{"id":332,"date":"2014-09-11T09:13:01","date_gmt":"2014-09-11T09:13:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/?p=332"},"modified":"2014-09-11T09:13:01","modified_gmt":"2014-09-11T09:13:01","slug":"ingresos-y-contaminantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/2014\/09\/11\/ingresos-y-contaminantes\/","title":{"rendered":"Ingresos y contaminantes"},"content":{"rendered":"<p>Todos llevamos contaminantes en nuestro cuerpo. Hemos fabricado, extra\u00eddo de la tierra o del mar y distribuido por todo el mundo miles y miles de productos qu\u00edmicos, la mayor\u00eda no biol\u00f3gicos, muchos no biodegradables y algunos peligrosos para nuestra salud y para el ambiente. Es inevitable que ya formen parte de nosotros. Cu\u00e1les son y en qu\u00e9 cantidad los llevamos cada uno de nosotros depende de la susceptibilidad gen\u00e9tica de cada uno, de nuestro estilo de vida y de la exposici\u00f3n ambiental, es decir, de d\u00f3nde y c\u00f3mo los tenemos presentes en nuestro entorno m\u00e1s inmediato. Hay una hip\u00f3tesis, llamada de la justicia ambiental, que propone que los riesgos f\u00edsicos y qu\u00edmicos que vienen del ambiente afectan mucho m\u00e1s, de manera desproporcionada, al los que viven en un ambiente m\u00e1s dif\u00edcil, m\u00e1s problem\u00e1tico, o sea, a las clases sociales m\u00e1s bajas y con menos ingresos. Es decir, con menos ingresos y m\u00e1s pobreza, m\u00e1s contaminantes en el entorno y m\u00e1s poblaci\u00f3n afectada. Hay, por tanto, una relaci\u00f3n inversa entre el estatus socioecon\u00f3mico y la exposici\u00f3n a contaminantes. Esto es lo que estudian Jessica Tyrrell y su grupo, de la Universidad de Exeter, en Inglaterra, con datos de la Encuesta Nacional sobre Salud y Nutrici\u00f3n de Estados Unidos (NHANES, U.S. National Health and Nutririon Examination Survey).<\/p>\n<p>Utilizan los datos de cinco encuestas NHANES, de 2001 a 2010, y los relacionan con 179 t\u00f3xicos. En las encuestas, adem\u00e1s de los datos habituales, se pregunta por los ingresos y se toman muestras de sangre y orina. En total, son algo m\u00e1s de 21000 voluntarios, con edades de 18 a 74 a\u00f1os, una edad media de 42 a\u00f1os, y mitad y mitad de hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Las personas con mayores ingresos tienen, en sangre y orina, cantidades significativas de, entre otros productos, mercurio, ars\u00e9nico, cesio, talio, ftalatos y\u00a0 benzofenona (componente esencial de los protectores solares). Y en personas con pocos ingresos destacan ars\u00e9nico, ftalatos, cesio, mercurio, talio y benzofenona. Como ven, la mayor\u00eda de los contaminantes m\u00e1s significativos afectan por igual a ricos y a pobres, aunque las concentraciones var\u00eden seg\u00fan el entorno y el modo de vida.<\/p>\n<p>Los autores relacionan varios de estos contaminantes con la dieta, por ejemplo, el mercurio y el pescado, a otros, como el cadmio y el plomo, con el tabaco, a la benzofenona con el uso de protector solar y los ftalatos con los envases de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Tyrrell, J. y 4 colaboradores. 2013. Associations between socioeconomic status and environmental toxicant concentrations in adults in the USA: NHANES 2001-2010. Environment International 59: 328-335.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todos llevamos contaminantes en nuestro cuerpo. 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