{"id":7509,"date":"2026-06-06T21:58:50","date_gmt":"2026-06-06T19:58:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/?p=7509"},"modified":"2026-06-06T23:07:25","modified_gmt":"2026-06-06T21:07:25","slug":"el-sistema-del-sufrimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/2026\/06\/06\/el-sistema-del-sufrimiento\/","title":{"rendered":"El sistema del sufrimiento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7510\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Madre-Copiar.png\" alt=\"\" width=\"523\" height=\"294\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Madre-Copiar.png 1280w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Madre-Copiar-295x166.png 295w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Madre-Copiar-632x355.png 632w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/06\/Madre-Copiar-768x431.png 768w\" sizes=\"(max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><strong>&#8230;<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Hay dolores, como el que mencionar\u00e9 hoy, que fundan dinast\u00edas pol\u00edticas y sepultan la dignidad humana de sus autores. En la historia contempor\u00e1nea de Venezuela, pocas son las actuaciones tan perversas como ver a quienes convirtieron la tragedia del asesinato de su padre en una plataforma de lanzamiento ideol\u00f3gico, pol\u00edtico y moral, para actuar hoy como los carceleros m\u00e1s despiadados y criminales de Venezuela.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La distancia temporal entre julio de 1976 y mayo de 2026 parece abismal, pero la tragedia carcelaria y la impunidad estatal los conectan de manera macabra. Hoy hablar\u00e9 de historia y de memoria, esa que tanto les gusta invocar a los hermanos Jorge y Delcy Rodr\u00edguez.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">En 1976, su padre, Jorge Antonio Rodr\u00edguez, fue detenido por los cuerpos de seguridad de la llamada Cuarta Rep\u00fablica presidida por Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, tras el secuestro por casi 4 a\u00f1os del directivo William Frank Niehous de la empresa norteamericana Owens-Illinois. El desenlace es harto conocido, del que me he referido ampliamente con anterioridad.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Rodr\u00edguez padre muri\u00f3 bajo custodia, v\u00edctima de brutales torturas. Aquel crimen provoc\u00f3 una profunda conmoci\u00f3n nacional, posterior juicio y condena de los autores directos: Juan Bautista Bello D\u00edaz, Ram\u00f3n Antonio Guaregu\u00e1n y Jes\u00fas Rafael Villamizar. El director del cuerpo policial DISIP Ar\u00edstides Lander fue obligado a dimitir y tambi\u00e9n fue juzgado y condenado a largos a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La viuda del asesinado Delcy G\u00f3mez y sus hijos Delcy Elo\u00edna y Jorge recibieron, adem\u00e1s de un capital pol\u00edtico incalculable, amplias muestras de perd\u00f3n y la verdad jur\u00eddica de lo que hab\u00eda ocurrido en aquellos calabozos. Pero el pesar leg\u00edtimo se transform\u00f3, con el tiempo, en el mito del odio, resentimiento y deseo vengativo que hoy ostentan ambos hermanos. Saltemos cincuenta a\u00f1os hacia adelante. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Llegamos a la Venezuela actual, en el pa\u00eds que ellos mismos dirigen y moldean, la historia se repite de la forma m\u00e1s espantosa posible en la figura de V\u00edctor Hugo Quero Navas y su madre, la se\u00f1ora Carmen Teresa Navas, una anciana de 82 a\u00f1os que se convirti\u00f3, a la fuerza, en el s\u00edmbolo del amor de madre, perseverancia y resistencia nacional. Las similitudes entre ambos casos saltan a la vista, dos ciudadanos detenidos por motivos pol\u00edticos bajo la custodia absoluta del Estado, dos familias desesperadas fuera de los muros, y un desenlace fatal dentro de las celdas. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Pero all\u00ed terminan las coincidencias y empieza el abismo moral que retrata a la actual c\u00fapula en el poder. Cuando Jorge Rodr\u00edguez padre muri\u00f3 en 1976, el Estado (presionado u obligado por las leyes) identific\u00f3 el cuerpo, entreg\u00f3 las actas y encarcel\u00f3 a los responsables. En el caso de V\u00edctor Hugo Quero, detenido a inicios de 2025, el ensa\u00f1amiento consisti\u00f3 en una tortura continuada no solo contra el prisionero, sino contra su entorno familiar.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La se\u00f1ora Carmen Navas pas\u00f3 16 meses caminando por pasillos de tribunales, fiscal\u00edas y las cercan\u00edas del penal El Rodeo I. Llevaba fotos, cartas, peticiones de fe de vida, tocaba puertas institucionales que se le cerraban en la cara con un desprecio burocr\u00e1tico total. Le dec\u00edan que &#8220;no sab\u00edan&#8221;, que &#8220;estaba bien&#8221;, o simplemente guardaban silencio. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La verdad, desenterrada finalmente por la presi\u00f3n y el esc\u00e1ndalo en mayo de 2026, era atroz. Su hijo hab\u00eda fallecido en julio de 2025. El gobierno venezolano lo enterr\u00f3 en secreto, en una tumba an\u00f3nima, alegando con total desfachatez que &#8220;no encontraban a los familiares&#8221;, mientras su madre de m\u00e1s de ochenta a\u00f1os desgastaba su vida dentro y fuera de los despachos oficiales exigiendo saber de \u00e9l.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La crueldad institucional no conoci\u00f3 l\u00edmites. A la se\u00f1ora Carmen le notificaron el deceso de su hijo casi diez meses despu\u00e9s de ocurrido. La obligaron a presenciar una exhumaci\u00f3n para comprobar si los restos en el fango correspond\u00edan al hijo que ella recordaba vivo. El coraz\u00f3n de esta madre no resisti\u00f3 tanta perversi\u00f3n. Falleci\u00f3 apenas diez d\u00edas despu\u00e9s de recibir la tr\u00e1gica noticia. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El dolor y la mentira oficial la mataron. Fue un doble asesinato moral ejecutado por el secretismo y el descarnado cinismo de las autoridades. Lo verdaderamente parad\u00f3jico (\u00e9ticamente nauseabundo) es el comportamiento de quienes hoy toman las decisiones en los niveles m\u00e1s altos de la pol\u00edtica nacional. Los hermanos Rodr\u00edguez, que basaron toda su narrativa de justificaci\u00f3n revolucionaria en el sufrimiento de su padre, en el derecho a la justicia de las v\u00edctimas y en el repudio a los cr\u00edmenes de Estado de la Cuarta Rep\u00fablica, hoy guardan un silencio c\u00f3mplice putrefacto y criminal.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ni una palabra de empat\u00eda. Ni una instrucci\u00f3n p\u00fablica para investigar la cadena de mando que ocult\u00f3 un cad\u00e1ver durante casi un a\u00f1o a una madre anciana. Ning\u00fan pronunciamiento para destituir a los directores penales o a los custodios que observaron a una mujer morir de mengua y dolor buscando a un hijo que ellos ya hab\u00edan sepultado en secreto. \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la sensibilidad de los hijos del Jorge Rodr\u00edguez de 1976 ?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Aquellos que juraron vengar los excesos del pasado terminaron perfeccionando el manual del horror. En aquella denostada democracia, los asesinos de su padre fueron a la c\u00e1rcel. En la Venezuela que ellos comandan hoy, los responsables de la desaparici\u00f3n forzada y muerte de V\u00edctor Quero Navas gozan del cobijo, de la opacidad y del secretismo institucional. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Este caso ha despertado una indignaci\u00f3n que trasciende las posiciones pol\u00edticas. Toca la fibra m\u00e1s \u00edntima de la sociedad venezolana: el respeto a la madre y el derecho humano b\u00e1sico a enterrar a los muertos con dignidad. El drama de Carmen Navas es el espejo donde se miran cientos de familias de prisioneros pol\u00edticos que hoy temen recibir una notificaci\u00f3n similar, un papel que diga que su ser querido muri\u00f3 por &#8220;problemas de salud&#8221; meses atr\u00e1s.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La lecci\u00f3n que deja esta terrible comparativa es hist\u00f3rica. El poder absoluto no solo corrompe las instituciones, corrompe el recuerdo del propio dolor. Quienes convirtieron la muerte de su progenitor en una patente de corso para justificar cualquier atropello en el presente, hoy demuestran que nunca les doli\u00f3 la injusticia en s\u00ed misma, sino el hecho de no ser ellos quienes controlaban el calabozo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">El sacrificio de Carmen Navas y la muerte en el olvido de V\u00edctor Hugo Quero quedar\u00e1n grabados en la memoria colectiva como el testimonio definitivo de un sistema que perdi\u00f3 toda noci\u00f3n de humanidad. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Al final, el silencio de los poderosos ante esta tragedia los condena m\u00e1s que cualquier discurso. Los expone como lo que realmente son, corruptos bur\u00f3cratas del sufrimiento ajeno.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Continuar\u00e1&#8230; <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Cantaclaro<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8230;\u00a0<\/strong> \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230; Hay dolores, como el que mencionar\u00e9 hoy, que fundan dinast\u00edas pol\u00edticas y sepultan la dignidad humana de sus autores. 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