>

Blogs

El mirador del indiano

Dos fieras de la misma especie

En el ecosistema del neo Chavismo que hoy pastorean los “Hermanos”, hay figuras que no solo sobreviven a su pasado, sino que se alimentan de él.

Si el régimen narco ladrón que sigue presente en Venezuela fuera reproducido en una película de piratas, Iris Varela, la eterna “Fosforito”, sería la capitana del buque con bandera negra, pero con un matiz a considerar, su estilo no es cosecha propia, es el plagio perfecto de la doctrina de la finada Lina Ron, aquella mujer que demostró que en la Venezuela del Siglo XXI el poder “revolucionario” se debía ejercer a punta de Kaláshnikov.

Para entender la peligrosidad de la Varela, hay que mirar hacia atrás hasta llegar a la inefable Lina. La Ron fue una de las primeras “malandras” con carné político. Nadie olvida su “gloriosa” gesta en la Nunciatura Apostólica de Caracas, donde armada con megáfonos y hordas de motorizados, derrotó a un temible ejército defensor de media docena de monjitas en pánico, mientras el Nuncio se jugaba el tipo utilizando técnicas de equilibrista, descolgándose de una ventana trasera.

Pero la culminación del éxito revolucionario más destacado de Lina fue el secuestro del ferry de Conferry. Tras una marcha patriota en Caracas, parte de su tropa de “compinches” se quedó tirada por la caña fina que tragaron y perdió el barco de regreso a Margarita. La solución institucional aplicada fue obligar al capitán del buque, pistola en mano, a dar media vuelta en pleno Mar Caribe para recoger a la horda de revolucionarios rezagados. Ese día, Lina dejó claro que para ella, la ley era un estorbo que se apartaba con un cargador de pistola lleno.

Iris observó, aprendió y, sobre todo, profesionalizó el método, aplicó ese mismo espíritu en el asalto a las instituciones. Como Ministra de Prisiones, Iris no gestionó cárceles, creó una red de “Pranes” que operaban a su servicio. Bajo su mirada complaciente, el delincuente pasó a ser “el hombre nuevo”, y las cárceles se convirtieron en centros logísticos del crimen organizado.

Hoy, Iris es otra gran sobreviviente del zaperoco gringo que apreso a su jefe Maduro. Mientras el Departamento del Tesoro de EEUU mantiene sus sanciones y la justicia internacional le pisa los talones, ella se ríe desde su escaño en la Asamblea Nacional. Es otra de las caras visibles de esa Ley de Amnistía de 2026 que busca perdonar los pecados de los verdugos mientras ella misma pide inhabilitar de por vida a cualquiera que haya visto complacido la intervención norteamericana.

Si Lina Ron fue de las primeras en fusilar la decencia, Iris Varela es la que además de hacer lo mismo, es otra “fiera” que los Hermanos Rodríguez sueltan cuando necesitan recordar que se cambió “algo” para que nada cambie.

Continuará…

Cantaclaro

Temas

Sobre Venezuela en estos infaustos tiempos de supuesta revolución...

Sobre el autor


febrero 2026
MTWTFSS
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728