{"id":314,"date":"2013-10-21T14:02:47","date_gmt":"2013-10-21T14:02:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/?p=314"},"modified":"2013-10-21T14:02:47","modified_gmt":"2013-10-21T14:02:47","slug":"los-invasores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/2013\/10\/21\/los-invasores\/","title":{"rendered":"Los invasores"},"content":{"rendered":"<p>Una especie ex\u00f3tica es la que vino de fuera o, mejor dicho, la que nuestra especie trajo, se qued\u00f3 y se reproduce con \u00e9xito, lo que permite que su poblaci\u00f3n se estabilice y mantenga. Toda especie ex\u00f3tica cambia, m\u00e1s o menos, el ecosistema en el que s establece. Si las alteraciones son graves, se dice que es una especie invasora. La gravedad de la invasi\u00f3n viene dada por tres caracter\u00edsticas: su rapidez, la competencia de la especie invasora con las especies aut\u00f3ctonas, y los cambios que provoca en el ecosistema al que se ha incorporado. Y son muchas las especies a las que nuestro trasiego incesante, de aqu\u00ed para all\u00e1 por todo el planeta, lleva de un ecosistema a otro. En Europa y en 2009 ya se hab\u00edan detectado unas 12000, incluyendo microorganismos, plantas y animales, de las que m\u00e1s del 10% son da\u00f1inas para el ecosistema y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, para la econom\u00eda, que deja de recibir los usos y servicios que proporcionan los ecosistemas, y, adem\u00e1s, tambi\u00e9n pueden perjudicar a la salud humana.<\/p>\n<p>Como nos cuentan Ana Rallo y Loreto Garc\u00eda-Arberas, de la Universidad del Pa\u00eds Vasco en Leoia, en su cat\u00e1logo de \u201cFauna ex\u00f3tica invasora de Bizkaia\u201d, recientemente publicado por la Diputaci\u00f3n Foral de Bizkaia, ya se han elaborado listas con las 100 especies invasoras da\u00f1inas del mundo. Entre esas especies da\u00f1inas, y ci\u00f1\u00e9ndome \u00fanicamente a la fauna, est\u00e1n, por ejemplo, el mejill\u00f3n zebra, nuestro mejill\u00f3n, el Mytilus galloprovincialis, que se convierte en peligroso invasor en otras partes del mundo, la perca del Nilo, la carpa, el estornino pinto, el gal\u00e1pago de Florida, el conejo, el gato, la rata negra o la cabra.<\/p>\n<p>Este movimiento de especies a menudo es accidental y llevamos con nosotros, sin querer, aquellas especies que desde antiguo viven con nosotros. As\u00ed hemos poblado el mundo de moscas y mosquitos, de ratas y ratones, de gorriones y palomas, y muchas m\u00e1s. Como dicen algunos historiadores, hemos europeizado el mundo, y tambi\u00e9n lo hemos hecho con especies invasoras.<\/p>\n<p>Pero, y tambi\u00e9n muy a menudo, el transporte de especies se ha hecho con intenci\u00f3n. Podemos poner algunos ejemplos: el cisne, que hemos llevado con nosotros por el mundo por razones est\u00e9ticas y para adornar nuestros estanques; el vis\u00f3n americano o el castor, que han llegado a Europa por el valor de su piel; los caballos espa\u00f1oles en Am\u00e9rica (que a\u00f1os despu\u00e9s dar\u00edan lugar a estupendas pel\u00edculas de vaqueros, por cierto, con vacas que tambi\u00e9n llegaron de Europa); el conejo es Australia, como caza y alimento, y el zorro en Australia, con el prop\u00f3sito fallido de que acabara con el conejo. En fin, ya ven que hay muchos ejemplos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Invasores en tierra y agua dulce<\/strong><\/p>\n<p>Y llegaron, y llegan, a Bizkaia, territorio en el que se centra el libro de Ana Rallo y Loreto Garc\u00eda-Arberas. Tenemos, hasta primeros del a\u00f1o 2012, un censo de 131 especies animales ex\u00f3ticas y, de ellas y seg\u00fan los criterios habituales, hay 75 especies invasoras. Vamos a repasar algunos ejemplos.<\/p>\n<p>Para empezar, el ya citado mejill\u00f3n zebra (Dreissena polymorpha), un reci\u00e9n llegado pues solo desde 2011, con la aparici\u00f3n de larvas en el r\u00edo Arratia, se ha confirmado su presencia en Bizkaia. Proviene del este de Europa, en los r\u00edos de las cuencas del mar de Aral, el mar Caspio y el mar Negro, y comenz\u00f3 a extenderse hacia Europa central y occidental, de r\u00edo en r\u00edo, desde principios del siglo XIX. Lleg\u00f3 a Norteam\u00e9rica en 1988 pero la expansi\u00f3n posterior ha sido r\u00e1pida y violenta y ya cubre todo el continente. En los ochenta lleg\u00f3 a la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, comenzando por la cuenca del Llobregat, en Catalu\u00f1a. Est\u00e1 en la lista de las 100 especies invasoras m\u00e1s peligrosas. Eliminan especies aut\u00f3ctonas al ocupar su h\u00e1bitat, taponan tomas de agua y desag\u00fces, y saturan los fondos con deposiciones org\u00e1nicas y restos. No se ha encontrado manera de controlar y mucho menos de eliminar esta especie aunque se llevan d\u00e9cadas intent\u00e1ndolo, sobre todo en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Otro invasor conocido y popular, sobre todo porque es comestible, es el cangrejo rojo (Procambarus clarkii). Procede de r\u00edos y marismas de la cuenca del Caribe, en el norte de M\u00e9xico y el su de Estados Unidos y se ha extendido con rapidez a medio mundo. A Espa\u00f1a lleg\u00f3 en 1973 aExtremadura y en 1974 alas marismas del Guadalquivir. La intenci\u00f3n era aprovechar su elevada tasa reproductora (la hembra es capaz de poner hasta 600 huevos por temporada) y comercializar los cangrejos adultos. Pero, en unos a\u00f1os, se extendi\u00f3 por en centro y sur de la Pen\u00ednsula y pronto lleg\u00f3 a Bizkaia. Ahora es abundante en el r\u00edo Ibaizabal y en la Margen Izquierda. De nuevo estamos ante una de las 100 especies invasoras m\u00e1s da\u00f1inas a nivel mundial. Es portador del hongo <a title=\"Aphanomyces astaci (a\u00fan no redactado)\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Aphanomyces_astaci&#038;action=edit&#038;redlink=1\" rel=\"external nofollow\">Aphanomyces astaci<\/a>, causante de la afanomicosis, enfermedad que casi acaba con el cangrejo aut\u00f3ctono. Como pasaba con el mejill\u00f3n zebra, todos los intentos de erradicar al cangrejo rojo han fracasado.<\/p>\n<p>Un insecto invasor que es, a la vez, muy popular, es la cucaracha americana (Periplaneta americana), a la que se suele llamar \u201crubia\u201d. Procede del \u00c1frica tropical y lleg\u00f3 a Norteam\u00e9rica en el siglo XVIII, seguramente con el tr\u00e1fico de esclavos. Ahora aparece en todo el mundo, siempre cerca del hombre que le proporciona el h\u00e1bitat c\u00e1lido y oscuro que le gusta. A la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica lleg\u00f3 la cucaracha por los puertos del Mediterr\u00e1neo, en la carga de los mercantes. Y en Bizkaia, como todos sabemos, est\u00e1 en alcantarillas, desag\u00fces, tuber\u00edas, pozos s\u00e9pticos, s\u00f3tanos y dem\u00e1s lugares con el ambiente adecuado. Transmiten algunas enfermedades y su eliminaci\u00f3n, muy dif\u00edcil, y su control requieren actuaciones combinadas, incluyendo limpieza, saneamiento y control qu\u00edmico.<\/p>\n<p>Es la gambusia (Gambusia holbrooki o Gambusia affinis) un pez introducido que, aunque no tiene una distribuci\u00f3n muy amplia en Bizkaia, es especie invasora y la historia de su llegada merece la pena conocerse. Procede de la zona costera atl\u00e1ntica del sureste de Estados Unidos. Su h\u00e1bitat son r\u00edos y marismas con poca corriente y escasa profundidad. Nada cerca de la superficie, en grandes grupos, y se alimenta de otros animales que nadan por la misma zona. En los a\u00f1os veinte del siglo pasado, la gambusia se introdujo en muchos pa\u00edses de Europa, \u00c1frica, Asia y Australia para controlar la malaria. Esta enfermedad se transmite por la picadura de mosquitos (Anopheles) infectados por el plasmodio que causa la dolencia. A su vez, los mosquitos se cr\u00edan en aguas lentas en las que crecen sus larvas hasta que se metamorfosean a mosquitos adultos. Y en esas mismas aguas, la gambusia se alimenta de las larvas de mosquito. En Espa\u00f1a se introdujo en el sur pero pronto se extendi\u00f3 por la Pen\u00ednsula, aunque falta o es muy escaso en la cornisa cant\u00e1brica. En Bizkaia aparece en embalses y charcas de Uribe-Kosta, al este de la desembocadura del Nervi\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre los reptiles, y aparte el muy conocido y extendido Gal\u00e1pago de Florida, destaca el extraordinario caso de la lagartija de las Pitiusas (Podarcis pityusensis) que ha colonizado el pe\u00f1\u00f3n de Gaztelugatxe. Especie end\u00e9mica de las islas Pitiusas (Ibiza, Formentera e islotes cercanos), donde se considera especie protegida y casi amenazada, es conocida desde 1996 una poblaci\u00f3n de unos 2000 individuos en Gaztelugatxe. All\u00ed ha desplazado a la especie aut\u00f3ctona, la lagartija roquera (Podarcis muralis), a las zonas m\u00e1s sombr\u00edas y fr\u00edas del pe\u00f1\u00f3n. Parece que no ha llegado a la costa y se supone que se debe a que el camino termina en un acantilado orientado al norte, sombr\u00edo y h\u00famedo, que la especie no puede atravesar. La mayor\u00eda de los expertos consideran que alg\u00fan desaprensivo, quiz\u00e1 incluso con buenas intenciones, ha llevado la lagartija de las Pitiusas al pe\u00f1\u00f3n de Gaztelugatxe.<\/p>\n<p>Y hay m\u00e1s especies invasoras en Bizkaia, hasta llegar a las 75 que mencionan Ana Rallo y Loreto Garc\u00eda-Arberas, y que antes comentaba. Podemos recordar, sin entrar en detalles, entre los insectos, al escarabajo de la patata o la reci\u00e9n llegada avispa asi\u00e1tica; entre los peces, el muy visible carp\u00edn dorado o la trucha arco-iris; entre las aves, los cisnes o la perdiz roja; y entre los mam\u00edferos, el vis\u00f3n americano o la novedad llamada mapache.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Invasores en la costa<\/strong><\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n llegan especies ex\u00f3ticas por mar que se afincan en la costa y, algunas de ellas se convierten en invasoras. Fue en 2006 cuando Juli\u00e1n Mart\u00ednez e Idoia Adarraga, de la Sociedad Cultural de Investigaci\u00f3n Submarina INSUB de Donosti, Publicaron, con el Gobierno Vasco, un cat\u00e1logo de las especies invasoras de las costas de Bizkaia. En total son 123 especies, desde algas hasta crust\u00e1ceos, y provienen de todo el mundo por la facilidad y rapidez del transporte por mar. Algunas especies se han introducido para su cultivo, otras las acompa\u00f1aban, y otras llegaron incrustadas en los cascos de las embarcaciones o con el agua de lastre. Vamos a repasar nada m\u00e1s dos especies de moluscos, la almeja japonesa y la ostra japonesa.<\/p>\n<p>La almeja japonesa (Tapes philippinarum) es una especie comestible y cultivada, muy cercana a muestra almeja, aunque con el dibujo de la concha m\u00e1s marcado. Habita estuarios con fondos de fango y arena y se ha encontrado en el Abra, Plentzia y Urdaibai. Su \u00e1rea de distribuci\u00f3n, en origen, va desde el sur de Siberia hasta China, incluyendo Jap\u00f3n, y lleg\u00f3 a las costas norteamericanas del Pac\u00edfico en 1938 y a Europa, sobre todo al Mediterr\u00e1neo, en la d\u00e9cada de los setenta. A Espa\u00f1a fue tra\u00edda esta especie en 1985 para su cultivo pero pronto escap\u00f3 de las zonas de criadero. Es posible que, por su r\u00e1pido crecimiento, comience a interferir con la almeja aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p>El segundo molusco invasor en la ostra japonesa (Crassostrea gigas), tambi\u00e9n llamada ostra portuguesa ya que se supone que lleg\u00f3 en el siglo XVI en los barcos que ven\u00edan de Asia a Portugal. Procede del Jap\u00f3n y del sudeste de Asia y ahora se encuentra en Europa, Norteam\u00e9rica, Nueva Zelanda, Australia o la costa \u00e1rtica de Siberia, con una distribuci\u00f3n casi cosmopolita pues falta en Sudam\u00e9rica y \u00c1frica&#8230; En Bizkaia se cultiv\u00f3 en su tiempo y ahora se encuentra en Muzkiz, Zierbana, el Abra, Plentzia, Urdaibai, Lekeitio y Ondarroa. Se sujeta a cualquier superficie dura, en general sobre rocas aunque tambi\u00e9n lo hace sobre ostras de mayor tama\u00f1o, formando agregados numerosos, siempre en zonas de estuario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2026y las plantas invasoras<\/strong><\/p>\n<p>Fueron Jos\u00e9 Antonio Campos y Mercedes Herrera, de la Universidad del Pa\u00eds Vasco en Leioa, quienes publicaron en 2009, con el Gobierno Vasco, un estudio de la flora invasora. Catalogaron 86 especies de plantas invasoras y, como ocurr\u00eda con la fauna, tambi\u00e9n hay una lista de las m\u00e1s peligrosas. Son las m\u00e1s eficaces en la dispersi\u00f3n de las semillas y las que tienen una mayor facilidad reproductora. Vamos a repasar tres especies, algunas de ellas muy conocidas.<\/p>\n<p>En primer lugar, Baccharis halimifolia, una de las invasoras m\u00e1s peligrosas sino es la que m\u00e1s. Prefiere los estuarios, con zonas de marisma algo salinas y h\u00famedas. Procede de Norteam\u00e9rica y lleg\u00f3 para ser cultivada en jardiner\u00eda por su resistencia a la salinidad y al viento, alcanzando los 4 metros de altura y agrupaciones compactas y cerradas que eliminan la flora aut\u00f3ctona. En el estuario de Urdaibai esta planta se ha convertido en un problema muy serio. Su \u00e9xito se basa en la extraordinaria eficacia de su reproducci\u00f3n. Por ejemplo, cada planta femenina produce entre 10000 y 1500000 de semillas por temporada, como m\u00e1ximo 376000 semillas por metro cuadrado de suelo con Baccharis. Adem\u00e1s, estas semillas se dispersan con facilidad por el viento y llegan a recorrer hasta 4 \u00f3 5 kil\u00f3metros. Y, por si fuera poco, la tasa de germinaci\u00f3n de las semillas que llegan al suelo es tambi\u00e9n muy alta, entre el 75% y el 99% del total. N\u00fameros enormes que ayudan a comprender su \u00e9xito, y tambi\u00e9n el peligro que suponen.<\/p>\n<p>La segunda especie invasora a revisar es la Buddleja davidii, originaria de China y con preferencia por cunetas, taludes y orillas de r\u00edos y arroyos. Por cierto, ese davidii es en honor de Jean Pierre Armand David, nacido cerca de Bayona, sacerdote, misionero y explorador de la China de mediados del siglo XIX, que trajo a Europa multitud de ejemplares de plantas y animales desconocidos, entre ellos el panda gigante y, por supuesto, esta Buddleja bautizada con su nombre. Esta planta llega a alcanzar los 2 metros de altura y es f\u00e1cil de reconocer por las agrupaciones cil\u00edndricas de sus flores, llamadas inflorescencias, que, a menudo, tienen un olor agradable. Su \u00e9xito, de nuevo, viene de la eficacia de su reproducci\u00f3n. Llega a producir hasta 40000 semillas por inflorescencia y, adem\u00e1s, se recupera muy bien de cortes, talas y heladas. Abunda en toda Bizkaia aunque, por ahora, no se conoce que suponga un prejuicio grave para la flora aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p>Y para terminar las invasiones biol\u00f3gicas, el carrizo de la Pampa, la Cortaderia selloana, que aqu\u00ed comienza a conocerse como \u201cescob\u00f3n\u201d y que viene, lo dice su nombre, de Argentina. A Europa lleg\u00f3 entre 1775 y 1862, siempre como planta ornamental. Fue en la bah\u00eda de Santander, en 1953, cuando se la encontr\u00f3 por primera vez asilvestrada. Pronto se propag\u00f3, sobre todo en la vertiente cant\u00e1brica pues no aguanta sequ\u00edas prolongadas ni tampoco heladas. Su expansi\u00f3n, al principio lenta, se aceler\u00f3 en la d\u00e9cada de los noventa y se convirti\u00f3 en un problema por su invasi\u00f3n de terrenos m\u00e1s o menos abandonados o sin vegetaci\u00f3n por acci\u00f3n de la maquinaria de las obras p\u00fablicas. De nuevo el \u00e9xito reproductor, hasta las 100000 semillas por escob\u00f3n, marca su expansi\u00f3n pero, adem\u00e1s, su aguante ante todo tipo de estr\u00e9s es enorme. No desaparece con ning\u00fan m\u00e9todo o accidente: fuego, cortes, inundaci\u00f3n o tratamiento qu\u00edmico. Dif\u00edcil de erradicar y persistente a\u00f1o tras a\u00f1o, tambi\u00e9n se ha descubierto que, cuantas m\u00e1s plantas hay, m\u00e1s h\u00e1bitats distintos coloniza y, as\u00ed, se va extendiendo.<\/p>\n<p>*Campos, J.A. &#038; M. Herrera. 2009. Diagnosis de la flora al\u00f3ctona invasora de la CAPV. Gobierno Vasco. Bilbao. 296 pp.<\/p>\n<p>*IHOBE. 2009. Diagnosis de la fauna ex\u00f3tica invasora de la CAV. Bilbao. 165 pp.<\/p>\n<p>*Mart\u00ednez, J. &#038; I. Adarraga. 2006. Programa de vigilancia y control de la introducci\u00f3n de especies invasoras en los ecosistemas litorales de la costa vasca. 2. Costa de Gipuzkoa. Gobierno Vasco. Bilbao. 267 pp.<\/p>\n<p>*Mart\u00ednez, J. &#038; I. Adarraga. 2006. Programa de vigilancia y control de la introducci\u00f3n de especies invasoras en los ecosistemas litorales de la costa vasca. 2. Costa de Bizkaia. Gobierno Vasco. Bilbao. 267 pp.<\/p>\n<p>*Rallo, A. &#038; L. Garc\u00eda-Arberas. 2012. Fauna ex\u00f3tica invasora en Bizkaia. Diputaci\u00f3n Foral de Bizkaia. Bilbao. 330 pp.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una especie ex\u00f3tica es la que vino de fuera o, mejor dicho, la que nuestra especie trajo, se qued\u00f3 y se reproduce con \u00e9xito, lo que permite que su poblaci\u00f3n se estabilice y mantenga. Toda especie ex\u00f3tica cambia, m\u00e1s o menos, el ecosistema en el que s establece. 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