{"id":351,"date":"2015-03-31T09:14:16","date_gmt":"2015-03-31T09:14:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/?p=351"},"modified":"2015-03-31T09:14:16","modified_gmt":"2015-03-31T09:14:16","slug":"chernobyl-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/2015\/03\/31\/chernobyl-2\/","title":{"rendered":"Chernobyl"},"content":{"rendered":"<p>Fue el 26 de abril de 1986, hace 29 a\u00f1os, cuando el reactor n\u00famero 4 de la central nuclear Vladimir Ilich Lenin, situada a 18 kil\u00f3metros de Chernobyl, hoy en Ucrania, explot\u00f3 y provoc\u00f3, junto con el accidente de Fukushima, el mayor desastre nuclear de la historia. Ahora siguen casi 200000 kil\u00f3metros cuadrados (como un tercio de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica) contaminados con is\u00f3topos radiactivos como el cesio 137, el estroncio 90 o el plutonio 239. Permanecer\u00e1n por siglos en el entorno de Chernobyl, aunque con una distribuci\u00f3n irregular. Contaminan el suelo y un punto concreto con una concentraci\u00f3n alta puede encontrarse a pocos metros de otro lugar totalmente limpio. Por ello, un \u00e1rea de unos 30 kil\u00f3metros de radio alrededor de la central se convirti\u00f3 en la Zona de Exclusi\u00f3n de Chernobyl en la que est\u00e1 prohibido entrar. Como afirman Timothy Mousseau y Anders Moller, de la Universidad de Carolina del Sur en Columbia y de la Universidad Par\u00eds-Sur en Orsay respectivamente, no hay acuerdo entre los expertos sobre la abundancia y la diversidad de la fauna en la zona de Chernobyl m\u00e1s afectada por el accidente.<\/p>\n<p>Hay informes, sobre todo del Foro de Chernobyl, una organizaci\u00f3n oficial dependiente de las Naciones Unidas y de los gobiernos de la zona, que afirman, con fecha de 2006, que \u201clas poblaciones de algunas plantas y animales han aumentado, y la contaminaci\u00f3n ambiental actual ha tenido un impacto positivo en los seres vivos de la Zona de Exclusi\u00f3n de Charnobyl\u201d. Seg\u00fan Mosseau y Moller, esta conclusi\u00f3n se basa en estimaciones personales y tiene una base cient\u00edfica limitada. Proponen repasar lo que hasta ahora sabemos, incluyendo sus propias investigaciones, y empiezan con los estudios sobre la golondrina com\u00fan (Hirundo rustica) y seguir\u00e1n con otras especies animales.<\/p>\n<p>Es una especie con una distribuci\u00f3n casi global, conocida y con datos que se pueden comparar con lo que encuentran Mosseau y Moller en Chernobyl. Por ejemplo, el n\u00famero de mutaciones que se han encontrado en su ADN de los espermatozoides y los \u00f3vulos es de 2 a 10 veces mayor que el descrito en otros lugares. Adem\u00e1s, hay cambios notables en la morfolog\u00eda y la movilidad de estas c\u00e9lulas. Las deformaciones aparecen en un 40% m\u00e1s que en el esperma de golondrinas de otras zonas de Ucrania y de Espa\u00f1a donde es raro que pasen del 5%. Tambi\u00e9n es menor la viabilidad de los huevos y la supervivencia de los pollos.<\/p>\n<p>La conducta de la reproducci\u00f3n de las golondrinas, especie migradora, implica que vuelva a la zona, incluso al mismo nido, en que se cri\u00f3 o se reprodujo el a\u00f1o anterior. Si se marcan las golondrinas y se cuentan e identifican cuando llegan en primavera, podemos suponer que las que no vuelven es que han muerto. En Espa\u00f1a regresan al mismo lugar el 45% de los individuos; en Chernobyl lo hacen algo m\u00e1s de la mitad, el 28%.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las golondrinas de Chernobyl presentan malformaciones en los adultos. Hay ejemplares albinos, con colores anormales y deformidades en las plumas, sobre todo en la t\u00edpica doble cola de esta especie. Tambi\u00e9n hay un gran n\u00famero de tumores en la cabeza, pies, pico y cabeza. Estas anormalidades aparecen en el 20% de los ejemplares de Chernobyl frente a menos del 2% en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En cuanto al resto de especies de aves que aparecen en Chernobyl, los autores hacen recuentos de 2006 a 2009, paseando por la zona, parando cada 100 metros y anotando las especies que observan y el n\u00famero de ejemplares. El n\u00famero de especies es menos de la mitad del esperado y, en n\u00famero de ejemplares, es menos de un tercio. No todas las especies se ven afectadas por igual e, incluso, hay algunas en las que hay m\u00e1s ejemplares de los esperados. Es un tema a investigar m\u00e1s a fondo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n desde 2006, Mousseau y Moller han estudiado la abundancia de otros grupos animales como insectos, incluyendo abejas, saltamontes, mariposas y lib\u00e9lulas, anfibios y reptiles, y en todos los casos las poblaciones han disminuido. En grandes mam\u00edferos, como alces, ciervos, osos y lobos, la poblaci\u00f3n tambi\u00e9n ha bajado despu\u00e9s del estudio de sus huellas en la nieve reci\u00e9n ca\u00edda.<\/p>\n<p>El 11 de marzo de 2011 se inici\u00f3 el accidente en la central nuclear de Fukushima, en el Jap\u00f3n. Para nuestros autores expertos en Chernobyl, Mousseau y Moller, ha llegado el momento de comparar sus resultados de Ucrania con lo que est\u00e1 ocurriendo en el Jap\u00f3n. Para ello organizan un recuento de fauna en los alrededores de Fukushima con el grupo de Isao Nishiumi, de la Universidad Rikkyo de Tokyo.<\/p>\n<p>En total muestrean 898 lugares entre 2006 y 2009 en Chernobyl, y 300 sitios en 2011 en bosques al oeste de la zona de exclusi\u00f3n de Fukushima. Cuentan aves, ara\u00f1as (el n\u00famero de telas de ara\u00f1a), saltamontes, lib\u00e9lulas, abejorros, mariposas, grillos, anfibios, reptiles y mam\u00edferos.<\/p>\n<p>Como vimos en el trabajo anterior, en Chernobyl todos los grupos animales bajan en n\u00famero de ejemplares. En cambio, en Fukushima solo lo hacen tres de los siete muestreados: aves mariposas y grillos. Incluso las ara\u00f1as son m\u00e1s abundantes.<\/p>\n<p>Los autores suponen que en Fukushima se han hecho los recuentos a los pocos meses del accidente con lo que hay m\u00e1s radioactividad en lugares m\u00e1s concretos. En Chernobyl, el mayor peligro para las especies es el n\u00famero de mutaciones y las malformaciones que provocan. Su acumulaci\u00f3n, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os del accidente, hace que los peligros sean mayores pero m\u00e1s lentos. Proponen la hip\u00f3tesis de que lo que pas\u00f3 en Chernobyl ocurrir\u00e1 dentro de un tiempo en Fukushima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Moller, A.P. y 4 colaboradores. 2013. Differences in effects of radiation on abundance of animals in Fukushima. Ecological Indicators 24: 75-81.<\/p>\n<p>*Mousseau, T.A. &#038; A.P. Moller. 2011. Landscape portrait: A look at the impacts of radioactive contaminants on Chernobyl\u2019s wildlife. Bulletin of the Atomic Scientists 67: 38-46.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue el 26 de abril de 1986, hace 29 a\u00f1os, cuando el reactor n\u00famero 4 de la central nuclear Vladimir Ilich Lenin, situada a 18 kil\u00f3metros de Chernobyl, hoy en Ucrania, explot\u00f3 y provoc\u00f3, junto con el accidente de Fukushima, el mayor desastre nuclear de la historia. 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