{"id":7578,"date":"2026-06-22T22:01:45","date_gmt":"2026-06-22T20:01:45","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/?p=7578"},"modified":"2026-06-22T22:01:45","modified_gmt":"2026-06-22T20:01:45","slug":"el-timon-populista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/2026\/06\/22\/el-timon-populista\/","title":{"rendered":"El tim\u00f3n populista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-7579 aligncenter\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Timon.jpg\" alt=\"\" width=\"338\" height=\"457\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Timon.jpg 453w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Timon-170x230.jpg 170w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Timon-263x355.jpg 263w\" sizes=\"(max-width: 338px) 100vw, 338px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><strong>&#8230;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Hoy esta entrada va de navegaci\u00f3n, ese arte de surcar los mares que me encanta. Es una modesta p\u00e1gina de mi cuaderno de bit\u00e1cora, cuya singladura (para bien o para mal) es la democracia y sus &#8220;consecuencias&#8221;.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Imaginemos un barco surcando un oc\u00e9ano tormentoso, a bordo viajan cientos de pasajeros y una tripulaci\u00f3n entregada a sus tareas. De pronto, su capit\u00e1n sufre un accidente que lo inhabilita para el mando. En lugar de asumir el control el primer oficial, la tripulaci\u00f3n decide elegir un nuevo lider por votaci\u00f3n popular. El resultado es un empate t\u00e9cnico y, para resolverlo, ambos candidatos deciden repartirse el tim\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Hasta aqu\u00ed, pese a las anomal\u00edas del proceso, daremos por &#8220;democr\u00e1tica&#8221; la soluci\u00f3n y se transferir\u00e1 el mando a los ganadores: el cocinero que hab\u00eda prometido raciones dobles de comida y el marinero elocuente que ofreci\u00f3 aumentar los sueldos y acortar las jornadas. El resultado previsible es el naufragio.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Esta met\u00e1fora, concebida por Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica hace m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, describe con escalofriante exactitud el gran punto cr\u00edtico de nuestras democracias contempor\u00e1neas. Hemos convertido el voto en un cheque en blanco donde la falta de preparaci\u00f3n y la ignorancia &#8220;voluntaria&#8221; entregan las riendas del Estado a los incapaces, bajo la falsa premisa de que la simple mayor\u00eda otorga derecho.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El dise\u00f1o democr\u00e1tico generalizado actual asume un supuesto muy peligroso: que cualquier ciudadano, con solo acreditar su nacionalidad y mayor\u00eda de edad, est\u00e1 capacitado para decidir sobre la complejidad de la macroeconom\u00eda, las relaciones internacionales o el marco jur\u00eddico. Exigimos a\u00f1os de estudios a un m\u00e9dico para recetar un f\u00e1rmaco o a un arquitecto para dise\u00f1ar una vivienda, sin embargo, entregamos el destino de un pa\u00eds entero a decisiones basadas en impulsos, simpat\u00edas o, peor a\u00fan, en la m\u00e1s absoluta desinformaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Esta falta de educaci\u00f3n pol\u00edtica no es un accidente, en muchos casos, es una sutil pol\u00edtica de Estado. A las \u00e9lites en el poder no les interesa un electorado cr\u00edtico, sino una masa d\u00f3cil que confunda la participaci\u00f3n ciudadana con el mero acto de depositar una papeleta cada ciertos a\u00f1os. Aqu\u00ed es donde la ignorancia deja de ser una condici\u00f3n involuntaria y se transforma en una &#8220;ignorancia c\u00f3mplice&#8221;, donde el votante prefiere la comodidad del relato oficial antes que el esfuerzo intelectual de contrastar ideas y realidades.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Es aqu\u00ed donde entra en juego el demagogo, ese orador elocuente que detecta las frustraciones de la masa y las transforma en combustible electoral. El demagogo no ofrece programas de gobierno viables ni reformas estructurales profundas, ofrece culpables y soluciones m\u00e1gicas. Sabe que la masa es f\u00e1cil de manipular si se apela a emociones primarias como el miedo, el resentimiento, la envidia o la fe ciega.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En este escenario, la verdad utilitaria pierde todo su valor. Las promesas imposibles de cumplir ganan elecciones porque suenan mejor que las verdades inc\u00f3modas. El votante, atrapado en su propia complicidad, decide creer lo incre\u00edble con tal de no asumir su responsabilidad. Se convierte, as\u00ed, en patrocinador de su propia ruina.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Am\u00e9rica Latina se ha convertido en el laboratorio ideal para observar las consecuencias de este naufragio colectivo, sus pa\u00edses muestran diferentes etapas de una misma enfermedad.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El caso de Cuba representa el espejo m\u00e1s antiguo y el resultado m\u00e1s perverso de este fen\u00f3meno. Hace m\u00e1s de seis d\u00e9cadas, una parte sustancial de la sociedad civil, hipnotizada por la elocuencia de un liderazgo mesi\u00e1nico, decidi\u00f3 respaldar un proceso revolucionario ignorando las tempranas se\u00f1ales autoritarias a cambio de promesas de justicia social. Aquella complicidad inicial, nacida del entusiasmo ciego y la falta de visi\u00f3n cr\u00edtica, termin\u00f3 entregando las llaves del nav\u00edo a un r\u00e9gimen de partido \u00fanico. Hoy, con el pa\u00eds sumido en el colapso energ\u00e9tico, la escasez cr\u00f3nica y el desespero social, la tragedia cubana demuestra el saldo brutal de la met\u00e1fora de Plat\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Siguiendo esa estela, Venezuela representa el caso de contagio m\u00e1s tr\u00e1gico del siglo XXI. Un pa\u00eds con inmensas riquezas que entreg\u00f3 su rumbo a un relato redentor que promet\u00eda soberan\u00eda, progreso y equidad. El electorado, seducido por la elocuencia de un l\u00edder carism\u00e1tico, ignor\u00f3 las alarmas institucionales y t\u00e9cnicas de intelectuales como Jorge Olavarr\u00eda y Arturo Uslar Pietri. D\u00e9cadas despu\u00e9s, el resultado es un \u00e9xodo masivo y el colapso absoluto de sus estructuras. La ignorancia c\u00f3mplice inicial se pag\u00f3 con la p\u00e9rdida de la propia libertad para rectificar en las urnas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En esta polarizaci\u00f3n t\u00f3xica, el demagogo de turno solo necesita agitar los fantasmas del miedo y la inmoralidad para agrupar a su reba\u00f1o. Queda demostrado que cuando la ignorancia c\u00f3mplice se contamina de fanatismo, el pa\u00eds deja de ser una rep\u00fablica para convertirse en un circo romano imposible de gobernar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ser\u00eda un grave error de diagn\u00f3stico considerar este mal como una patolog\u00eda estrictamente latinoamericana. La &#8220;culta Europa&#8221;, que presume de tradici\u00f3n filos\u00f3fica, ilustraci\u00f3n y altos niveles educativos, padecen el mismo mal, aunque disfrazado de un refinamiento institucional que ya pocos valoran.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El auge de los populismos extremistas en el viejo continente, el manejo de las crisis migratorias y los relatos que prometen regresar a pasados gloriosos inexistentes, son s\u00edntomas de la misma enfermedad. El votante europeo medio, hiperconectado pero profundamente desinformado, cae con la misma facilidad que el latinoamericano en las redes de la manipulaci\u00f3n. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Estas l\u00edneas de hoy, no significan apostar por el naufragio de la democracia, sino buscar la forma de mantenerla a flote. El voto es y debe seguir siendo sagrado e igualitario para todos, pero precisamente por su inmenso valor, no puede ejercerse desde la apat\u00eda o el impulso ciego. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">No es mi intenci\u00f3n querer dinamitar el sistema. A fin de cuentas la \u00fanica vacuna contra el populismo es una sociedad que elija pensar antes de votar. La democracia no es un sistema infalible dotado de magia divina, es tan buena o tan mala como la suma de sus votantes. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Si el barco se hunde \u00a1Que nadie lo quiera! el culpable no es el mar, sino quien vot\u00f3 por el capit\u00e1n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Continuar\u00e1&#8230; <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Cantaclaro<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>&#8230;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230; Hoy esta entrada va de navegaci\u00f3n, ese arte de surcar los mares que me encanta. 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