{"id":874,"date":"2013-05-22T01:01:29","date_gmt":"2013-05-22T00:01:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/?p=874"},"modified":"2013-05-22T01:01:29","modified_gmt":"2013-05-22T00:01:29","slug":"donde-voy-a-estar-en-la-cumbre-del-lhotse-ja-jaja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/2013\/05\/22\/donde-voy-a-estar-en-la-cumbre-del-lhotse-ja-jaja\/","title":{"rendered":"&#8220;D\u00f3nde voy a estar \u00a1en la cumbre del Lhotse, ja, ja,ja!&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201c\u00a1Aupa! \u00bfMe escuch\u00e1is? \u00bfS\u00ed? \u00bfQue d\u00f3nde estoy? Pues d\u00f3nde voy a estar: en la cumbre del Lhotse, ja, ja\u00bb<\/em>. Alex Txikon es de los que no pierden el buen humor ni a 8.516 metros de altitud y 25 grados bajo cero. As\u00ed respond\u00eda el vizca\u00edno a su equipo en Euskadi por el tel\u00e9fono v\u00eda sat\u00e9lite cuando les llamaba pasadas las doce del mediod\u00eda (cuatro horas menos en Espa\u00f1a) para darles la buena nueva: Acababa de llegar a la cima de su d\u00e9cimo ochomil: el Lhotse.<\/p>\n<p>Sin embargo, la procesi\u00f3n iba por dentro: <em>\u00abHe hecho cumbre hace unos 20 minutos\u00bb<\/em>, explicaba entre los jadeos y la tos causados por la altitud, el cansancio y la escasez de ox\u00edgeno. <em>&#8220;Ha sido muy duro, pero esto es precioso, la paliza ha merecido la pena&#8221;<\/em>, a\u00f1ad\u00eda el l\u00edder de la expedici\u00f3n \u2018Bizkaia Gailurretan\/Bilbotik Lhotsera Euskaraz\u2019. M\u00e1s tarde, ya en la seguridad del campo II (6.400 m.), explicaba que <em>&#8220;ha sido much\u00edsimo m\u00e1s duro de lo que pensaba, y eso que pensaba que iba a ser dur\u00edsimo. En dos o tres ocasiones he estado a punto de darme la vuelta. No s\u00e9, es posible que haya acusado un poco la altitud, porque llevaba tiempo sin estar por encima de los 8.000 metros, y quieras o no, no es lo mismo estar a 7.500 metros que a 8.300, y menos a\u00fan sin ox\u00edgeno. El cuerpo lo nota. Adem\u00e1s, hac\u00eda much\u00edsimo fr\u00edo, he visto alg\u00fan tramo peligroso, sobre todo por las piedras que ca\u00edan desde lo alto, he ido casi todo el rato solo\u2026 Ha habido momentos muy duros, pero todo el esfuerzo ha merecido la pena. El d\u00eda ha sido muy largo, porque la bajada ha sido tambi\u00e9n largu\u00edsima, pero estoy contento, feliz, con ganas de volver a casa, que ya son muchos d\u00edas fuera y la expedici\u00f3n se ha hecho muy larga\u2026 Pero ha sido una gran expedici\u00f3n&#8221;<\/em>.<\/p>\n<p>Sus otros dos compa\u00f1eros, Jos\u00e9 Carlos Tamayo y Juanra Madariaga finalmente no pudieron acompa\u00f1arle hacia la cima por distintos problemas f\u00edsicos, as\u00ed que Alex tuvo que buscarse sobre la marcha nuevo aliados: el asturiano Jorge Egocheaga, el rumano Horia Colibasanu, el eslovaco Peter Hamor y el italiano Marco Confortola, un potente grupo que suman una treintrena de ochomiles. <em>&#8220;Unos 45 minutos antes que yo ha hecho cumbre Jorge, despu\u00e9s han llegado Horia y Peter, y ahora estoy yo aqu\u00ed, solo, en la cumbre. Voy a esperar 20 minutos a Marco, y seguido me bajo para el Campo II. Andamos m\u00e1s o menos bien de tiempo, porque son aqu\u00ed en torno a las 12 y cuarto, pero no me puedo confiar&#8221;<\/em>, relataba desde la cumbre.<\/p>\n<p>Al final, las cosas no han sido tan sencillas como preve\u00eda el alpinista lemoarra. Alex ha permanecido casi hora y media en la cima del Lhotse esperando a su compa\u00f1ero italiano, con el que ha completado un largo y penoso descenso que, por suerte, se ha saldado sin da\u00f1os irreparables, pero que durante unas buenas horas, debido a la falta de informaci\u00f3n, ha mantenido en vilo a sus compa\u00f1eros en el Campo Base, que solo ten\u00edan noticias de \u00e9l, algunas demasiado confusas, a trav\u00e9s del relato de otros monta\u00f1eros. Por suerte, Alex alcanzaba la seguridad del Campo II hacia las 16:50 horas en Euskadi, casi las nueve de la noche en Nepal, es decir, 19 horas despu\u00e9s de abandonar el Campo IV, a 7.850 metros, con destino a la cumbre.<\/p>\n<p>La largu\u00edsima jornada hab\u00eda comenzado para \u00e9l a las dos de la madrugada. <em>&#8220;Hemos salido cinco, Egocheaga, Hamor, Colibasanu, Confortola y yo. Al final, el sherpa que iba con Confortola no ha subido. La noche no era del todo buena, y me he parado unos minutos para hacer en directo una conexi\u00f3n con un programa de radio, y a partir de ah\u00ed he tenido que hacer la subida en solitario, lo que lo ha complicado todo&#8221;<\/em>, pese a que las cuerdas fijas instaladas por las expediciones comerciales han facilitado la tarea. <em>&#8220;Desde el Campo IV hasta el Lhotse, todo el trayecto es un corredor precioso, que por momentos se estrecha tanto que es complicad\u00edsimo. Adem\u00e1s, la ca\u00edda de piedras es una constante aqu\u00ed. Ten\u00edais que ver los agujeros que tienen las tiendas. Adem\u00e1s, nosotros mismos, al escalar, tambi\u00e9n vamos soltando piedras, y eso lo hace a\u00fan m\u00e1s peligroso. Tras mucho esfuerzo, he llegado a la cumbre pasadas las ocho de la ma\u00f1ana. No he podido disfrutar del todo de las vistas, porque no estaba muy despejado, pero lo poco que se ve\u00eda era precioso. Lo peor ha sido que nos hemos encontrado un cad\u00e1ver en la cima. Una pena. En la cima me he acordado mucho de Benantzio Irureta y de Alexei Bolotov, a los que siempre echar\u00e9 de menos. Y tambi\u00e9n de Juanra Madariaga y de Jos\u00e9 Carlos Tamayo, que por motivos de salud no han podido estar hoy conmigo. Les he echado un mont\u00f3n de menos, pero las monta\u00f1as siguen aqu\u00ed, y nos estar\u00e1n esperando&#8221;<\/em>, dec\u00eda el alpinista vasco.<\/p>\n<p>Alex Txikon tiene previsto descender hoy mismo al campo base y volver a casa cuanto antes. A finales de junio iniciar\u00e1 un nuevo reto: viajar de nuevo al Karakorum para escalar el Laila Peak, esta vez en verano, y el K2, el segundo ochomil m\u00e1s alto del planeta y el considerado m\u00e1s dif\u00edcil, que Alex ya ha intentado en 2004 y 2011. Si lo logra, ser\u00e1 su und\u00e9cimo \u2018ochomil\u2019. Antes de conquistar el Lhotse, Txikon ya hab\u00eda hollado nueve \u2018ochomiles\u2019: Broad Peak (2003), Makalu (2004), Cho Oyu (2004), Shisha Pagma (2007 y 2010), Daulaghiri (2008), Manaslu (2008), Annapurna (2010), GI (2011) y GII (2011).<\/p>\n<p>Mientras el pleno era total en el Lhotse para el alpinismo nacional, con las cimas de Alex Txikon y el asturiano Jorge Egocheaga, que sumaba as\u00ed su duod\u00e9cimo ochomil en su objetivo de coronar Los Catorce (le faltan el K2, que \u00e9l da por ascendido tras quedarse a pocos metros de la cima, y el Kangchenjunga), en el Kangchenjunga (8.586 m) el \u00e9xito era s\u00f3lo parcial. El catal\u00e1n Oscar Cadiach hac\u00eda cima tambi\u00e9n -su duod\u00e9cimo ochomil-, pero su compa\u00f1ero de cordada Lluis Rafols no lo lograba.<\/p>\n<p>Tampoco el veterano Carlos Soria (74 a\u00f1os), que se quedaba a apenas trescientos metros de ella. Despu\u00e9s de 13 horas ininterrumpidas de ascensi\u00f3n, el alpinista madrile\u00f1o decid\u00eda darse la vuelta un poco por encima de los 8.200 metros de altitud, al parecer al estar justo de ox\u00edgeno artificial con el que habi\u00eda decidido afrontar el exigente d\u00eda de ataque a cima.<\/p>\n<p>La amplia ventana de buen tiempo que se ha abierto estos d\u00edas en el Himalaya ha llevado la efervescencia a todos sus ochomiles. En el Lhotse, el catal\u00e1n Ferran Latorre espera hacer hoy cumbre; en el Everest el aragon\u00e9s Carlos Pauner busca completar los catorce ochomiles en los pr\u00f3ximos d\u00edas, mientras que la cima del Dhaulagiri espera tambi\u00e9n en las pr\u00f3ximas horas al andaluz Lolo Gonz\u00e1lez y al catal\u00e1n Juanjo Garra.<\/p>\n<div id=\"attachment_875\" style=\"width: 922px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Alex-con-el-lhotse-detr\u00e1s.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-875\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-875\" title=\"Alex con el lhotse detr\u00e1s\" src=\"\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Alex-con-el-lhotse-detr\u00e1s.jpg\" alt=\"\" width=\"912\" height=\"684\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Alex-con-el-lhotse-detr\u00e1s.jpg 912w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Alex-con-el-lhotse-detr\u00e1s-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Alex-con-el-lhotse-detr\u00e1s-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 912px) 100vw, 912px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-875\" class=\"wp-caption-text\">Alex Txikon en el campo II. Detr\u00e1s, el Lhotse.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_876\" style=\"width: 2199px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-876\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-876\" title=\"El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse\" src=\"\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse.jpg\" alt=\"\" width=\"2189\" height=\"1642\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse.jpg 2189w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/El-Lhotse-visto-desde-7.200-metros-del-nuptse-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 2189px) 100vw, 2189px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-876\" class=\"wp-caption-text\">El Lhotse, desde la pared del Nuptse, a 7.200 metros de altitud.<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_877\" style=\"width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Valle-del-Silencio-con-Everest-izd-y-Lhotse-al-fondo.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-877\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-877\" title=\"Valle del Silencio, con Everest (izd) y Lhotse (al fondo)\" src=\"\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Valle-del-Silencio-con-Everest-izd-y-Lhotse-al-fondo.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Valle-del-Silencio-con-Everest-izd-y-Lhotse-al-fondo.jpg 800w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Valle-del-Silencio-con-Everest-izd-y-Lhotse-al-fondo-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.elcorreo.com\/basabide\/wp-content\/uploads\/sites\/31\/2013\/05\/Valle-del-Silencio-con-Everest-izd-y-Lhotse-al-fondo-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-877\" class=\"wp-caption-text\">El Valle del Silencio del Khumbu, con el Everest (izquierda) y el Lhotse (al fondo).<\/p><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00a1Aupa! \u00bfMe escuch\u00e1is? \u00bfS\u00ed? \u00bfQue d\u00f3nde estoy? 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