{"id":219,"date":"2012-05-02T20:08:32","date_gmt":"2012-05-02T19:08:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/animaladas\/?p=219"},"modified":"2012-05-02T20:08:32","modified_gmt":"2012-05-02T19:08:32","slug":"hibernacion-oso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/animaladas\/2012\/05\/02\/hibernacion-oso\/","title":{"rendered":"Hibernaci\u00f3n de oso"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/animaladas\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2012\/05\/oso.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-220\" title=\"oso\" src=\"\/animaladas\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2012\/05\/oso.jpeg\" alt=\"\" width=\"265\" height=\"190\" \/><\/a>Los osos son animales hibernantes muy especiales, puesto que no hibernan como lo hacen los dem\u00e1s mam\u00edferos que recurren al letargo invernal. Se trata de fen\u00f3menos diferentes, hasta el punto de que hay especialistas que no denominan hibernaci\u00f3n al letargo de los osos. Veamos esto en detalle.<\/p>\n<p>Los mam\u00edferos que habitan en zonas fr\u00edas deben afrontar condiciones muy duras cuando llega el invierno. Las bajas temperaturas pueden ocasionar grandes p\u00e9rdidas de calor, por lo que para mantener constante la temperatura, debe elevarse el gasto metab\u00f3lico para que, de esa manera, la producci\u00f3n metab\u00f3lica de calor compense las mayores p\u00e9rdidas. Eso supone que el animal en cuesti\u00f3n ha de gastar m\u00e1s energ\u00eda, y esa energ\u00eda la ha de obtener de las reservas almacenadas previamente o del alimento que sea capaz de conseguir. El problema es que en invierno la disponibilidad de alimento suele muy baja o puede que, incluso, no haya alimento en absoluto. Por esa raz\u00f3n, muchos mam\u00edferos de zonas fr\u00edas hibernan. De abril a septiembre mantienen un modo de vida normal pero a partir de septiembre, en alg\u00fan momento, se recluyen en su madriguera, bajan la temperatura corporal, reducen su metabolismo a un m\u00ednimo, y dejan de desarrollar actividad muscular.<\/p>\n<p>Muchos de esos mam\u00edferos que hibernan, en ciertas ocasiones y con una periodicidad determinada, despiertan para volver enseguida a la condici\u00f3n de m\u00ednimo nivel metab\u00f3lico. Se desconocen las razones por las que se producen esos fugaces despertares, pero deben de ser razones muy poderosas, puesto que conllevan elevaciones significativas del gasto energ\u00e9tico, hasta el punto de que dos terceras partes del gasto que se produce durante la hibernaci\u00f3n ocurre debido a esos breves episodios.<\/p>\n<p>Los animales, para poder hibernar, han de disponer de grasa parda, pero no todos los mam\u00edferos cuentan con ese tipo de tejido graso. De hecho, la grasa parda cumple una funci\u00f3n importante, puesto que es ella la fuente de calor durante los despertares fugaces a que he hecho menci\u00f3n en el p\u00e1rrafo anterior. La funci\u00f3n de ese tipo de grasa es la de generar calor; es un tejido termog\u00e9nico. Los seres humanos tambi\u00e9n tenemos grasa parda, aunque salvo excepciones, solo la tenemos durante los primeros meses\/a\u00f1os de vida; en los beb\u00e9s reci\u00e9n nacidos sustituye en esa tarea a otras actividades termog\u00e9nicas, como la tiritaci\u00f3n, que los beb\u00e9s no son capaces de realizar.<\/p>\n<p>Un aspecto importante de esa modalidad de tejido graso es su ubicaci\u00f3n anat\u00f3mica. Algunos ac\u00famulos de grasa parda se disponen rodeando a las principales arterias del organismo; de esa forma, el calor que genera cuando desempe\u00f1a su funci\u00f3n termog\u00e9nica llega r\u00e1pidamente, por medio de la sangre, a los pulmones, el coraz\u00f3n y el cerebro, esto es, a los \u00f3rganos vitales m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de contar con grasa parda, otra caracter\u00edstica com\u00fan a los animales que hibernan es su peque\u00f1o tama\u00f1o. Esta afirmaci\u00f3n seguramente chocar\u00e1, pues todos tenemos en la cabeza a los osos, que son animales de gran tama\u00f1o, y de los que sabemos que entran en letargo durante el invierno. Lo que no est\u00e1 tan claro es si ese letargo puede ser considerado hibernaci\u00f3n, ya que solo reducen ligeramente su temperatura corporal; el letargo de los osos consiste en una hipotermia superficial. El animal de mayor tama\u00f1o que hiberna en sentido estricto es la marmota alpina, que con sus cinco kilos de peso, se encuentra muy lejos de las grandes masas propias de los osos.<\/p>\n<p>Como antes he se\u00f1alado, la raz\u00f3n de la hibernaci\u00f3n es el ahorro energ\u00e9tico que conlleva. Pero ocurre que cuanto mayor es un animal, menor es la cantidad de energ\u00eda que ahorran al hibernar, ya que existe una relaci\u00f3n inversa entre ambas variables, cantidad de energ\u00eda que se ahorra y masa corporal. La tasa metab\u00f3lica de los animales peque\u00f1os es muy alta a niveles normales de actividad, pero cuando hibernan esa dependencia con el tama\u00f1o es mucho menor; esto es, en estado de hibernaci\u00f3n la tasa metab\u00f3lica no se reduce tanto al aumentar el tama\u00f1o de los animales como lo hace cuando la actividad es la normal.<\/p>\n<p>Veamos una comparaci\u00f3n. La tasa metab\u00f3lica normal de un murci\u00e9lago de 20 g viene a ser del orden de 6 ml O<sub>2 <\/sub>g<sup>-1<\/sup> h<sup>-1<\/sup>, mientras que se reduce a 0\u201903 ml O<sub>2 <\/sub>g<sup>-1<\/sup> h<sup>-1<\/sup> cuando se encuentra en estado de hibernaci\u00f3n. Por lo tanto, hay una gran diferencia entre ambas, por lo que el ahorro que se produce al hibernar es de gran importancia. Por su parte, la tasa metab\u00f3lica normal de una marmota alpina de 5 kg ronda los 0\u20195 ml O<sub>2 <\/sub>g<sup>-1<\/sup> h<sup>-1<\/sup>, mientras que se reduce a 0\u201902 ml O<sub>2 <\/sub>g<sup>-1<\/sup> h<sup>-1<\/sup> en estado de hibernaci\u00f3n. As\u00ed pues, el ahorro energ\u00e9tico es muy inferior en este segundo caso. Recordemos de nuevo que la marmota alpina es el mam\u00edfero hibernante (entendido el t\u00e9rmino hibernaci\u00f3n en sentido estricto) de mayor tama\u00f1o. Pues bien, en un hipot\u00e9tico animal de mayor tama\u00f1o que hibernase de ese modo, el ahorro llegar\u00eda a anularse, algo que en parte es debido al alto coste energ\u00e9tico que conllevan los despertares fugaces dentro del periodo de hibernaci\u00f3n. As\u00ed pues, esa modalidad de hibernaci\u00f3n, -profunda hipotermia con despertares ocasionales-, no ser\u00eda un buen negocio para animales de masa superior a los 5 kg. Los osos no hibernan de ese modo, y est\u00e1 clara la raz\u00f3n por la que no lo hacen: son demasiado grandes.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los osos son animales hibernantes muy especiales, puesto que no hibernan como lo hacen los dem\u00e1s mam\u00edferos que recurren al letargo invernal. 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