Ya hemos hablado de que Isla Decepción es uno de los volcanes más activos de toda Antártida, toda la isla es un volcán. Lo que más me llamó la atención cuando vi por primera vez la isla fue su curiosa forma de herradura, ¿os habíais dado cuenta? Tiene esta forma rara porque es una caldera volcánica sumergida.
Otra de las cosas que podemos observas es que al tener esta forma tan especial sólo podemos acceder a la isla por la apertura que existe al sureste: los fuelles de Neptuno. Al tener sólo esta entrada al mar, la bahía (Bahía Foster) sirve cómo refugio natural para otros barcos en caso de temporal.
Otras de las curiosidades que tiene la isla es que es una isla con un gradiente geotérmico elevado. En cerro caliente, por ejemplo, a sólo 20-30 cm de profundidad podemos alcanzar casi los 100ºC. Por eso, es muy común que los turistas desembarquen en bahía péndulo, hagan una pocita y se bañen allí, ¡el agua esta calentita! En la foto podemos ver al investigador portugués Gonçalo (izda) y al responsable de montaña el capitán Javier Barba, eso que veis no es niebla, ¡es vapor de agua!
Otro sitio peculiar es bahía Balleneros. Se llama así porque hasta 1923 existían allí factorías terrestres noruegas, que hasta que remodelaron barcos para procesar el aceite a bordo, lo hacían allí. Hoy se ha convertido en un sitio histórico que combina los restos de las balleneras con las ruinas de la base inglesa destruida en la erupción de 1970. Os enseño los bidones enormes donde guardaban el aceite de ballenas, imaginaros cuantos litros y litros debían de caber allí…
Además, contamos en la isla con la mayor pingüinera de pingüino Barbijo de toda la isla. Está localizada en Morro Baily, una autentica maravilla paisajística. Este año no tenemos pingüinologos entre nosotros pero han hecho un conteo de más de 200.000 parejas, ¡casi nada! En la foto podeis ver a las crías de pingüino casi de la misma alturas de los padres. Ya pronto empezarán a cambiar la pluma.
Espero que os hayáis sentido un poquito más cerca de Isla Decepción, intentaré haceros sentir antárticos un poquito más cada día.