita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/2011\/08\/15\/mi-detective-favorita\/","title":{"rendered":"Mi detective favorita"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/colomba\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2011\/08\/suegrafton.gif\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-full wp-image-70\" src=\"\/colomba\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2011\/08\/suegrafton.gif\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"534\" \/><\/a>Puntualmente, con poco m\u00e1s de un a\u00f1o entre t\u00edtulo y t\u00edtulo, la autora norteamericana <a href=\"http:\/\/www.suegrafton.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Sue Grafton <\/a>(<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Louisville\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Louisville<\/a>, Kentucky, EE UU, 1940) ha colocado en las librer\u00edas las nuevas aventuras de Kinsey Millhone, la investigadora privada convertida ya en un personaje cl\u00e1sico de las novelas polic\u00edacas, capaz de superar los envites de las modas negrocriminales suecas y de cuanto reci\u00e9n llegado al club de la intriga se refiera. Algo tendr\u00e1 esa solitaria detective cuando se permite el lujo de alcanzar en plena forma el t\u00edtulo n\u00famero 21 de su serie (ya va por la &#8216;V&#8217;, aunque el \u00faltimo libro traducido al espa\u00f1ol es el que corresponde a la &#8216;U&#8217; de &#8216;Ultimatum. Tusquets, 20 euros).<\/p>\n<p>Kinsey Millhone, la protagonista del &#8216;Alfabeto del crimen&#8217;, lleg\u00f3 a Espa\u00f1a en 1990 como protagonista de &#8216;A de adulterio&#8217;, novela que ocho a\u00f1os antes se hab\u00eda publicado en Estados Unidos como primer ejemplar de una serie nacida con un peculiar y dif\u00edcil reto: un libro anual y con t\u00edtulos que deb\u00edan seguir el orden del abecedario. Hab\u00eda nacido la saga. Su autora, Sue Grafton, suele comentar con humor que tom\u00f3 esa original decisi\u00f3n para superar la depresi\u00f3n que le caus\u00f3 el divorcio de su primer marido, aunque tambi\u00e9n reconoce que la idea surgi\u00f3 tras la lectura del abecedario macabro del ilustrador <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Edward_Gorey\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Eduard Gorey<\/a>.<\/p>\n<p>A lo largo de 29 a\u00f1os de relaci\u00f3n literaria con su investigadora, Grafton ha sido muy meticulosa para evitar repeticiones o coincidencias argumentales. Ha elaborado un registro de las causas de muerte ocurridas en sus novelas, del sexo de los asesinos, de los lugares y motivos de esos homicidios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la investigadora Kinsey Milhone ha logrado, a lo largo todas estas novelas del &#8216;Alfabeto del Crimen&#8217; una biograf\u00eda muy s\u00f3lida.<\/p>\n<p>A saber, naci\u00f3 el 5 de mayo de 1950. Sus padres murieron en un accidente de coche cuando ella ten\u00eda cinco a\u00f1os y se fue a vivir con su t\u00eda Gin, quien le ense\u00f1\u00f3 a hacer ganchillo, a tricotar, a planchar, muchas cosas que no hace en su vida cotidiana, pero que sabe hacerlas. A los ocho a\u00f1os le ense\u00f1\u00f3 a disparar. Kinsey Millhone lleva a sus espaldas tres muertos. A todos los mat\u00f3 en defensa propia.<\/p>\n<p>Ronda los 40, se ha divorciado dos veces, es ex polic\u00eda, vive en un apartamento min\u00fasculo que antes era un garaje y est\u00e1 un poco enamorada de su casero octogenario. Sue Grafton da estos datos casi siempre al comienzo de sus novelas e inmediatamente Kinsey cae simp\u00e1tica a todo el mundo. Es curioso que en casi todas las historias la detective est\u00e1 rodeada de personas mayores: Henry Pitts, su casero y amigo, va a cumplir 88 a\u00f1os; sus tres hermanos son nonagenarios; Charlotte, la actual novia de Henry, tiene 78; el propio Gus ronda los 90; Rosie, la propietaria del restaurante adonde acude Kinsey supera los 80. Todos aparecen en una excelente forma y forman una extra\u00f1a familia feliz.<\/p>\n<p>Kinsey no cuida demasiado su imagen: siempre lleva tejanos y zapatillas, s\u00f3lo tiene un vestido y se corta el pelo ella misma con unas tijeras de manicura. Es atl\u00e9tica, corre todos los d\u00edas cinco kil\u00f3metros y en alguna novela se ha apuntado a un gimnasio y ha tenido incluso entrenador personal.<\/p>\n<p>Es adicta a la comida basura y nunca cocina: su plato estrella son bocadillos de pepinillos con manteca de cacahuete. Para contrarrestrar a tanto investigador gourmet. Vive en la hermosa ciudad de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Santa_B%C3%A1rbara_(California)\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\">Santa B\u00e1rbara<\/a>, California, que en la ficci\u00f3n se llama Santa Teresa.<\/p>\n<p>Otro detalle es su coche: un escarabajo al que parece no prestar muchos cuidados. Claro que el escarabajo ha pasado por algunos duros avatares. Cosas de los malos.<\/p>\n<p>(Fuente:<a href=\"http:\/\/boquitaspintadasnp.blogspot.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"external nofollow\"> Boquitas pintadas<\/a>)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puntualmente, con poco m\u00e1s de un a\u00f1o entre t\u00edtulo y t\u00edtulo, la autora norteamericana Sue Grafton (Louisville, Kentucky, EE UU, 1940) ha colocado en las librer\u00edas las nuevas aventuras de Kinsey Millhone, la investigadora privada convertida ya en un personaje cl\u00e1sico de las novelas polic\u00edacas, capaz de superar los envites de las modas negrocriminales suecas [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":30,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[327,625,681,791],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/colomba\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}