{"id":292,"date":"2012-10-25T13:16:53","date_gmt":"2012-10-25T13:16:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/?p=292"},"modified":"2012-10-25T13:16:53","modified_gmt":"2012-10-25T13:16:53","slug":"plasticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cine-literatura-y-medio-ambiente\/2012\/10\/25\/plasticos\/","title":{"rendered":"Pl\u00e1sticos"},"content":{"rendered":"<p>En la pel\u00edcula El Graduado, estrenada en 1967 y dirigida por Mike Nichols, el pl\u00e1stico m\u00e1s hermoso es la media de nylon que cubre la estupenda pierna de Anne Bancroft. Y, hablando de pl\u00e1sticos, el protagonista, interpretado por Dustin Hoffman, reci\u00e9n graduado y pensando qu\u00e9 hacer con su vida, recibe de Mr. McQuire, uno de los amigos de sus padres, un extraordinario consejo sobre c\u00f3mo debe orientar su vida:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c-Quiero decirte una palabra. Solamente te dir\u00e9 una palabra.<\/p>\n<p>-S\u00ed, se\u00f1or.<\/p>\n<p>-\u00bfEst\u00e1s atento?<\/p>\n<p>-Lo estoy.<\/p>\n<p>-Pl\u00e1sticos.<\/p>\n<p>-Exactamente, \u00bfqu\u00e9 quiere decir?<\/p>\n<p>-Hay un gran futuro en los pl\u00e1sticos. Piensa en ello. Debes pensar en ello.<\/p>\n<p>-Lo har\u00e9.<\/p>\n<p>-Muy bien. No digo m\u00e1s. Esto es un trato.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y acert\u00f3. Un profeta es lo que era Mr. McQuire. Hoy, delante de San Francisco, donde se desarrolla la acci\u00f3n de la pel\u00edcula, hay cientos de kil\u00f3metros cuadrados del Oc\u00e9ano Pac\u00edfico cubiertos de pl\u00e1sticos flotantes, atrapados en el llamado Giro Central del Pac\u00edfico Norte, formado por las corrientes de California y Kuroshio. Hasta tiene nombre este inmenso mont\u00f3n de basura: es el Great Pacific Garbage Patch, algo as\u00ed como la Gran Mancha de Basura del Pac\u00edfico Norte, para nosotros, desde ahora, la Gran Mancha.<\/p>\n<p>Ustedes ya conocen las ventajas del pl\u00e1stico: maleable, ligero, indestructible, barato,\u2026 Desde la d\u00e9cada de los 40 del siglo pasado, cuando se empez\u00f3 a fabricar en masa, ya se hablaba del futuro como la Edad del Pl\u00e1stico. Hoy nos rodea y si, en un ejercicio de imaginaci\u00f3n, hici\u00e9ramos desaparecer todo el pl\u00e1stico que tenemos alrededor, lo primero que notar\u00edamos es que est\u00e1bamos medio desnudos y sentados en el suelo, y solo para empezar. Cerca de 300 millones de toneladas se fabrican cada a\u00f1o y hay quien asegura que, en la primera d\u00e9cada de este siglo, se ha fabricado tanto pl\u00e1stico como en todo el siglo XX.<\/p>\n<p>Pero esas extraordinarias caracter\u00edsticas del pl\u00e1stico que antes mencionaba tambi\u00e9n anticipan los problemas que plantea cuando se convierte en basura. Aparece por todas partes y se mantiene durante a\u00f1os. Incluso aunque ya no lo veamos, no es que ha desaparecido, sino que se ha desmenuzado en fragmentos diminutos, microsc\u00f3picos, que permanecen durante a\u00f1os en el entorno. Y en muchos casos, estos pl\u00e1sticos, grandes o peque\u00f1os, acaban en el mar tal como nos lo cuentan Richard Thompson y su grupo de la Universidad de Plymouth, en Inglaterra.<\/p>\n<p>Las primeras noticias de los peligros de los pl\u00e1sticos en el mar llegaron de los fragmentos que se encontraron, en la d\u00e9cada de los 60, en cad\u00e1veres de las aves marinas que los hab\u00edan ingerido. Ahora se encuentran restos de pl\u00e1sticos desde los polos hasta el Ecuador y desde la costa hasta las profundidades abisales. La mayor\u00eda de los pl\u00e1sticos flotan y, por ello, muchos de ellos terminan en la costa; en la actualidad, del 50% al 80% de la basura que se recoge en las costas son pl\u00e1sticos. Se han encontrado, como r\u00e9cord, hasta 100.000 trozos de pl\u00e1stico por metro cuadrado y, flotando, hasta 3.250.000 fragmentos por kil\u00f3metro cuadrado de superficie marina. Como ejemplo del tiempo que esta basura permanece en el entorno nos sirve el cad\u00e1ver del albatros recogido en 2009 que hab\u00eda muerto por tragar un trozo de pl\u00e1stico procedente de un avi\u00f3n que cay\u00f3 al mar unos 60 a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Pero volvamos al Pac\u00edfico y a la Gran Mancha y veamos lo que nos cuentas Charles Moore, de la Fundaci\u00f3n Algalita para la Investigaci\u00f3n Marina de Long Beach, en California, y uno de los mayores expertos mundiales en basura de pl\u00e1stico en el mar; en realidad, es el que descubri\u00f3 y populariz\u00f3 la Gran Mancha. Como nos cuenta James Leichtler, de la Universidad de California en San Diego, fueron Moore y su Fundaci\u00f3n Algalita quienes estudiaron, descubrieron y revelaron al mundo, tanto a los cient\u00edficos como a la sociedad en general, lo que era y significaba la Gran Mancha y, de paso, llamaron la atenci\u00f3n sobre el problema m\u00e1s general que supon\u00eda la contaminaci\u00f3n del mar con pl\u00e1sticos.<\/p>\n<p>La Gran Mancha se define como una zona de convergencia de corrientes oce\u00e1nicas que acumula basura de todo el Pac\u00edfico Norte. Solo como reflexi\u00f3n personal, pues todav\u00eda no se han publicado trabajos sobre ello, en este momento la Gran Mancha debe de estar acumulando restos del gran tsunami de Jap\u00f3n del a\u00f1o pasado. Volviendo a lo que revisa Moore, la Gran Mancha tiene, en peso de basura, seis veces m\u00e1s que plancton, o sea, hay seis veces m\u00e1s porquer\u00eda que vida. En 1999, encontraron 300.000 piezas por kil\u00f3metro cuadrado y, en 2008, unos diez a\u00f1os despu\u00e9s, m\u00e1s del doble llegando a los 752.000 trozos por kil\u00f3metro cuadrado.<\/p>\n<p>Cuando los fragmentos de pl\u00e1stico se cargan de fauna y flora, se pueden hundir y se depositan en el fondo del mar. Como ejemplo de un estudio cercano a nosotros, publicado en 1995 por F. Galgani y su grupo del IFREMER de Nantes, el 95% o m\u00e1s de la basura recogida en los fondos del Golfo de Vizcaya es pl\u00e1stico. Qui\u00e9n sabe lo que habr\u00e1 aumentado esta basura en los 20 a\u00f1os transcurridos desde entonces.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuanto m\u00e1s tiempo permanece el pl\u00e1stico en el mar, m\u00e1s se fragmenta, hasta alcanzar tama\u00f1os que, como mucho, se miden en mil\u00edmetros, y que, por ello, se ingieren con m\u00e1s facilidad por los animales que viven y se alimentan en el mar. De nuevo como ejemplo nos sirve que se ha calculado que la degradaci\u00f3n de una sola botella de pl\u00e1stico de1 litroproducir\u00eda tantos fragmentos como para colocar uno de ellos en cada kil\u00f3metro de playa de todo el mundo. Nos cuenta Moore que, en un trabajo de su grupo publicado en 2010, el 35% de los peces que viven en la zona de la Gran Mancha tienen fragmentos de pl\u00e1stico en el est\u00f3mago. Algo parecido ocurre con las tortugas, los mam\u00edferos marinos y ya hemos mencionado a las aves marinas.<\/p>\n<p>Otro rasgo a destacar de la basura de pl\u00e1sticos flotantes es la fauna y flora que acarrean. Llevan, como cuenta Jos\u00e9 Derraik, de la Universidad de Otago en Wellington, en Nueva Zelanda, bacterias, algas, moluscos, an\u00e9lidos y otros grupos. Por el movimiento continuo de los pl\u00e1sticos en el oc\u00e9ano, las especies que llevan tambi\u00e9n se pueden mover cientos y cientos de kil\u00f3metros. Ya hay especies que han viajado sobre pl\u00e1sticos se Australia a Nueva Zelanda, del Caribe a Florida o han atravesado el Atl\u00e1ntico Norte. A menudo, cuando llegan al final del viaje, se convierten en especies invasoras y el da\u00f1o que pueden causar a su nuevo entorno es desconocido.<\/p>\n<p>No solo en el Pac\u00edfico Norte, tambi\u00e9n en otros oc\u00e9anos, en los que siempre hay corrientes que giran, comienza a acumularse el pl\u00e1stico como, por ejemplo, frente a Chile en el Pac\u00edfico Sur o frente a Brasil en el Atl\u00e1ntico Sur o, como nos cuentan Kara Lavender Law y su equipo de la Asociaci\u00f3n de Educaci\u00f3n sobre el Mar de Woods Hole, en Estados Unidos, en el Atl\u00e1ntico Norte, entre Europa y el norte de \u00c1frica y Norteam\u00e9rica. En este trabajo, los autores han revisado muestras de plancton tomadas en los \u00faltimos 22 a\u00f1os y han encontrado pl\u00e1stico, en fragmentos de mil\u00edmetros de tama\u00f1o, en el 69% de ellas.<\/p>\n<p>Y, para terminar, hace unas semanas se ha publicado un estudio de Miriam Goldstein y su grupo, de la Universidad de California en San Diego, sobre la Gran Mancha del Pac\u00edfico. Como primer resultado, encuentran que la basura de pl\u00e1stico y, en consecuencia, la propia Gran Mancha han crecido unas 100 veces en los \u00faltimos 40 a\u00f1os. Ya nadie se atreve a dar su extensi\u00f3n; en un tiempo se dijo que era como Texas y, poco despu\u00e9s, como el doble de Texas y, en fin, enorme pero dispersa dependiendo del tiempo y del mar (Texas es casi un 50% m\u00e1s grande que Espa\u00f1a).<\/p>\n<p>En segundo lugar, este grupo ha estudiado la reproducci\u00f3n de un insecto que vive en el mar, el Halobates sericeus, y su relaci\u00f3n con el pl\u00e1stico flotante. Como este insecto, para su reproducci\u00f3n, necesita coloca sus huevos en un substrato duro y flotante, la aparici\u00f3n de millones de fragmentos de pl\u00e1stico en su entorno ha provocado una explosi\u00f3n en su poblaci\u00f3n. Como ven, el pl\u00e1stico no solo ensucia el mar, tambi\u00e9n interviene en sus procesos y, por ello, mata aves, peces y otros animales por ingesti\u00f3n o provoca el aumento de poblaciones al ayudar en la reproducci\u00f3n o al trasladar especies de un continente a otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Berger, C.M. y 3 colaboradores. 2010. Plastic ingesti\u00f3n by planktivorous fishes in the North Pacific Central Gyre. Marine Pollution Bulletin 60: 2275-2278.<\/p>\n<p>*Derraik, J.G.B. 2002. The pollution of the marine environment by plastic debris: a review. Marine Pollution Bulletin 44: 842-852.<\/p>\n<p>*Galgani, F. y 7 colaboradores. 1995. Distribution and abundance of debris on the continental shelf of the Bay of Biscay and inSeineBay. Marine Pollution Bulletin 30: 58-62.<\/p>\n<p>Goldstein, M.C., M. Rosenberg &#038; L. Cheng. 2012. Increased oceanic microplastic debris enhances oviposition in an endemic pelagic insect. Biology Letters DOI:10.1098\/rsbl.2012.0298<\/p>\n<p>*Lavender Law, K. y 6 colaboradores. 2010. Plastic accumulation in the North Atlantic Subtropical Gyre. Science 329: 1185-1189.<\/p>\n<p>*Leichtler, J.J. 2011. Investigating the accumulation of plastic debris in the North Pacific Gyre. En \u201cInterdisciplinary Studies on Environmental Chemistry\u201d, p. 251-259. Ed. por K. Omori y 6 colaboradores. TERRAPUB.Tokyo.<\/p>\n<p>*Moore, C.J. 2008. Synthetic polymers in the marine environment: A rapidly increasing, long-term threat. Environmental Research 108: 131-139.<\/p>\n<p>*Thompson, R.C. y 3 colaboradores. 2009. Plastics, the environment and human health: Current consensus and future trends. Philosophical Transactions of the Royal Society B 364: 2153-2166.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la pel\u00edcula El Graduado, estrenada en 1967 y dirigida por Mike Nichols, el pl\u00e1stico m\u00e1s hermoso es la media de nylon que cubre la estupenda pierna de Anne Bancroft. 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