{"id":98,"date":"2009-05-06T10:50:00","date_gmt":"2009-05-06T09:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ehu.es\/ehusfera\/cineliteraturaymedioambiente\/2009\/05\/06\/sigue-la-polemica-nuclear\/"},"modified":"2009-05-06T10:50:00","modified_gmt":"2009-05-06T09:50:00","slug":"sigue-la-polemica-nuclear","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/2009\/05\/06\/sigue-la-polemica-nuclear\/","title":{"rendered":"Sigue la pol\u00e9mica nuclear"},"content":{"rendered":"<p>Pongo a continuaci\u00f3n otro art\u00edculo de El Pa\u00eds, del 29 de marzo de 2009, y escrito por Jes\u00fas Rodr\u00edguez, que ofrece datos interesantes para este debate nuclear del que pocos se hacen eco y, mucho menos, dan su opini\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El laberinto nuclear<\/strong><\/p>\n<p>JES\u00daS RODR\u00cdGUEZ El Pa\u00eds 29\/03\/2009<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas ha tenido fama de sucia, cara y peligrosa. Hoy renace apoyada por los &#8216;verdes nucleares&#8217; que exhiben su respeto por la atm\u00f3sfera y los grupos de presi\u00f3n que luchan por un negocio de un bill\u00f3n de euros. \u00bfEs la energ\u00eda del futuro?<br \/>Es m\u00e1s complicado entrar en una central nuclear que en La Moncloa. Y no es un recurso literario. Es mucho m\u00e1s dif\u00edcil. Especialmente tras el 11-S. Una nuclear recuerda a una c\u00e1rcel de alta seguridad. Alambradas coronadas de cuchillas; vallas de alta tensi\u00f3n; guardias con 38 al cinto; perros inquietos; controles de armas; arcos que detectan explosivos. Las c\u00e1maras giran descaradas a tu paso. Los procedimientos se complican cuando se pretende penetrar en el edificio del reactor. La catedral de hormig\u00f3n donde late un coraz\u00f3n cargado de uranio cuya reacci\u00f3n produce calor que origina vapor que mueve una turbina que genera electricidad. Aqu\u00ed la seguridad es extrema. Hay que cruzar un par de jaulas de acero que se abren con las huellas dactilares. Equiparse de mono, guantes, botas y gafas. Y un dos\u00edmetro personal que medir\u00e1 las radiaciones que soportemos en el interior. Luego, largos pasillos en tonos crema tapizados de cables y tuber\u00edas. Todo dise\u00f1ado para soportar un se\u00edsmo. No hay un alma. No huele a nada. De fondo, el machac\u00f3n murmullo de la ventilaci\u00f3n.<br \/>Nuestro destino es una compuerta mezcla de caja fuerte de banco y esclusa de submarino. La cruzamos con prevenci\u00f3n; se cierra tras nosotros con un susurro. Quedamos atrapados en un corredor sellado por otra compuerta blindada. La siguiente esclusa se abre con parsimonia. Avanzamos. Estamos sobre el reactor. Bajo nuestros pies ocurre algo que supera la ciencia-ficci\u00f3n. La reacci\u00f3n de fisi\u00f3n nuclear en cadena. Algo eterno y poderoso. Cada pastilla de \u00f3xido de uranio del tama\u00f1o de una aspirina proporciona la misma energ\u00eda que 700 kilos de carb\u00f3n. Y lo primero que te viene a la cabeza es Hiroshima y Chern\u00f3bil. Sus miles de muertos. Y el macabro imaginario asociado a la energ\u00eda at\u00f3mica. En ese instante, un ingeniero nos recuerda que s\u00f3lo esta central, Cofrentes, en la provincia de Valencia, proporciona el 3,5% de la energ\u00eda el\u00e9ctrica que se consume en Espa\u00f1a. Evita la emisi\u00f3n de nueve millones de toneladas de CO2 (responsable principal del cambio clim\u00e1tico) a la atm\u00f3sfera. Y que es imposible que haya un accidente. Que los operadores de la central se entrenan durante a\u00f1os en simuladores. La central se autorregula. Los sistemas de emergencia est\u00e1n cuadruplicados. Los residuos, concentrados bajo estricto control. Adem\u00e1s, el Consejo de Seguridad Nuclear tiene destacados en cada central dos inspectores residentes que fiscalizan el proceso. Y entonces uno comienza a dudar. \u00bfSucia, cara y peligrosa, o segura, limpia y barata? \u00bfEl pasado o el futuro de la humanidad? \u00bf\u00c1ngel o demonio? Es la duda nuclear. M\u00e1s bien, el eterno laberinto nuclear.<br \/>La reflexi\u00f3n dura poco. No hay tiempo. Estamos en la cima del reactor. En lo alto del edificio de contenci\u00f3n. Hormig\u00f3n y acero trenzado para que los gases radiactivos no escapen en caso de accidente. La \u00faltima barrera. Chern\u00f3bil carec\u00eda de ella. &#8220;Chern\u00f3bil era peligrosa y lo sab\u00edamos; no ten\u00edan inspectores independientes, sino comisarios pol\u00edticos; no importaba la seguridad, sino el precio del kilovatio. Las centrales sovi\u00e9ticas eran una bomba. Pero aquel accidente es imposible en Espa\u00f1a&#8221;, explica el ingeniero, optimista.<br \/>-\u00bfCree que las espa\u00f1olas son seguras?<br \/>-No lo creo, lo s\u00e9. Si no, no estar\u00eda en una.<br \/>Bajo la c\u00fapula del edificio se llega a una silenciosa piscina forrada de acero. Su agua es transparente como el cristal. El fondo despide un resplandor azulado. Hay que mantenerse a un par de metros del borde. Da escalofr\u00edos asomarse. A 13 metros de profundidad se dibujan las perfectas celdillas met\u00e1licas donde se aloja el combustible usado; los residuos nucleares. El agua sirve de refrigeraci\u00f3n y blindaje contra sus radiaciones. Aqu\u00ed est\u00e1n almacenados 25 a\u00f1os de desechos de alta actividad y larga vida. Peligrosos durante miles de a\u00f1os. Nadie sabe qu\u00e9 hacer con estas 600 toneladas de uranio. Ni con las 3.000 que reposan en otras siete centrales nucleares espa\u00f1olas. El tiempo corre. Y no termina de arrancar el Almac\u00e9n Temporal Centralizado (ATC), el futuro gran cementerio nuclear espa\u00f1ol, cuya construcci\u00f3n autoriz\u00f3 el Parlamento. Mientras, en la central de Trillo (Guadalajara), los residuos han desbordado la piscina. Y ocupan unos contenedores cil\u00edndricos forrados de acero, plomo y hormig\u00f3n. Los expertos cifran en 6.700 toneladas los residuos de alta actividad que se producir\u00e1n en Espa\u00f1a hasta 2030. Es el lado inquietante del negocio nuclear. Su peor legado.<br \/>En Francia, la gran potencia at\u00f3mica europea, las empresas estatales reciclan ese combustible como parte de su lucrativo negocio nuclear y para autoabastecerse. Una cuesti\u00f3n estrat\u00e9gica en un pa\u00eds en donde el 80% de la electricidad es de origen nuclear. Y que posee un importante arsenal at\u00f3mico. En Estados Unidos (cuyos modelo y tecnolog\u00eda predominan en las centrales espa\u00f1olas) rechazan esa pr\u00e1ctica. El presidente Jimmy Carter (1977-1981) acu\u00f1\u00f3 la doctrina de que el combustible procedente de la industria nuclear civil podr\u00eda ser reciclado para fabricar bombas at\u00f3micas. Era mejor evitar esa tentaci\u00f3n. Hoy podr\u00eda ser el caso de Ir\u00e1n. Para evitar ese trasvase de combustible del uso civil al militar, todos los reactores del mundo est\u00e1n sellados con unos complejos precintos de la Agencia Internacional de la Energ\u00eda At\u00f3mica (AIEA). Y, seg\u00fan presenciamos en Cofrentes y Vandell\u00f2s II, vigilados por unas c\u00e1maras de color azul de esa instituci\u00f3n de las Naciones Unidas. Se trata de que nadie manipule el combustible nuclear usado. Y que siga durmiendo en piscinas como \u00e9sta de Cofrentes. Hasta que alguien descubra qu\u00e9 hacer con \u00e9l.<br \/>-\u00bfQu\u00e9 pasa si me caigo a la piscina?<br \/>-\u00bfSabe nadar? \u00bfS\u00ed? No pasar\u00eda nada. Lo malo ser\u00eda que ingiriera agua. Ah\u00ed tendr\u00edamos un problema. No se acerque mucho.<br \/>Que no cunda el p\u00e1nico. Para los t\u00e9cnicos que nos acompa\u00f1an, entrar en el edificio del reactor es lo m\u00e1s natural. Quieren transmitir esa impresi\u00f3n. Al final de la visita hay que pasar por unos controles que detectan la posible contaminaci\u00f3n nuclear. Tienen el aspecto de modernas cabinas telef\u00f3nicas. Te apoyas sobre sus pulidas paredes de frente y a continuaci\u00f3n de espaldas. El sarc\u00f3fago pronuncia una cuenta atr\u00e1s. Y emite su veredicto: \u00a1Limpio! Suspiro de alivio. \u00bfCu\u00e1nta radiaci\u00f3n hemos recibido durante una hora en el edificio del reactor? Un t\u00e9cnico observa la cifra que refleja nuestro dos\u00edmetro y sentencia con orgullo: &#8220;Como si hubieran hecho un viaje corto en avi\u00f3n o permanecido dos horas delante de la televisi\u00f3n&#8221;. Lo dicho; lo m\u00e1s normal.<br \/>El mundo nuclear se alimenta de consignas. A favor y en contra. Durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, el lobby (grupo de presi\u00f3n) antinuclear ha ganado la partida al pronuclear. &#8220;Los ecologistas comenzaron la guerra antes que nosotros. Han jugado con el miedo de la sociedad a lo desconocido. Han manipulado los incidentes. Han hecho mejor su trabajo&#8221;, se queja un ejecutivo de la central Vandell\u00f2s, en la costa de Tarragona. El poderoso movimiento ecologista de Catalu\u00f1a (y tambi\u00e9n del Pa\u00eds Vasco) naci\u00f3 y se fue articulando en la d\u00e9cada de los setenta en torno a las movilizaciones antinucleares. En Euskadi coincidieron con los a\u00f1os de plomo de ETA contra la central de Lem\u00f3niz. Ganar\u00edan la partida. A partir de 1984, la industria quedar\u00eda congelada en Espa\u00f1a. Y en esos a\u00f1os, en Suecia, Italia, Austria, Holanda y Alemania. En abril de 1986 estallaba Chern\u00f3bil. Freno y marcha atr\u00e1s. En algunos pa\u00edses, como Italia, la industria desaparecer\u00eda. En otros sobrevivir\u00eda sin hacer ruido, como en Espa\u00f1a, donde a\u00fan proporciona cerca del 20% de la energ\u00eda el\u00e9ctrica. En Estados Unidos no habr\u00eda ni un solo pedido de centrales desde finales de los setenta. En Wall Street, ning\u00fan inversor se ha atrevido durante dos d\u00e9cadas a meter un d\u00f3lar en un sector con tan mala imagen e incierto futuro. A\u00fan lo dudan.<br \/>En esta d\u00e9cada, el escenario ha cambiado: el lobby nuclear ha hecho sus deberes. Y se comienza a manejar con arrogancia. Su argumento es que la energ\u00eda at\u00f3mica no contamina. Garantiza el suministro el\u00e9ctrico y reduce nuestra dependencia del petr\u00f3leo, el carb\u00f3n y el gas y del chantaje de los Estados inestables que producen esos combustibles. Por contra, el uranio es m\u00e1s barato y se concentra en Estados civilizados como Canad\u00e1 o Australia. La consigna es que la energ\u00eda nuclear es imprescindible. La opini\u00f3n p\u00fablica ha comenzado a cambiar su tradicional rechazo hacia lo nuclear. &#8220;Ya hay casi tantos europeos a favor como en contra de la energ\u00eda nuclear&#8221;, escrib\u00eda Luis Doncel en El Pa\u00eds en febrero de este a\u00f1o. En esa l\u00ednea, los propagandistas nucleares dicen que son necesarios 400 nuevos reactores hasta 2030. De ellos, una decena se deber\u00eda construir en Espa\u00f1a, donde, seg\u00fan Teresa Dom\u00ednguez, presidenta del Foro Nuclear (que agrupa los intereses del sector), &#8220;el mix perfecto de producci\u00f3n de electricidad deber\u00eda ser un tercio nuclear, otro tercio con combustibles f\u00f3siles y el tercero con renovables. Necesitamos diez nuevas centrales. Y como es imposible tenerlas listas antes de 2030, no se puede clausurar ninguna de las actuales. Empezando por Santa Mar\u00eda de Garo\u00f1a (Burgos), en la que antes del 5 de julio el Gobierno tiene que decidir si renueva su licencia de explotaci\u00f3n por un periodo de diez a\u00f1os o la cierra. Lo que ser\u00eda un atropello&#8221;.<br \/>En los \u00faltimos a\u00f1os ha surgido una nueva y orgullosa generaci\u00f3n de ecologistas nucleares en torno a un negocio de un bill\u00f3n de euros. Cada semana llega al mercado un nuevo libro abogando por lo at\u00f3mico. La publicidad de la industria muestra verdes praderas, arroyos cristalinos y linces en libertad. China y la India han encargado 40 reactores. Rusia tiene ocho en construcci\u00f3n. En Estados Unidos se han firmado una docena de proyectos durante la Administraci\u00f3n de Bush. Los pa\u00edses \u00e1rabes quieren centrales. Y los latinoamericanos. Suecia se las replantea. El Reino Unido apuesta por ellas, pero, advierte, sin el dinero del Estado. Berlusconi habla de fulminar la decisi\u00f3n que tom\u00f3 Italia en refer\u00e9ndum en noviembre de 1987 de acabar con la industria at\u00f3mica. Y afirma que construir\u00e1 cuatro centrales con los franceses. Incluso Felipe Gonz\u00e1lez, el presidente que en 1984 firm\u00f3 la moratoria nuclear, en su actual posici\u00f3n de responsable del Grupo de Reflexi\u00f3n sobre el futuro de la Uni\u00f3n Europea, ha afirmado: &#8220;Es un error dram\u00e1tico que no se quiera debatir la energ\u00eda nuclear; a favor o en contra, pero lo esencial es tener un debate. La UE no puede estar aislada ni excluirse del debate de la energ\u00eda nuclear, sobre todo cuando cada vez habr\u00e1 m\u00e1s pa\u00edses que recurran a este tipo de fuente energ\u00e9tica. Se me interpretar\u00e1 que la defiendo, aunque creo que es m\u00e1s razonable que otros usos, pero \u00e9se no es el problema; el problema no es el uso, sino que se discuta&#8221;. Los tiempos han cambiado. La decisi\u00f3n est\u00e1 sobre la mesa. En el Ministerio de Industria nadie parece saber nada sobre la prolongaci\u00f3n de la vida de la vetusta central de Santa Mar\u00eda de Garo\u00f1a. Ni sabe ni contesta.<br \/>La playa de la Almadraba, en Hospitalet de l&#8217;Infant, est\u00e1 desierta. Se cierne sobre ella la c\u00fapula de la central de Vandell\u00f2s. Una lancha de la Guardia Civil vigila que ninguna embarcaci\u00f3n cruce la zona de exclusi\u00f3n mar\u00edtima en torno a sus instalaciones. Aqu\u00ed nos ha citado Eloi Nolla. Un veterano activista de Ecologistas en Acci\u00f3n. Ha participado en todas las batallas antinucleares de los \u00faltimos 35 a\u00f1os. &#8220;Y han sido muchas. El franquismo nos puso aqu\u00ed cuatro reactores, los dos de Asc\u00f3 y los de Vandell\u00f2s, pero conseguimos parar otros tantos. No ten\u00edamos mucha informaci\u00f3n, pero Alemania fue nuestro ejemplo. All\u00ed los verdes se opusieron desde el principio y no eran terroristas de extrema izquierda, sino burgueses de clase media que quer\u00edan calidad de vida. En Alemania hay un calendario para el fin de las nucleares. Y es lo que queremos en Espa\u00f1a: un calendario. Si el Gobierno lo fija, podr\u00edamos hablar de todo. Hasta de construir el Almac\u00e9n Temporal Centralizado. Todo para que no se hipoteque el futuro del planeta&#8221;.<br \/>-\u00bfEst\u00e1n convencidos de que las centrales son malas?<br \/>-Lo vimos en Chern\u00f3bil. Matan. Hubo m\u00e1s de 4.000 personas que murieron. En Tarragona no podemos hablar del impacto sobre la salud, porque no hay estudios epidemiol\u00f3gicos. Pero una nuclear no crea tranquilidad; es un retroceso para la econom\u00eda y se carga el turismo. Y no hay que dejar de lado la contaminaci\u00f3n t\u00e9rmica y radiactiva del agua que refrigera el reactor y vuelve al mar. En Asc\u00f3 y Vandell\u00f2s siempre hay alg\u00fan incidente grave; cuando no es un incendio, es un escape de part\u00edculas contaminadas como el a\u00f1o pasado. Y no podemos olvidarnos del accidente de Vandell\u00f2s I, en octubre de 1989, que pudo ser nuestro Chern\u00f3bil. A punto estuvo de haber un escape de agua y gases contaminados hacia el exterior. No ten\u00eda edificio de contenci\u00f3n. Se activaron los protocolos de emergencia 50 kil\u00f3metros alrededor de la central. Hubo una rebeli\u00f3n popular y en mayo de 1990 el Gobierno la cerr\u00f3 definitivamente. Fue una victoria. Era la primera central que se desmantelaba en Espa\u00f1a. Ten\u00eda 17 a\u00f1os. Y una licencia hasta 2003. Y la cerraron.<br \/>A un par de kil\u00f3metros de esta playa, una extra\u00f1a construcci\u00f3n en mitad de un secarral esconde el enorme hex\u00e1gono de hormig\u00f3n de 57 metros de altura que alberg\u00f3 el reactor de Vandell\u00f2s I. La central fue desmantelada entre 1998 y 2003. Su combustible, descargado y enviado a Francia en los llamados trenes de la muerte. Todas las instalaciones demolidas y 1.763 toneladas de materiales contaminados remitidas al cementerio de residuos de baja y media actividad de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos en El Cabril (C\u00f3rdoba). Pero no ha acabado todo a\u00fan. El caj\u00f3n del reactor deber\u00e1 permanecer herm\u00e9ticamente sellado en un proceso de latencia que durar\u00e1 25 a\u00f1os. Y desde una ventana emplomada perforada en un muro de 70 cent\u00edmetros de espesor es posible contemplar las 1.100 toneladas de grafito contaminado almacenadas junto al esqueleto del reactor. Conservar\u00e1n su radiaci\u00f3n 5.000 a\u00f1os. Nadie sabe qu\u00e9 hacer con ellas.<br \/>Es la herencia de Vandell\u00f2s I. Comenz\u00f3 a operar en 1972 y fue el orgullo del desarrollismo. En el que estaban embarcados los prohombres del r\u00e9gimen. A comienzos de los setenta, la energ\u00eda nuclear era un ejemplo de progreso. Batas blancas y prestigio internacional. Propaganda para el r\u00e9gimen. Espa\u00f1a crec\u00eda. Necesitaba energ\u00eda el\u00e9ctrica. Y el Estado promov\u00eda y avalaba la construcci\u00f3n de las centrales. Las que siguen en pie fueron concebidas en los estertores del r\u00e9gimen de Franco. Todo como la seda. Hasta la crisis del petr\u00f3leo de 1973.<br \/>Cuando se realiza un reportaje sobre la energ\u00eda nuclear la cuesti\u00f3n es encontrar a alguien de centro; que no pertenezca a un bando ni a otro. Lo m\u00e1s aproximado puede ser Marcel Coderch, un ingeniero formado en el Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts que hoy ocupa la vicepresidencia de la Comisi\u00f3n del Mercado de las Telecomunicaciones. &#8220;Vivimos una continua ceremonia de la confusi\u00f3n. Y aqu\u00ed lo importante es saber por qu\u00e9 se dejaron de construir las nucleares y si han cambiado esas condiciones. Y lo que nadie cuenta es que los motivos por los que se abandonaron fueron econ\u00f3micos. Hasta 1973, la tasa de crecimiento de consumo el\u00e9ctrico en Occidente estaba en torno al 7% anual y \u00e9se era el reto que hab\u00eda que acometer. Se necesitaban nucleares. Y llega la crisis del petr\u00f3leo, la recesi\u00f3n, y se pasa de ese crecimiento del 7% a cifras negativas. Las centrales existentes ya superaban esa capacidad. No hab\u00eda que construir m\u00e1s. Adem\u00e1s, con una inflaci\u00f3n desatada, los tipos de inter\u00e9s se colocaron en el 17%. Una nuclear necesita mucha inversi\u00f3n, puede costar 5.000 millones de euros, y si los tipos son altos y no est\u00e1 detr\u00e1s el Estado, el kilovatio deja de ser competitivo. Se cancelaron muchos programas. En Estados Unidos no se han encargado en d\u00e9cadas&#8221;.<br \/>-Y en Espa\u00f1a?<br \/>-Fue peor. Aqu\u00ed los tipos de inter\u00e9s altos se agravaron con un tipo de cambio con el d\u00f3lar que nos desfavorec\u00eda. El Estado avalaba los cr\u00e9ditos y se iban a construir el doble de centrales. Pero ya no hac\u00edan falta. Cuando el PSOE llega al poder en 1982 se encuentra ese panorama. Las el\u00e9ctricas, al borde de la bancarrota. Y ocho centrales iniciadas. Ah\u00ed se larva la moratoria nuclear. Que tiene un cariz econ\u00f3mico que el PSOE viste de pol\u00edtico, porque hab\u00eda que indemnizar a las el\u00e9ctricas con 700.000 millones de pesetas por las seis nucleares cuya construcci\u00f3n se iba a parar. Y lo ten\u00edan que pagar los ciudadanos en el recibo de la luz. Era mejor para el Gobierno pasar por ecologista que por defensor de las el\u00e9ctricas. Se visti\u00f3 una decisi\u00f3n econ\u00f3mica con un tinte ecol\u00f3gico.<br \/>-\u00bfY ahora?<br \/>-La incertidumbre es total. Hay un interrogante mundial. Y mucha declaraci\u00f3n de intenciones, muchos apretones de manos, pero ning\u00fan contrato en firme en Occidente. Se est\u00e1n construyendo en China y la India y Rusia, pero ya sabemos c\u00f3mo funcionan all\u00ed las cosas. Aqu\u00ed no hay que precipitarse en un sentido ni el otro. El renacimiento nuclear puede ser la alternativa, pero no hay que precipitarse. Ser\u00e1 largo y lento. Puede que en 2016 haya cuatro o cinco proyectos en EE UU, y si se cumplen en plazo y presupuesto, quiz\u00e1 se reactive. En Espa\u00f1a hay que tener un plan B. Un escenario fijado en torno a 2020 para ver si se pueden sustituir las nucleares por renovables. Y si van a ser rentables. Y si tiene que estar el Estado detr\u00e1s. Pero no precipitarse en cerrar ni precipitarse en encargar otras 10.<br \/>Durante las largas vacas flacas del negocio nuclear, s\u00f3lo dos pa\u00edses, Jap\u00f3n y Francia, apostaron por seguir adelante. Fue una apuesta estrat\u00e9gica. De consumo interno. Hoy, Jap\u00f3n tiene 55 reactores en servicio y dos en construcci\u00f3n, y nuestros vecinos, 59 y uno m\u00e1s en construcci\u00f3n. Francia cubre mediante empresas p\u00fablicas, especialmente Areva, un consorcio con 76.000 empleados en 110 pa\u00edses, todo el abanico del negocio nuclear: desde la fabricaci\u00f3n del combustible hasta el dise\u00f1o, edificaci\u00f3n y mantenimiento de los reactores y las centrales, y el reproceso del combustible usado. Ana Palacio, vicepresidenta de Areva, describe (con su particular sentido del humor) su empresa: &#8220;Somos igual que Nespresso: hacemos el caf\u00e9; lo metemos en la capsulita; fabricamos la cafetera; recargamos las c\u00e1psulas gastadas y reciclamos los posos de caf\u00e9&#8221;. Palacio, que fue ministra de Exteriores con Aznar y vicepresidenta del Banco Mundial con Wolfowitz, recal\u00f3 en la p\u00fablica francesa hace un a\u00f1o. Su cometido son las relaciones internacionales. Abrir puertas. Convencer a los poderosos de que la opci\u00f3n del futuro es la nuclear. Algo que ya hizo su hermana, Loyola de Palacio, en su puesto de comisaria europea de la Energ\u00eda (1999-2004), abogando por la energ\u00eda at\u00f3mica. Ella sigue su estela. Aunque le suponga renegar de los negacionistas de la derecha neocon que cuestionan el cambio clim\u00e1tico. Sabe que el mejor argumento a favor del negocio nuclear es que no agrava el calentamiento global. Y hay que cuidarlo.<br \/>&#8220;Lo importante es que haya un debate en los tres \u00e1mbitos que preocupan a la gente: la seguridad, la proliferaci\u00f3n de armas nucleares y los residuos&#8221;, explica Palacio. &#8220;Y nosotros tenemos respuestas satisfactorias para cada una. Decimos que la energ\u00eda nuclear es segura y no contamina; es una forma de energ\u00eda aut\u00f3ctona; en la que precio del uranio tiene una incidencia muy peque\u00f1a en el precio de la energ\u00eda; con seguridad de suministro; constante y predecible de precio. Y, adem\u00e1s, reciclamos el combustible. Y cabe en una cancha de f\u00fatbol. La energ\u00eda es el hilo conductor de la globalizaci\u00f3n; y si se pretende que la globalizaci\u00f3n sea un \u00e9xito, tiene que haber electricidad para todos y, adem\u00e1s, ser viable para el planeta. La energ\u00eda nuclear no es la soluci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, pero no hay soluci\u00f3n contra el cambio clim\u00e1tico que no cuente con la energ\u00eda nuclear&#8221;.<br \/>Areva, que pretende hacerse en las dos pr\u00f3ximas d\u00e9cadas con un tercio del mercado de centrales nucleares en todo el mundo (en torno a 60 reactores hasta 2020), est\u00e1 basando su estrategia comercial en el nuevo reactor EPR, que construye para la finlandesa Olkiluoto. Esta central, la primera que se inicia en Occidente en d\u00e9cadas, iba a ser su escaparate y banco de pruebas. Un s\u00edmbolo del renacimiento nuclear. Sin embargo, los problemas se est\u00e1n acumulando en Olkiluoto. El precio de la central se ha disparado al doble de lo presupuestado. Y ya se prev\u00e9 un retraso de tres a\u00f1os. Un desastre para su imagen. Seg\u00fan un ingeniero nuclear, &#8220;con la incertidumbre que se vive en nuestro sector, las empresas tienen que dar precios cerrados para ser competitivas. Ofrecen un precio atractivo al cliente aunque pierdan dinero. Areva pidi\u00f3 a los finlandeses 3.000 millones de euros por el EPR. Finlandia hizo c\u00e1lculos y le pareci\u00f3 bien. Era un precio artificial. Y Areva (es decir, el Estado franc\u00e9s) tiene que provisionar 2.000 millones m\u00e1s porque se ha pasado del presupuesto inicial. Y los finlandeses ya est\u00e1n pidiendo indemnizaciones. Con ese panorama, \u00bfqui\u00e9n se va a comprar una nuclear? Si Olkiluoto no sale bien, es dif\u00edcil que otros pa\u00edses se metan en ese l\u00edo&#8221;.<br \/>Ajenos a la alta pol\u00edtica internacional, en la factor\u00eda de Areva en Chalon Saint Marcel, entre vi\u00f1edos de Borgo\u00f1a, construyen el reactor que ir\u00e1 a Finlandia, otro id\u00e9ntico para la central nuclear de Flamanville, en Francia, y un tercero destinado a China. No hay tiempo que perder. La visita a esta enorme f\u00e1brica proporciona una buena ocasi\u00f3n para ver de cerca el coraz\u00f3n secreto de una central. Tarda cuatro a\u00f1os en fabricarse. La vasija del reactor es una caldera de 13 metros de alto, cinco de di\u00e1metro y 552 toneladas de peso fabricada en acero de 25 cent\u00edmetros de grosor tan pulido como un espejo. Albergar\u00e1 durante 40 a\u00f1os el milagro de la fisi\u00f3n nuclear. 40 a\u00f1os. Es la vida que auguran los t\u00e9cnicos de Chalon Saint Marcel a su reactor.<br \/>La misma edad que est\u00e1 a punto de cumplir la central espa\u00f1ola de Santa Mar\u00eda de Garo\u00f1a, que comenz\u00f3 a operar en octubre de 1970. Garo\u00f1a es un s\u00edmbolo. Nos dar\u00e1 pistas del sesgo que el Gobierno socialista quiere imprimir a su pol\u00edtica nuclear (y energ\u00e9tica) de los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Una decisi\u00f3n puramente pol\u00edtica. El 5 de julio, el Gobierno o cierra Garo\u00f1a o renueva su licencia por 10 a\u00f1os m\u00e1s. Una iniciativa, prolongar la vida de las centrales, que se est\u00e1 practicando masivamente en Estados Unidos. Es m\u00e1s barato y menos arriesgado que construir nuevas centrales. Medio centenar han visto prolongada su vida desde los 40 hasta los 60 a\u00f1os. En esa l\u00ednea, todas las centrales espa\u00f1olas est\u00e1n acometiendo inversiones para mejorar su seguridad interna y externa, reducir la producci\u00f3n de residuos y evitar la corrosi\u00f3n en los reactores. El objetivo es prolongar al m\u00e1ximo la vida de unas instalaciones que ya est\u00e1n amortizadas y dan mucho dinero. Para Marcel Coderch, &#8220;si cierran Garo\u00f1a, no pasa nada; ser\u00e1 como fijar un calendario, y cuando las siguientes centrales espa\u00f1olas lleguen a los 40 a\u00f1os, ya sabremos que ir\u00e1n cerrando. Y si alargan su vida hasta los 60 a\u00f1os, tampoco pasa nada; pero tienen que saber que juegan con fuego. Y que un accidente en una central a la que hayan prolongado su licencia se cargar\u00eda la industria nuclear mundial durante d\u00e9cadas. Ser\u00eda peor que Chern\u00f3bil&#8221;.<br \/>Un b\u00fanker subterr\u00e1neo en la sede del Consejo de Seguridad Nuclear en Madrid acoge la Sala de Emergencias (Salem). Desde aqu\u00ed se controla lo que ocurre en cada instalaci\u00f3n at\u00f3mica de nuestro pa\u00eds. Cualquier incidencia o parada. Tiene conexiones con las centrales, f\u00e1bricas de combustible y cementerios; los servicios meteorol\u00f3gicos, Protecci\u00f3n Civil, las subdelegaciones del Gobierno y la c\u00e9lula de crisis de la Presidencia del Gobierno. En caso de desastre nuclear, este recinto quedar\u00eda activado, recibir\u00eda toda la informaci\u00f3n y centralizar\u00eda una respuesta inmediata. Hay dos funcionarios 24 horas al d\u00eda, 365 d\u00edas al a\u00f1o. Esta sala es el mejor reflejo del laberinto nuclear. El dilema contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pongo a continuaci\u00f3n otro art\u00edculo de El Pa\u00eds, del 29 de marzo de 2009, y escrito por Jes\u00fas Rodr\u00edguez, que ofrece datos interesantes para este debate nuclear del que pocos se hacen eco y, mucho menos, dan su opini\u00f3n. El laberinto nuclear JES\u00daS RODR\u00cdGUEZ El Pa\u00eds 29\/03\/2009 Durante d\u00e9cadas ha tenido fama de sucia, cara [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}