{"id":199,"date":"2012-01-18T16:57:29","date_gmt":"2012-01-18T15:57:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcorreo.com\/animaladas\/?p=199"},"modified":"2012-01-18T16:57:29","modified_gmt":"2012-01-18T15:57:29","slug":"el-letargo-del-raton","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcorreo.com\/animaladas\/2012\/01\/18\/el-letargo-del-raton\/","title":{"rendered":"El letargo del rat\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/animaladas\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2012\/01\/Mus-musculus.jpeg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-200\" title=\"Mus musculus\" src=\"\/animaladas\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2012\/01\/Mus-musculus.jpeg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"202\" \/><\/a>El rat\u00f3n, &#8211;<em>Mus musculus<\/em> de nombre cient\u00edfico-, es un peque\u00f1o mam\u00edfero roedor que convive con los seres humanos desde hace milenios. Es un mam\u00edfero que despliega una actividad enorme. Por esa raz\u00f3n, y tambi\u00e9n por su peque\u00f1o tama\u00f1o, tiene una tasa metab\u00f3lica muy alta y, en consecuencia, sus necesidades energ\u00e9ticas son muy grandes.<\/p>\n<p>Esas altas necesidades energ\u00e9ticas son, muy probablemente, la raz\u00f3n por la que en numerosas ocasiones el rat\u00f3n entra en letargo. Pero curiosamente, que entre o no depende de las circunstancias. Por ejemplo, entra en letargo si se queda sin alimento o si la temperatura ambiental es muy baja. En cualquiera de esos dos casos, -ayuno o fr\u00edo-, el rat\u00f3n corre el riesgo de incurrir en un balance energ\u00e9tico negativo. Si se encuentra en ayunas, el rat\u00f3n no incorpora energ\u00eda y el letargo es un modo excelente de ahorrarla. Y si la temperatura ambiental baja en exceso, deber\u00eda gastar demasiada energ\u00eda para producir el calor necesario que compensase las p\u00e9rdidas. As\u00ed pues, la mejor v\u00eda para mantener el balance energ\u00e9tico en esas condiciones, es la reducci\u00f3n de la temperatura corporal que caracteriza a ese estado; esa reducci\u00f3n reporta dos beneficios: por un lado, disminuye la diferencia t\u00e9rmica con el exterior, de manera que la p\u00e9rdida de calor se aten\u00faa mucho<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, y por el otro, esa reducci\u00f3n t\u00e9rmica conlleva, por razones puramente cin\u00e9ticas, un descenso de la tasa metab\u00f3lica y ese descenso permite que el balance energ\u00e9tico no se deteriore en exceso.<\/p>\n<p>Y hay una tercera circunstancia bajo la que puede ocurrir que el rat\u00f3n entre en letargo. Si para conseguir el alimento debe realizar un gasto energ\u00e9tico excesivo, tambi\u00e9n lo har\u00e1. La intensidad de la hipotermia (magnitud del descenso de su temperatura corporal) y la duraci\u00f3n del tiempo durante el que los ratones permanecen en letargo dependen tambi\u00e9n de eso. Si el esfuerzo que han debido hacer para obtener el alimento es muy alto, la reducci\u00f3n t\u00e9rmica corporal ser\u00e1 m\u00e1s intensa y el letargo se prolongar\u00e1 durante m\u00e1s tiempo que si ese esfuerzo ha sido menor. Todo depende de la magnitud del balance energ\u00e9tico.<\/p>\n<p>Es una caracter\u00edstica curiosa, pero tiene sentido. Es curiosa, porque incluso los ratones alimentados <em>ad libitum<\/em> pueden entrar en letargo si para conseguir esa muy abundante comida se tienen que esforzar demasiado<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Y tiene sentido porque en t\u00e9rminos de balance energ\u00e9tico, incluso bajo condiciones de alimentaci\u00f3n abundante pueden los ratones comprometer su ganancia de energ\u00eda.<\/p>\n<p>Este comportamiento explicado aqu\u00ed de cuenta de una considerable flexibilidad fisiol\u00f3gica. Pone de manifiesto que el letargo es una buena herramienta para mantener el balance energ\u00e9tico. Y si bien hace a\u00f1os se consideraba como algo excepcional y muy restringido en el mundo animal, cada vez son m\u00e1s las especies de las que sabemos que lo adoptan de manera habitual. Y claro, enseguida surge la pregunta: \u00bfno ser\u00e1 que el letargo est\u00e1 al alcance de todas o casi todas las especies de mam\u00edferos?<\/p>\n<p>Fuente: Kristin A. Schubert, Ate S. Boerema, Lobke M. Vaanholt, Sietse F. de Boer, Arjen M. Strijkstra y Serge Daan (2009): \u201cDaily torpor in mice: high foraging costs trigger energy-saving hypothermia\u201d Biology Letters 6: 132\u2013135<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Esto ocurre porque el flujo de calor hacia fuera es directamente proporcional a la diferencia t\u00e9rmica entre el interior y el exterior<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Esto, por cierto, constituye una novedad<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El rat\u00f3n, &#8211;Mus musculus de nombre cient\u00edfico-, es un peque\u00f1o mam\u00edfero roedor que convive con los seres humanos desde hace milenios. Es un mam\u00edfero que despliega una actividad enorme. 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