{"id":7787,"date":"2026-07-28T18:46:14","date_gmt":"2026-07-28T16:46:14","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/?p=7787"},"modified":"2026-07-28T21:59:18","modified_gmt":"2026-07-28T19:59:18","slug":"jaque-al-banquillo-de-los-dictadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/2026\/07\/28\/jaque-al-banquillo-de-los-dictadores\/","title":{"rendered":"Jaque al banquillo de los dictadores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7788\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/07\/ICC_Kittyfly_Shutterstock-e1749224674934-Copiar.jpg\" alt=\"\" width=\"524\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/07\/ICC_Kittyfly_Shutterstock-e1749224674934-Copiar.jpg 725w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/07\/ICC_Kittyfly_Shutterstock-e1749224674934-Copiar-295x129.jpg 295w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/07\/ICC_Kittyfly_Shutterstock-e1749224674934-Copiar-635x278.jpg 635w\" sizes=\"auto, (max-width: 524px) 100vw, 524px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>&#8230;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Imaginemos un mundo donde cometer un genocidio, arrasar una ciudad entera o violar sistem\u00e1ticamente a miles de civiles como arma de guerra no tenga consecuencias penales. Un mundo donde los tiranos puedan dormir tranquilos porque saben que ning\u00fan juez, de ninguna parte del globo, se va a atrever a firmar una orden de arresto en su contra. Ese mundo sin ley ya existi\u00f3, y cost\u00f3 millones de vidas. Para evitar que se repitiera, la humanidad tard\u00f3 d\u00e9cadas en ponerse de acuerdo y fundar en La Haya un tribunal \u00fanico: la Corte Penal Internacional (CPI).<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Hoy, esa \u00faltima l\u00ednea de defensa contra la barbarie humana est\u00e1 bajo un terrible asedio. Y lo m\u00e1s preocupante es que el ataque no viene de un dictador en las sombras, sino del despacho m\u00e1s poderoso del planeta. La Casa Blanca de Donald Trump ha colocado un decreto bomba en los cimientos del tribunal con una orden clara y sin rodeos, desmantelarlo &#8220;ladrillo a ladrillo&#8221;.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La pregunta que el mundo se hace hoy no es solo si la corte sobrevivir\u00e1, sino qu\u00e9 tipo de planeta les va a quedar a las v\u00edctimas si los jueces se ven obligados a bajar la persiana.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Puestos a explicarnos el porqu\u00e9, miramos hacia Oriente Medio y lo que vemos puede ser la causa buscada. El detonante de la furia de Washington no es un debate t\u00e9cnico sobre leyes, sino una decisi\u00f3n hist\u00f3rica y sumamente inc\u00f3moda. La Corte Penal Internacional se atrevi\u00f3 a emitir \u00f3rdenes de arresto contra el primer ministro israel\u00ed, Benjamin Netanyahu, y su exministro de defensa Yoav Gallant, acus\u00e1ndolos de cr\u00edmenes de lesa humanidad cometidos en la Franja de Gaza.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Para el gobierno estadounidense, que considera a Israel su socio intocable, esto no fue cruzar una l\u00ednea roja, fue un desaf\u00edo intolerable que ninguno de los dos pa\u00edses est\u00e1 dispuesto a ignorar. La reacci\u00f3n no tard\u00f3 en llegar, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, activ\u00f3 una maquinaria de presi\u00f3n que parece sacada de una pel\u00edcula de g\u00e1nsters, congelaci\u00f3n de cuentas bancarias a los jueces, revocaci\u00f3n de visados para que ni ellos ni sus familias puedan pisar suelo estadounidense y amenazas directas a cualquier pa\u00eds que ose cooperar con las investigaciones.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero seamos claros, el rechazo de Estados Unidos hacia este tribunal no es nuevo. Washington siempre ha practicado una especie de &#8220;selecci\u00f3n&#8221; donde las reglas internacionales se aplican a los dem\u00e1s, pero nunca a ellos. Desde su fundaci\u00f3n en el a\u00f1o 2002 a trav\u00e9s del Estatuto de Roma, EEUU. cuestion\u00f3 la ratificaci\u00f3n del tratado. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Heredada de los traumas de la guerra de Vietnam, la fobia hist\u00f3rica de Washington ha sido que un soldado o un pol\u00edtico estadounidense termine sentado en el banquillo acusado de acciones criminales. Con la doctrina de &#8220;America First&#8221; de Trump, ese recelo se ha transformado en una guerra abierta de demolici\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Si la decisi\u00f3n estadounidense tiene \u00e9xito, el da\u00f1o no ser\u00e1 para los bur\u00f3cratas que trabajan en los despachos de La Haya. El golpe de gracia se lo llevar\u00e1n las v\u00edctimas de las peores atrocidades del planeta. Sin una corte internacional, \u00bfqui\u00e9n juzgar\u00e1 al pr\u00f3ximo se\u00f1or de la guerra que reclute ni\u00f1os soldados en el Congo? \u00bfQui\u00e9n investigar\u00e1 las fosas comunes en Rusia o el sufrimiento de los civiles en cualquier rinc\u00f3n olvidado del planeta?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La alternativa a la justicia internacional es escalofriante. Es el regreso inmediato a la ley de la selva, donde el fuerte hace lo que quiere y el d\u00e9bil sufre lo que no debe. Adem\u00e1s, esta postura coloca a EEUU en un laberinto de contradicciones morales. \u00bfC\u00f3mo explicar que la Casa Blanca aplaudiera cuando la CPI persigui\u00f3 a Vlad\u00edmir Putin, y decida ahora asfixiar a la misma corte cuando las investigaciones tocan a sus aliados?. Ese doble rasero destruye la credibilidad de Occidente y le da la raz\u00f3n a quienes opinan que las leyes internacionales son solo un garrote que los poderosos usan a su conveniencia.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Para colmo de males, la corte sufre esta emboscada pol\u00edtica en su momento de mayor fragilidad institucional interna, tras la ruidosa salida de su fiscal jefe, Karim Khan, envuelto en un esc\u00e1ndalo personal. Una tempestad que har\u00eda naufragar a cualquiera.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Ante un panorama tan oscuro, ser\u00eda f\u00e1cil caer en el cinismo y dar por muerta la utop\u00eda de la justicia universal. Pero la historia nos ha ense\u00f1ado una y otra vez que las ideas justas tienen una resistencia asombrosa ante los embates del poder. Y es aqu\u00ed donde empieza a asomar la esperanza.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">En primer lugar, el mundo del a\u00f1o 2026 ya no es un planeta donde una sola superpotencia dicta todas y cada una de las reglas. Europa se ha plantado. Pa\u00edses como el Reino Unido, Francia, Alemania y Espa\u00f1a han dejado claro que su compromiso con el Estatuto de Roma no es negociable. Para el viejo continente, escarmentado por las tragedias del siglo XX, la existencia de la CPI es una cuesti\u00f3n de supervivencia civilizatoria. Esta resistencia demuestra que Washington se est\u00e1 encontrando con un muro de dignidad legal que no puede derribar simplemente con una nota en Internet o una sanci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Adem\u00e1s, la propia existencia de la corte es un triunfo del que la humanidad ya no va a prescindir tan f\u00e1cilmente. El tribunal de La Haya no es un experimento de laboratorio; naci\u00f3 porque los juicios de N\u00faremberg tras la Segunda Guerra Mundial demostraron que los tiranos no se frenan con discursos, sino con esposas y sentencias firmes. Esa conciencia global colectiva ya ha echado ra\u00edces profundas en la sociedad civil, las ONG y la opini\u00f3n p\u00fablica de los cinco continentes.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Los imperios, los gobiernos y los presidentes pasan. Tienen sus a\u00f1os de gloria, firman decretos ruidosos y luego se van a los libros de historia. Pero el deseo de justicia de los pueblos no es un yogur que caduca. Cada vez que un juez de La Haya se mantiene firme a pesar de las amenazas, el tribunal demuestra que su verdadera fuerza no reside en un ej\u00e9rcito que no tiene, sino en su autoridad moral.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">El asedio de Trump es feroz, no hay que subestimarlo, pero la luz de la justicia internacional no se apaga tan f\u00e1cilmente. Podr\u00e1n golpear ventanas y puertas, podr\u00e1n cortar las financiaci\u00f3nes, bloquear los visados e imponer los mil aranceles pero mientras haya comunidades exigiendo reparaci\u00f3n por los atropellos sufridos, si no existiera tribunal global alguno, habr\u00eda que reinventarlo. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La ley del m\u00e1s fuerte puede ganar algunas batallas, pero con los a\u00f1os hemos aprendido que, al final del d\u00eda, la raz\u00f3n siempre encuentra la forma de regresar para pedir cuentas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Continuar\u00e1&#8230; <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Cantaclaro\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8230;<\/strong><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230; Imaginemos un mundo donde cometer un genocidio, arrasar una ciudad entera o violar sistem\u00e1ticamente a miles de civiles como arma de guerra no tenga consecuencias penales. 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