{"id":7220,"date":"2026-04-30T12:28:38","date_gmt":"2026-04-30T10:28:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/?p=7220"},"modified":"2026-05-15T12:10:42","modified_gmt":"2026-05-15T10:10:42","slug":"71-toneladas-de-berguencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/2026\/04\/30\/71-toneladas-de-berguencia\/","title":{"rendered":"71 toneladas de verg\u00fcenza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7222\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/USA-Recorte.jpg\" alt=\"\" width=\"315\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/USA-Recorte.jpg 391w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/USA-Recorte-237x230.jpg 237w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/USA-Recorte-366x355.jpg 366w\" sizes=\"(max-width: 315px) 100vw, 315px\" \/><strong><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7221\" src=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/VENEZ.jpg\" alt=\"\" width=\"317\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/VENEZ.jpg 389w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/VENEZ-229x230.jpg 229w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/VENEZ-354x355.jpg 354w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/cantaclaro\/wp-content\/uploads\/sites\/150\/2026\/04\/VENEZ-128x128.jpg 128w\" sizes=\"(max-width: 317px) 100vw, 317px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><strong>&#8230;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">En la Venezuela del interinato actual, la indignaci\u00f3n ya no es el estado emocional rutinario del ciudadano decente. Es algo m\u00e1s, es un grito consustancial de muerte o supervivencia. Mientras el discurso oficial se llena de palabras como \u201csoberan\u00eda\u201d y \u201cprotecci\u00f3n social\u201d, la realidad de los hospitales p\u00fablicos es una bofetada de desesperanza.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">En el cap\u00edtulo que refiere el tema de la salud nacional hay una cifra exacta que deber\u00eda ser el n\u00famero de vidas salvadas, pero tristemente determina el latrocinio que sigue azotando m\u00e1s y m\u00e1s a todo el pa\u00eds: 71 toneladas. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Ese es el peso de la ayuda humanitaria (medicinas, insumos quir\u00fargicos y equipamiento) que EEUU envi\u00f3 en febrero de 2026. Cargamento que, en teor\u00eda, deb\u00eda aliviar el colapso de una red hospitalaria que lleva d\u00e9cadas bajo m\u00ednimos. Sin embargo, dos meses despu\u00e9s de su llegada, el diagn\u00f3stico de los m\u00e9dicos es un\u00e1nime: a los hospitales no ha llegado ni una aspirina.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">\u00bfC\u00f3mo se esfuman 71.000 kilos de suministros? No estamos hablando de un cargamento que cabe en el malet\u00edn de un funcionario corrupto. Hablamos de pallets, contenedores, grandes camiones y dep\u00f3sitos de almacenamiento. Sin embargo, la Federaci\u00f3n M\u00e9dica Venezolana (FMV), tras realizar un monitoreo en los 23 estados del pa\u00eds, ha confirmado lo que todos sospech\u00e1bamos: el rastro de la ayuda se perdi\u00f3 apenas toc\u00f3 suelo venezolano.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Desde el Zulia hasta Bol\u00edvar, desde T\u00e1chira hasta los hospitales de Caracas, la respuesta de farmacias y directores de centros asistenciales es un guion repetido: \u201cno hemos recibido nada\u201d. Mientras tanto, los pacientes siguen llegando con una lista de compras que parece una sentencia de muerte. En Venezuela, ingresar en un quir\u00f3fano p\u00fablico sin llevar tu propio kit de insumos como guantes, mascarillas, vendas, inyectadoras, suero etc. es, sencillamente imposible.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La desaparici\u00f3n no es por un error administrativo. Es por un robo que ocurre en el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena, la distribuci\u00f3n. La ayuda entr\u00f3, se tom\u00f3 la foto oficial, se firm\u00f3 el recibido ante los organismos internacionales y luego\u2026 jam\u00e1s se supo nada.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n esos suministros? Hay dos hip\u00f3tesis que circulan en los pasillos de los hospitales y que las autoridades se niegan a investigar. La primera, el mercado negro, (no ser\u00eda la primera vez que insumos con el sello de \u201cayuda humanitaria\u201d terminan vendi\u00e9ndose a precios de oro en farmacias privadas o bajo cuerda). Y la segunda, el uso pol\u00edtico, (suministros que se guardan para ser entregados a cuentagotas en campa\u00f1as electorales o en zonas controladas por mafias sociales). Ambas opciones tienen el sello criminal de ese putrefacto socialismo progresista.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Mientras el cargamento de las 71 toneladas juega al escondite, las cifras de la ONU no mienten: 7,9 millones de venezolanos necesitan asistencia humanitaria urgente. No son n\u00fameros en un gr\u00e1fico, son madres buscando antibi\u00f3ticos para sus hijos, son pacientes oncol\u00f3gicos que ven c\u00f3mo sus tumores crecen mientras esperan un insumo que jam\u00e1s llega, son m\u00e9dicos que lloran de impotencia al tener que decir \u201cno tengo con qu\u00e9 operarte\u201d.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Douglas Le\u00f3n Natera, presidente de la Federaci\u00f3n M\u00e9dica Venezolana (FMV), ha sido claro al exigir una auditor\u00eda inmediata. Pero en un sistema donde las instituciones son antros de complicidad, la auditor\u00eda debe venir de la presi\u00f3n ciudadana. No se puede permitir que la ayuda humanitaria se convierta en el nuevo bot\u00edn de quienes ya se lo han robado todo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Si el cargamento lleg\u00f3 en febrero y estamos en abril sin noticias, el tiempo de las excusas se acab\u00f3. El pueblo venezolano tiene derecho a saber: \u00bfA qu\u00e9 almacenes ingresaron las 71 toneladas? \u00bfQui\u00e9nes son los funcionarios responsables de la hoja de ruta? \u00bfPor qu\u00e9 se impidi\u00f3 al Colegio de M\u00e9dicos fiscalizar la entrega?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">El pueblo venezolano ya no quiere fotos de aviones aterrizando ni comunicados de prensa celebrando \u201ccooperaci\u00f3n\u201d. Lo que el pa\u00eds necesita es saber qui\u00e9n tiene las llaves de los galpones donde se esconden las esperanzas de miles de pacientes.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La ayuda humanitaria no le pertenece al gobierno de turno, ni a los militares que custodian los puertos, ni a los bur\u00f3cratas que firman los papeles. Le pertenece al paciente que est\u00e1 en una camilla oxidada esperando una oportunidad de vivir.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Es hora de se\u00f1alar a los culpables. Si las medicinas no aparecen en farmacias y hospitales, es porque alguien las tiene bajo llave o las convirti\u00f3 en dinero. No podemos seguir aceptando el \u201cno hay\u201d como respuesta mientras los registros de importaci\u00f3n dicen que \u201cs\u00ed lleg\u00f3\u201d. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Quien desv\u00eda sistem\u00e1ticamente hasta las medicinas destinadas a un hospital p\u00fablico no est\u00e1 cometiendo un delito econ\u00f3mico, est\u00e1 cometiendo un crimen de lesa humanidad por omisi\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La nota de hoy no es simplemente una pieza informativa. Es un grito de auxilio ante la opini\u00f3n p\u00fablica internacional. Las 71 toneladas tienen que aparecer. Y tienen que aparecer ahora, antes de que farmacias y hospitales se conviertan en cementerios.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Continuar\u00e1&#8230; <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"color: #000080;\"><span style=\"font-family: arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Cantaclaro\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<strong>&#8230;<\/strong><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230; En la Venezuela del interinato actual, la indignaci\u00f3n ya no es el estado emocional rutinario del ciudadano decente. 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