No, todavía no me vuelvo a casa. Lo que quiero decir es que… ¡¡Me voy a la península Antártica!! Esta mañana nos ha recogido el buque oceanográfico Las Palmas para llevarnos a Caleta Cierva, al continente antártico. Si es un lujo poder vivir en la Antártida alrededor de 2 meses, es una autentica suerte poder pisar el continente antártico.
En el buque me espera mi compañero José Ángel que viene con las pilas cargadas y con ganas de empezar a hacer el mantenimiento de la estación sísmica permanente que tenemos allí. A estas estaciones permanentes sólo vamos una vez en toda la campaña. La misión es volcar los datos que se han registrado durante la invernada, hacer un cambio de baterías y después, realizar todo el mantenimiento que nos exija la estación: cambiar el panel solar, cambiar la caja de conexiones, etc. Todo lo que haga falta para que la estación aguante perfectamente el invierno antártico.
Estaremos allí aproximadamente hasta el 5 de febrero, prometo poneros un montón de fotos del continente helado, de los icebergs que nos encontremos por el camino y contaros cómo ha ido el mantenimiento de la estación.
¡Hasta la vuelta!