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	<title>El mirador del indianoEl día que estalló la frontera &#8211; El mirador del indiano</title>
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	<description>Sobre Venezuela en estos infaustos tiempos de supuesta revolución...</description>
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		<title>El día que estalló la frontera</title>
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		<pubDate>Sun, 02 Aug 2026 13:51:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>El mirador del indiano</dc:creator>
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		<description><![CDATA[… Ceuta se ha convertido de nuevo en el escenario de un drama que rompe los esquemas de la Unión Europea en materia migratoria. En apenas unas horas, lo que parecía una jornada habitual de verano se transformó en un éxodo masivo sin precedentes en la historia reciente de España. Cerca de 50.000 personas lograron [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: center;" align="justify"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-7820" src="https://blogs.elcorreo.com/cantaclaro/wp-content/uploads/sites/150/2026/08/CEUTA.jpg" alt="" width="508" height="296" srcset="https://blogs.elcorreo.com/cantaclaro/wp-content/uploads/sites/150/2026/08/CEUTA.jpg 1200w, https://blogs.elcorreo.com/cantaclaro/wp-content/uploads/sites/150/2026/08/CEUTA-295x172.jpg 295w, https://blogs.elcorreo.com/cantaclaro/wp-content/uploads/sites/150/2026/08/CEUTA-609x355.jpg 609w, https://blogs.elcorreo.com/cantaclaro/wp-content/uploads/sites/150/2026/08/CEUTA-768x448.jpg 768w" sizes="(max-width: 508px) 100vw, 508px" /></p>
<p style="text-align: center;" align="justify"><strong>…</strong></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Ceuta se ha convertido de nuevo en el escenario de un drama que rompe los esquemas de la Unión Europea en materia migratoria. En apenas unas horas, lo que parecía una jornada habitual de verano se transformó en un éxodo masivo sin precedentes en la historia reciente de España.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Cerca de 50.000 personas lograron cruzar a la ciudad autónoma eludiendo cualquier control, ya fuera bordeando a nado los malecones o desbordando los pasos terrestres. Las imágenes de miles de siluetas desesperadas en el agua dieron la vuelta al mundo. La Guardia Civil ya ha confirmado al menos 87 muertes por ahogamiento, una cifra trágica que evidencia la magnitud de la crisis. Nadie, ni los servicios de inteligencia más optimistas ni las autoridades locales, vio venir una ola humana de semejantes proporciones.</span></span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Introducir a 50.000 personas de golpe en una ciudad de apenas 84.000 habitantes equivale a saturar por completo su capacidad en cuestión de horas. Ceuta dejó de ser una urbe tranquila para convertirse en lo que los vecinos describieron como “una procesión constante” y un colapso humanitario total. Miles de jóvenes (la inmensa mayoría), pero también mujeres y niños de corta edad, recorrían las calles y pasaban la noche a la intemperie tras haber arriesgado sus vidas en el mar.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">El “efecto llamada”, impulsado masivamente a través de videos en redes sociales marroquíes que daban instrucciones precisas sobre cómo y cuándo lanzarse al agua, funcionó como un reloj perfecto. Mientras las autoridades de Madrid intentaban reaccionar, los migrantes continuaban bordeando las vallas fronterizas ante lo que muchos testigos presenciales calificaron como una preocupante pasividad inicial por parte de las patrullas del lado marroquí.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">La épica que a veces intentan transmitir las redes sociales de Marruecos sobre “el gran cruce” se desmoronó de golpe al conocerse el coste en vidas humanas. Cruzar a nado los espigones de Benzú o el Tarajal no es un paseo, es una ruleta rusa donde las corrientes y el pánico no perdonan. Hasta este sábado, el Servicio Marítimo de la Guardia Civil seguía peinando las aguas con lanchas y buzos, habiendo recuperado ya 87 de los cuerpos en las costas ceutíes.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">El perfil de los fallecidos es desolador, chavales jovencísimos que buscaban el futuro que su propio país les niega. Los testimonios de los rescatadores de la Cruz Roja y de las fuerzas de seguridad describen escenas desgarradoras sobre la arena, reanimaciones cardiopulmonares in extremis, hipotermias y el llanto de menores que pisaban suelo español sin saber si sus familiares o amigos se habían quedado bajo el agua.</span></span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Si la entrada fue de dimensiones descomunales, la velocidad del retorno no se quedó atrás. Las autoridades españolas informaron que más de 48.000 personas ya han regresado a Marruecos. El flujo migratorio dio un giro radical, la marea humana que antes empujaba para entrar comenzó a caminar voluntariamente de vuelta, cruzándose en la misma línea de playa con los últimos rezagados que todavía intentaban probar suerte.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Este retorno exprés ha sido el resultado directo de una combinación de factores, el cansancio extremo, la falta de infraestructuras para acoger a tal volumen de población y la toma de conciencia de que quedarse en las calles sin documentación no abriría las puertas de la península ni del resto de Europa. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">El Ejército español, desplegado a pie de frontera, se encargó de recordar de manera persuasiva a los recién llegados que sus expedientes no serian regularizados y que el único camino viable era dar la vuelta.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">La gravedad de la situación obligó al Gobierno local de Ceuta a lanzar un SOS desesperado a Madrid. El Ejecutivo central no tuvo más remedio que mover ficha con contundencia, desplegando a las Fuerzas Armadas para reforzar el perímetro fronterizo tanto en Ceuta como en su ciudad hermana, Melilla. Soldados de infantería, vehículos blindados y patrullas militares tomaron posiciones en las playas y en las inmediaciones de la valla para taponar los puntos críticos de entrada y devolver la sensación de control a una ciudadanía presa del pánico y la incertidumbre.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Este movimiento de tropas ha calmado las aguas en la primera línea de playa, pero ha encendido un auténtico polvorín político. Desde la oposición y el gobierno autonómico se exige a la Moncloa una estrategia “firme, contundente e inmediata”. A nivel internacional, el impacto ya se nota en Europa. Italia han puesto el grito en el cielo, estableciendo controles fronterizos más rigurosos para los vuelos y barcos procedentes de España, y amenazan con suspender temporalmente el libre tránsito hasta que el país “selle” su frontera sur.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Como siempre ocurre cuando la valla de Ceuta tiembla, surge la incógnita inevitable: ¿Qué impulsa a 50.000 personas a lanzarse al mar de forma simultánea de un día para otro? Los analistas repiten el mismo patrón que ya se vivió en la crisis del año 2021. La migración irregular es el botón de presión utilizado por Rabat. Cada vez que España mueve una pieza en el tablero del norte de África que incomoda al reino marroquí (ya sean relaciones energéticas con Argelia o posturas sobre el Sáhara Occidental), los espigones fronterizos parecen convertirse sospechosamente en playas de “baño libre”.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Más allá de los pulsos políticos entre Madrid y Rabat, la realidad que queda sobre el terreno es la de una tragedia insostenible. Muros más altos, alambradas y patrulleras militares pueden contener la marea unos días, pero no frenan la desesperación de miles de jóvenes que ven en las luces de Ceuta su única balsa de salvación, aunque en el intento les vaya la vida.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Continuará…</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000080;"><span style="font-family: arial;"><span style="font-size: medium;">Cantaclaro                                                                                                                                                                                                       <strong> …</strong></span></span></span></p>
<p align="justify">
</p></body></html>
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