{"id":7648,"date":"2026-06-30T09:17:52","date_gmt":"2026-06-30T07:17:52","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/?p=7648"},"modified":"2026-06-30T09:20:55","modified_gmt":"2026-06-30T07:20:55","slug":"lo-que-dicen-los-escombros-iii-en-positivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/2026\/06\/30\/lo-que-dicen-los-escombros-iii-en-positivo\/","title":{"rendered":"Lo que dicen los escombros III (En positivo)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7649\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Recorte-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"476\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Recorte-1.jpeg 394w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Recorte-1-295x227.jpeg 295w\" sizes=\"(max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7650\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Recorte-2.jpeg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Recorte-2.jpeg 373w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Recorte-2-295x125.jpeg 295w\" sizes=\"(max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>&#8230;<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Creo firmemente que Venezuela necesita ver en estos momentos a Mar\u00eda Corina Machado en las calles, all\u00ed donde el lodo, los escombros y el dolor humano se confunden con la realidad penosa. Es necesario verla caminando junto al pueblo, abrazando a quienes lo han perdido todo de la noche a la ma\u00f1ana, animando a los que sienten que ya no tienen fuerzas para dar un paso m\u00e1s y sembrando nuevas esperanzas de renacer. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Pero este no debe ser el esfuerzo aislado de una figura individual. Su presencia en el terreno debe estar s\u00f3lidamente acompa\u00f1ada por miembros de la sociedad civil organizada, por los gremios profesionales, por los l\u00edderes comunitarios, por las organizaciones no gubernamentales, por la Iglesia y por los aliados hemisf\u00e9ricos. Todos juntos, con los zapatos sucios de barro, ofreciendo una mano tendida, una palabra de consuelo aut\u00e9ntico y una respuesta log\u00edstica inmediata.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Este despliegue humanitario no debe ser confundido, bajo ninguna circunstancia, con un acto de proselitismo pol\u00edtico ni agitaci\u00f3n partidista. Quiero ser categ\u00f3rico y tajante en este punto, no hablo de una campa\u00f1a electoral. En este momento de duelo nacional y de luto colectivo, no es la oferta de votos lo que Venezuela necesita, ni es lo que la decencia ciudadana y el respeto al dolor ajeno permiten. El c\u00e1lculo pol\u00edtico frente a la desgracia de una familia que ha perdido a sus hijos o su hogar es una de las formas m\u00e1s bajas de la miseria humana.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">De lo que hablo es de algo mucho m\u00e1s elevado e indispensable: la urgencia de que surja con nitidez la voz y la presencia de quienes han sido reconocidos por la inmensa mayor\u00eda como los llamados a conducir el destino y el ma\u00f1ana de la naci\u00f3n. Cuando las estructuras f\u00edsicas se desmoronan, la primera l\u00ednea de defensa de los ciudadanos \u00edntegros es su liderazgo moral. Quienes aspiran a gobernar el futuro de una naci\u00f3n, deben demostrar primero, que son capaces de acompa\u00f1ar las adversidades con su presencia, especialmente cuando estas se tornan tragedias como la presente.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">La verdadera legitimidad hist\u00f3rica no solo se construye a trav\u00e9s de los procesos institucionales, se forja en el acompa\u00f1amiento real, en la capacidad de mirar directamente a los ojos al compatriota que se ha quedado sin nada y ofrecerle una certeza inamovible: &#8220;No est\u00e1s solo, y de esta tambi\u00e9n nos vamos a levantar&#8221;.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">La tragedia actual obliga a ensanchar la mirada y reflexionar sobre la naturaleza misma del liderazgo en tiempos de crisis complejas y superpuestas. Venezuela no padece una sola enfermedad aislada, sufre la acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica de patolog\u00edas econ\u00f3micas, sociales, sanitarias y morales. Ante un panorama de tal gravedad, la respuesta de la alternativa democr\u00e1tica no puede limitarse a la ret\u00f3rica de las redes sociales, ni a los comunicados de prensa redactados desde la comodidad de una oficina.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">El pa\u00eds requiere, con car\u00e1cter de urgencia, la acci\u00f3n de difundir el consuelo, combin\u00e1ndolo con una ejecuci\u00f3n de trabajo colectivo en el preciso lugar que se requiera. La presencia f\u00edsica de los l\u00edderes en las zonas de desastre no constituye un lujo est\u00e9tico ni una estrategia de relaciones p\u00fablicas, es una necesidad psicol\u00f3gica y de cohesi\u00f3n social indispensable para evitar la desesperanza de la poblaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Hist\u00f3ricamente, las sociedades encuentran la fuerza moral para reconstruir sus hogares y sus pueblos cuando constatan que quienes manejan el tim\u00f3n de la naci\u00f3n est\u00e1n dispuestos a compartir el peso de la carga, a escuchar el llanto sin prisa y a organizar la ayuda directamente en el sitio del suceso. La reconstrucci\u00f3n profunda de Venezuela no comenzar\u00e1 formalmente el d\u00eda en que se firme un decreto de transici\u00f3n o cambie un organigrama en el palacio de Miraflores, esa reconstrucci\u00f3n est\u00e1 comenzando hoy, en la medida exacta en que responda a las emergencias humanitarias tambi\u00e9n de hoy.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">La solidaridad debe ser el m\u00fasculo ciudadano con el que levantar cada pared que se ha ca\u00eddo y se limpie de barro cada calle. Al activar de inmediato las redes de apoyo internacional, coordinar la asistencia con la di\u00e1spora y canalizar los recursos de la sociedad civil, el liderazgo demuestra su capacidad de gesti\u00f3n real en el mundo de los hechos econ\u00f3micos y log\u00edsticos tambi\u00e9n reales. Es all\u00ed donde se traza la l\u00ednea divisoria entre actuar como un aspirante a un cargo p\u00fablico o comportarse con la madurez, firmeza y visi\u00f3n de un aut\u00e9ntico estadista.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">El desaf\u00edo venezolano de hoy es de proporciones monumentales y requerir\u00e1 el esfuerzo de varias generaciones. Las p\u00e9rdidas materiales, por m\u00e1s dolorosas y cuantiosas que sean, se terminar\u00e1n recuperando con el paso de los a\u00f1os a trav\u00e9s de la inversi\u00f3n econ\u00f3mica, la ingenier\u00eda moderna y el trabajo duro. Sin embargo, la p\u00e9rdida de la fe en el futuro, el arraigo de la idea de que estamos condenados a la desgracia perpetua, es un da\u00f1o que, si se llega a instalar en el coraz\u00f3n de la sociedad, puede tardar d\u00e9cadas en sanar.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Por esta raz\u00f3n, la presencia f\u00edsica e intelectual de Mar\u00eda Corina Machado y de las fuerzas vivas de la sociedad civil en las regiones afectadas debe perseguir un objetivo primordial que trascienda la coyuntura del desastre, infundir en aquellos compatriotas que ya han perdido gran parte de su pasado por la crisis que ha soportado desde d\u00e9cadas atr\u00e1s, y casi la totalidad de su presente por este golpe de la naturaleza de hoy. Se debe reforzar la certeza de que a\u00fan se conserva intacta, la ilusi\u00f3n de futuro. No permitamos que los escombros de esta tragedia sepulten la esperanza que tanto ha costado mantener.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Es la hora de que los l\u00edderes asuman su rol de gu\u00edas espirituales y pol\u00edticos, que la ciudadan\u00eda active sus redes aut\u00f3nomas de fraternidad y que el mundo entero contemple que el dolor de los venezolanos no los fragmenta, sino que los cohesiona y potencia de modo exponencial. <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">El ma\u00f1ana de Venezuela no es un acontecimiento lejano, se est\u00e1 viviendo hoy en cada centro de acopio, en cada abrazo de consuelo en la calle y en cada paso firme que se d\u00e9 hacia el rescate de nuestra gente.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Confiemos en un futuro feliz. Ya lleg\u00f3 la hora de construirlo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Continuar\u00e1&#8230; <\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif; color: #000080;\"><span style=\"font-size: medium;\">Cantaclaro<\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230; Creo firmemente que Venezuela necesita ver en estos momentos a Mar\u00eda Corina Machado en las calles, all\u00ed donde el lodo, los escombros y el dolor humano se confunden con la realidad penosa. 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