{"id":84,"date":"2009-12-06T18:30:00","date_gmt":"2009-12-06T18:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/animaladas\/?p=84"},"modified":"2009-12-06T18:30:00","modified_gmt":"2009-12-06T18:30:00","slug":"la-asombrosa-resurreccion-la-rana-del-bosque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/animaladas\/2009\/12\/06\/la-asombrosa-resurreccion-la-rana-del-bosque\/","title":{"rendered":"La asombrosa resurrecci\u00f3n de la rana del bosque"},"content":{"rendered":"<p><P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>En una entrada anterior escrib\u00ed acerca de las adaptaciones que permiten a algunos animales resistir la congelaci\u00f3n. Son especies de invertebrados, principalmente, las que pueden experimentar la congelaci\u00f3n sin sufrir da\u00f1o. No obstante, tambi\u00e9n se han estudiado algunas especies de vertebrados en busca de respuestas o adaptaciones similares a las observadas en invertebrados. Est\u00e1 clara cu\u00e1l es la raz\u00f3n de esa b\u00fasqueda: si hay vertebrados capaces, de forma natural, de recuperar sus funciones vitales tras haber permanecido congelados, quiz\u00e1s sea posible congelar c\u00e9lulas, tejidos, \u00f3rganos humanos o, incluso, seres humanos completos, para su conservaci\u00f3n durante largos periodos de tiempo en un estado calificable como \u201cde animaci\u00f3n suspendida\u201d y su posterior despertar a la vida con la recuperaci\u00f3n plena de todas sus funciones. Para alcanzar ese objetivo, ser\u00eda muy \u00fatil conocer los mecanismos de esos animales en detalle, pues de su conocimiento se podr\u00edan extraer conclusiones de gran valor.<\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT face=\"Times New Roman\">Entre los vertebrados, tan solo se han encontrado adaptaciones de esa naturaleza en algunos reptiles y anfibios. Ni peces, ni aves, ni mam\u00edferos toleran la congelaci\u00f3n, como tampoco la toleran la mayor\u00eda de reptiles y anfibios; tambi\u00e9n en esos grupos esa tolerancia constituye una excepci\u00f3n. Las especies que toleran la congelaci\u00f3n viven, como es l\u00f3gico, en zonas muy fr\u00edas y para poder sobrevivir no tienen por qu\u00e9 desplazarse a zonas m\u00e1s c\u00e1lidas cuando llegan los hielos. <SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"><\/SPAN><\/FONT><\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>En el Viejo Mundo las \u00fanicas especies de las que se sabe que toleran la congelaci\u00f3n son la salamandra siberiana (<I style=\"mso-bidi-font-style: normal\">Salamandrella keyserlingi<\/I>) y la lagartija europea<I style=\"mso-bidi-font-style: normal\"> <\/I>(<I style=\"mso-bidi-font-style: normal\">Lacerta vivipara<\/I>). El resto de vertebrados que recuperan sus funciones tras la congelaci\u00f3n se encuentran en Las Am\u00e9ricas. Se han estudiado tres especies de reptiles, las tres tortugas. Dos de ellas,<I style=\"mso-bidi-font-style: normal\"> Terrapene carolina<\/I> y <I style=\"mso-bidi-font-style: normal\">Terrapene ornata<\/I>, son las m\u00e1s grandes de las especies que toleran la congelaci\u00f3n. Los j\u00f3venes de la tercera tortuga, <I style=\"mso-bidi-font-style: normal\">Chrysemys picta<\/I>, salen del huevo tras haber sido incubado al calor del sol y permanecen en los alrededores de la zona de puesta a pasar el invierno. A menudo sufren la congelaci\u00f3n de m\u00e1s de la mitad de sus fluidos corporales por efecto del intenso fr\u00edo invernal y, sin embargo, sobreviven casi todos ellos.<\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>La mayor parte de las investigaciones realizadas en este campo se han centrado en el estudio de los anfibios y se han estudiado, especialmente, cuatro especies de ranas. Se ha observado que en invierno el glicerol puede alcanzar una concentraci\u00f3n de hasta el 3% en los fluidos corporales de la rana arb\u00f3rea Hyla versicolor. As\u00ed pues, <I style=\"mso-bidi-font-style: normal\">Hyla<\/I> recurre a la misma sustancia que utilizan los insectos para protegerse del efecto da\u00f1ino de los cristales de hielo. <\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>El caso m\u00e1s sorprendente, sin embargo, es el de la rana del bosque, <I style=\"mso-bidi-font-style: normal\">Rana sylvatica<\/I>, una rana que puede encontrarse en el c\u00edrculo polar \u00e1rtico y que puede experimentar la congelaci\u00f3n completa de su cuerpo en repetidas ocasiones. Es verdaderamente asombroso observar c\u00f3mo se congela, deteni\u00e9ndose la respiraci\u00f3n y la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea, y dejando de responder a est\u00edmulos. Un 65% de sus l\u00edquidos corporales pueden llegar a convertirse en hielo; puede llegar a tener hasta 7 u 8 g de hielo en el celoma y bajo la piel, de manera que el resto de \u00f3rganos han de sufrir una deshidrataci\u00f3n considerable. Tras permanecer durante d\u00edas o semanas en esa situaci\u00f3n, al fundirse el hielo por la elevaci\u00f3n de la temperatura, recupera todas sus funciones y en un plazo que var\u00eda entre 5 y 14 horas recobra la excitabilidad de los nervios perif\u00e9ricos y las respuestas reflejas.<\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>La sustancia protectora que utiliza la rana del bosque es un azucar harto conocido, la glucosa; lo acumula en sus fluidos para prepararse para la estaci\u00f3n fr\u00eda. Antes de la hibernaci\u00f3n llega a acumular concentraciones de gluc\u00f3geno en el h\u00edgado de hasta 180 mg\/g. Al parecer, la s\u00edntesis de glucosa se inicia en el momento en que la piel entra en contacto con hielo exterior.<SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"> <\/SPAN>La glucosa alcanza concentraciones de entre 150 y 300 \u00b5mol\/g en los \u00f3rganos principales, h\u00edgado, coraz\u00f3n y cerebro. A efectos comparativos, ha de tenerse en cuenta que en ranas en estado normal esas concentraciones se encuentran entre los 1 y 5 \u00b5mol\/g; esto es, son del orden de 100 veces menores. Adem\u00e1s, hay un claro gradiente de concentraci\u00f3n de glucosa en el interior del organismo, con valores superiores en el centro e inferiores en los \u00f3rganos m\u00e1s perif\u00e9ricos; ese gradiente se manifiesta en el hecho de que se descongela antes el interior que la periferia corporal.<\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 6pt 0cm\"><SPAN lang=ES-TRAD><FONT face=\"Times New Roman\" size=3>En experimentos realizados con esta rana se ha observado que la concentraci\u00f3n de glucosa se empieza a elevar 14 d\u00edas despu\u00e9s de que comenzado el descenso en la temperatura ambiental. Por lo visto, y al contrario de lo que ocurre en insectos, estas ranas carecen de agentes nucleadores de hielo (INA) que provoquen la formaci\u00f3n de cristales de forma controlada. Parece ser que se valen de su tama\u00f1o (grande), para que el proceso de congelaci\u00f3n curse de forma gradual y adem\u00e1s, no llega a formarse hielo en el interior de las c\u00e9lulas, gracias a la alta concentraci\u00f3n osm\u00f3tica que hay en el medio intracelular al haberse producido flujo osm\u00f3tico de agua hacia el exterior de las c\u00e9lulas. <\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p><SPAN lang=ES-TRAD style=\"FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA\"><FONT face=\"Times New Roman\">Se ha investigado mucho en cuestiones relativas a criopreservaci\u00f3n, se sigue investigando y se investigar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s. No s\u00e9 si se alcanzar\u00e1 el objetivo de criopreservar cuerpos humanos completos alg\u00fan d\u00eda, pero si se logra, alguna parte de culpa habr\u00e1 que echarle a la rana del bosque.<\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p><SPAN lang=ES-TRAD style=\"FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA\"><FONT face=\"Times New Roman\"><SPAN lang=ES-TRAD style=\"FONT-SIZE: 11pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA\"><STRONG>Nota<\/STRONG><\/SPAN><SPAN lang=ES-TRAD style=\"FONT-SIZE: 11pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES-TRAD; mso-ansi-language: ES-TRAD; mso-bidi-language: AR-SA\">: Esta historia es una adpataci\u00f3n (casi traducci\u00f3n) de la publicada por mi compa\u00f1era <B style=\"mso-bidi-font-weight: normal\">Miren Bego Urrutia<\/B> en <B style=\"mso-bidi-font-weight: normal\">Uhandreak<\/B> con el t\u00edtulo \u201cEgurreko igelaren izoztu ondorengo berpizte harrigarria\u201d.<\/SPAN><\/FONT><\/SPAN><\/p>\n<p>Acompa\u00f1a un video:<\/p>\n<p> <OBJECT  height=344 width=425><PARAM NAME=\"movie\" VALUE=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/UuhEHNey37Q&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;\"><PARAM NAME=\"allowFullScreen\" VALUE=\"true\"><PARAM NAME=\"allowscriptaccess\" VALUE=\"always\"> <embed   src=\"\/\/www.youtube.com\/v\/UuhEHNey37Q&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\" width=\"425\" height=\"344\"><\/embed><\/OBJECT><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una entrada anterior escrib\u00ed acerca de las adaptaciones que permiten a algunos animales resistir la congelaci\u00f3n. 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