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Eduardo Angulo Pinedo

Cine, literatura y medio ambiente

Bilbao verde

En muchas ciudades se promueven zonas verdes, buenas para la salud y bienestar de sus habitantes, tanto en el centro, más difícil por la falta de suelo, como en la periferia, habitualmente menos urbanizada. Son zonas de recreo que aumentan el valor estético de las fronteras del municipio. Sin embargo, y dejando a aparte a los que gustan pasear en contacto con la naturaleza, los habitantes de la ciudad más todavía los políticos y los gestores del suelo, es decir, los que toman decisiones, suelen ignorar lo que la población que los utiliza demandan en esas zonas de recreo. Como nos cuentan Izaskun Casado Arzuaga y sus colegas, la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) en Leioa, el área metropolitana del Gran Bilbao, con sus 29 municipios, sus 2164 habitantes por kilómetro cuadrado y una extensión de más de 360 kilómetros cuadrados, tiene costa con acantilados y playas, ríos y marismas, zonas urbanas y cultivos y bosques. Por su extensión destacan las plantaciones forestales con el 28.4% de la superficie, las áreas urbanas con el 25.9% y los cultivos y pastos con el 24.4%. Ya ven, estos tres apartados suponen las tres cuartas partes de la superficie total.

Para conocer lo que perciben y lo demandan los usuarios de las zonas no urbanas en el Gran Bilbao, los autores han entrevistado, entre mayo y julio de 2009 y 2010, a 500 personas, mayores de 18 años, seleccionadas como representativos de todos los sectores de la población de la zona y, además, a grupos de expertos como maestros, investigadores universitarios, alumnos, técnicos de la administración y ecologistas. La mayoría han sido encuestados en más de 20 puntos de muestreo distribuidos por las áreas verdes de toda la zona.

La encuesta tiene treinta cuestiones divididas en seis secciones: la primera sección trata de lo que el encuestado conoce y le interesa de las zonas verdes; en la segunda y tercera secciones se pregunta sobre la percepción de las zonas verdes, incluyendo fotografías, y sobre la importancia que tiene lo que proporcionan; en la cuarta sección se pregunta sobre lo que gustaría que tuviesen la zonas verdes, sobre si estaría el encuestado dispuesto a contribuir para conseguirlo y cómo lo haría; y en las quinta y sexta secciones se exploran la actitud y la conducta del encuestado respecto al medio ambiente. Se da, además, la posibilidad de añadir cualquier comentario en texto libre respecto a lo que se está tratando en la encuesta.

Con las encuestas, los autores identifican, con relativa facilidad, cinco grupos entre los que frecuentan las zonas verdes: el 11.4% son personas a las que no les interesa especialmente el medio ambiente; el 44.2% son excursionistas de fin de semana; el 22.6% van a las zonas verdes a pasear o a hacer ejercicio; el 6.4% son los que se interesan por la naturaleza; y, finalmente, 15.4% restante son los expertos que van al cinturón verde, la mayor parte de la veces, por un interés profesional, aunque también se incluyen los ecologistas.

Los del primer grupo, sin un interés especial por la naturaleza, van al cinturón verde a la playa, a relajarse, a pasear al perro o, simplemente, a pasar el día. El segundo grupo, el más numeroso, el de los excursionistas del fin de semana, va a pasar el día, a disfrutar del paisaje o de la playa y a estar con los amigos. El tercer grupo, los deportistas, tiene el objetivo claro de pasear y hacer ejercicio físico. El cuarto grupo, los amantes de la naturaleza, hace ejercicio. Se interesa por la biodiversidad y disfruta del paisaje. Y los expertos del 1uinto grupo se dedican cada uno de ellos a su interés concreto.

Como grupo, todos los encuestados destacan, entre lo que ofrece el cinturón verde, el recreo y el turismo un 71.8%, el aire puro un 26.4% y, a mucha distancia, el valor estético del paisaje en un 9.6% y la biodiversidad en el 9%. Sin embargo, cuando se pregunta por la importancia de los servicios en las zonas verdes, es decir, por lo que se desea que allí se ofrezca, la situación varía: lo más importante son datos que ayuden a entender la biodiversidad para el 72% de los encuestados, seguida de informes sobre el aire puro para el 64%, servicios para el turismo y el recreo para el 59%, y educación ambiental para el 56%. Hay diferencias, no muchas, entre lo que encuentran los usuarios y lo que desean que se dé en el cinturón verde.

Más en concreto, los usuarios piden servicios como provisión de agua, alimentos y material para el aire libre, información de turismo, historia, valor científico, biodiversidad, etc.

Por cierto, a la pregunta de cómo se pagarían estos servicios de los ecosistemas del cinturón verde, las respuestas más repetidas hablan de ofrecerse como voluntarios o donar el 0.7% del sueldo. Sin embargo, alrededor del 15% responde que no hay “contribución posible”.

 

*Casado Arzuaga, I., I. Madariaga & M. Onaindia. 2013. Perception, demand and user contribution to ecosystem services in the Bilbao Metropolitan Greenbelt. Journal of Environmental Management 129: 33-43.

 

Temas

La percepción social del medio ambiente a partir del tratamiento que recibe en el cine y la literatura

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