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	<title>Animaladastamaño &#8211; Animaladas</title>
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	<description>Por Juan Ignacio Pérez</description>
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		<title>¡Y todo por ser tan pequeño!</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Dec 2010 16:26:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[metabolismo]]></category>
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		<description><![CDATA[El animal homeotermo más pequeño que existe vive en Cuba. Es un colibrí. Su nombre científico es Mellisuga helenae y en castellano recibe el nombre de pájaro mosca o zunzuncito. No llega a los 2 g de masa y el nido tiene 3 cm de diámetro. Este es el colibrí más pequeño que existe, pero [&#8230;]]]></description>
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<p class="MsoNormal"><span lang="ES">El animal homeotermo más pequeño que existe vive en Cuba. Es un colibrí. Su nombre científico es Mellisuga helenae y en castellano recibe el nombre de pájaro mosca o zunzuncito. No llega a los 2 g de masa y el nido tiene 3 cm de diámetro. Este es el colibrí más pequeño que existe, pero hay muchos otros colibríes y todos son de pequeñísimo tamaño. Mueve las alas tan rápido que más que un pájaro, parece un insecto. La frecuencia de aleteo es de entre 12 y 90 batidos por segundo y puede volar a una velocidad de 50 km/h. Además, puede volar hacia atrás como los insectos, algo que no puede hacer ninguna otra ave.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES">Al ser tan pequeños y al realizar una actividad física tan intensa, el metabolismo de los colibríes es el más alto de entre los animales homeotermos, y su tasa metabólica es la más alta </span><span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US">o una de las más altas del reino animal</span><A style="mso-footnote-id:ftn1" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span lang="ES"><span style="mso-special-character:<br />footnote&#8221;>[1]</span></span></span></a><span lang="EN-US" style="mso-ansi-language:EN-US">. Por esa razón, sus necesidades de oxígeno son también muy elevadas, así como la frecuencia a la que late su corazón. La frecuencia cardiaca más alta que se ha medido jamás es de 1.260 latidos/minuto. Las necesidades de energía de los colibríes son también altísimas, pues de otra forma no podrían satisfacer las elevadas demandas metabólicas que genera la gran actividad que desarrollan. Por ello, han de comer mucho, y de hecho, teniendo en cuenta su tamaño, los colibríes son los animales que más comen.<span style="mso-spacerun: yes">  </span><o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES">Por otra parte, es tan alta la demanda energética de estas minúsculas aves que de noche, cuando no vuelan y no pueden alimentarse, reducen la actividad renal, la frecuencia cardiaca<A style="mso-footnote-id:ftn2" href="#_ftn2" name="_ftnref2" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[2]</span></span></a> y la temperatura corporal, de manera que disminuye de forma significativa su nivel de gasto metabólico. No debe olvidarse que al tratarse de unos animales tan pequeños, su metabolismo basal es también muy alto<A style="mso-footnote-id:<br />ftn3&#8243; href=&#8221;#_ftn3&#8243; name=&#8221;_ftnref3&#8243; title=&#8221;&#8221;><span class="MsoFootnoteReference"><span style="mso-special-character:footnote">[3]</span></span></a>. Así pues, en la noche entran en una especie de letargo, una situación similar, salvando las distancias temporales, a la de los mamíferos que hibernan durante los meses de invierno.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES">Los colibríes se alimentan, principalmente, de néctar, aunque de vez en cuando ingieren algún insecto para satisfacer sus necesidades de proteínas y de sales. El néctar es una fuente de glúcidos, pero la concentración de azúcar en el néctar de algunas flores es muy reducida. Por esa razón, para satisfacer sus necesidades energéticas, en ocasiones han de consumir importantes volúmenes de néctar y lo han de hacer con frecuencia. Los pájaros mosca, por ejemplo, llegan a visitar hasta 1.500 flores en un solo día, y eso que no dedican más de cinco horas diarias a extraer el néctar de las flores. Como consecuencia de una tarea tan intensa, aunque limitada en el tiempo, consiguen cada día una cantidad de alimento equivalente a su masa corporal, pero claro, dado que se trata de un alimento tan diluido, eso significa que han de ingerir una masa de néctar que es entre cinco y quince veces mayor. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES">Es verdaderamente ardua la tarea que le supone a un colibrí el poder alimentarse cada día, ¡y todo por ser tan pequeño! </span></p>
<p>Nota: merece la pena ver los videos</p>
<p class="MsoNormal">
<div style="mso-element:footnote-list"><br clear="all">  </p>
<hr align="left" size="1" width="33%">
<div style="mso-element:footnote" id="ftn1">
<p class="MsoFootnoteText"><A style="mso-footnote-id:ftn1" href="#_ftnref1" name="_ftn1" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span lang="ES"><span style="mso-special-character:footnote">[1]</span></span></span></a><span lang="ES"> Es posible que la tasa metabólica de algún insecto volador sea más alta que la de los colibríes. </span></p>
</div>
<div style="mso-element:footnote" id="ftn2">
<p class="MsoFootnoteText"><A style="mso-footnote-id:ftn2" href="#_ftnref2" name="_ftn2" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span lang="ES"><span style="mso-special-character:footnote">[2]</span></span></span></a><span lang="ES"> Reducen la frecuencia cardiaca hasta 1-3 latidos/minuto.</span></p>
</div>
<div style="mso-element:footnote" id="ftn3">
<p class="MsoFootnoteText"><A style="mso-footnote-id:ftn3" href="#_ftnref3" name="_ftn3" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span lang="ES"><span style="mso-special-character:footnote">[3]</span></span></span></a><span lang="ES"> Ver la entrada titulada “El extraordinario corazón de la musaraña etrusca”.</span></p>
</div></div>
<p><object width="480" height="385" style="border-style: initial; border-color: initial; border-style: initial; border-color: initial; border-style: initial; border-color: initial; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; background-image: none; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-348UxJsW7Q?fs=1&#038;hl=es_ES"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/-348UxJsW7Q?fs=1&#038;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"></embed></object></p>
<div>
</div>
<div>
</div>
<p><object width="480" height="385" style="border-style: initial; border-color: initial; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; background-image: none; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/MT0hFXblpaM?fs=1&#038;hl=es_ES"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/MT0hFXblpaM?fs=1&#038;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"></embed></object></p>
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		<title>El extraordinario corazón de la musaraña etrusca</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/animaladas/2010/08/04/el-extraordinario-corazon-la-musarana-etrusca/</link>
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		<pubDate>Wed, 04 Aug 2010 15:30:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[metabolismo]]></category>
		<post_tag><![CDATA[corazón]]></post_tag>
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		<description><![CDATA[Quien haya cogido en sus manos un pajarillo o un ratón se habrá percatado de que su corazón late a un ritmo muy rápido. Se contrae a una altísima fecuencia. Parte de la culpa la tendrá, quizás, el encontrarse en las manos de un animal mucho más grande: no debe de resultar nada tranquilizador ese [&#8230;]]]></description>
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<p class="MsoNormal">Quien haya cogido en sus manos un pajarillo o un ratón se habrá percatado de que su corazón late a un ritmo muy rápido. Se contrae a una altísima fecuencia. Parte de la culpa la tendrá, quizás, el encontrarse en las manos de un animal mucho más grande: no debe de resultar nada tranquilizador ese estado. Pero incluso si descontásemos ese factor, el ritmo al que late el corazón del pajarillo o el ratón es altísimo.</p>
<p class="MsoNormal">Si, por el contrario, auscultásemos a un elefante, enseguida nos percataríamos de que su corazón va muy despacio. Hay una diferencia enorme entre el latido de un gorrión y el de un elefante, y eso ocurre porque la frecuencia a la que late un corazón depende del tamaño del animal. Los de animales pequeños laten muy rápido y lo contrario ocurre con los corazones de los animales grandes. Así pues, el metabolismo no es la única función que varía con el tamaño; de hecho, tasa metabólica y frecuencia cardíaca varían con el tamaño del mismo modo, de acuerdo con la misma función. La relación entre la frecuencia de latido (f<sub>h</sub>: min<sup>-1</sup>) de un mamífero y su tamaño (W: kg) es la siguiente: f<sub>h</sub> = 241 x W<sup>-0’25</sup>.<span style="">  </span></p>
<p class="MsoNormal">La musaraña etrusca es el mamífero más pequeño que se conoce. Tiene 2 g de masa y para que nos hagamos una idea de su tasa metabólica, baste con el dato de que necesita comer al día 2’6 g de alimento. Esto es, come cada día una cantidad equivalente al 130% de su masa, y hay que tener en cuenta que su dieta la componen insectos y pequeños gusanos<A style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span style=""></span></span></a>.</p>
<p class="MsoNormal">El corazón de una musaraña etrusca late a una velocidad difícil de imaginar y difícil de creer: ¡1.200 latidos por minuto! Y eso gracias a que el corazón de la musaraña es relativamente grande; es muy pequeño, claro está, pero en comparación con su tamaño corporal es grande. En los mamíferos, el corazón viene a tener una masa que supone un 0’6% de la corporal. Si la musaraña etrusca tuviera un corazón en proporción, sería de 0’012 g, cuando en realidad es de 0’035 g, tres veces mayor. Pues bien, gracias a ese tamaño tan grande el corazón no se ve obligado a latir a una frecuencia de 3.500 min<sup>-1 </sup>(latidos por minuto), frecuencia que, probablemente, no podría alcanzar. De esa forma, lo puede hacer a un ritmo tan bajo como los 1.200 min<sup>-1</sup>, o lo que es lo mismo, ¡20 latidos por segundo!</p>
<div style=""></span></span></a> A efectos comparativos, tengase en cuenta que la ración diaria de alimento de un elefante equivale a un 4% de su masa, y en el caso del elefante, se trata de materia vegetal.</p></div>
</p></div>
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		<title>El ratón y el elefante</title>
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		<pubDate>Fri, 30 Jul 2010 14:24:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[metabolismo]]></category>
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		<post_tag><![CDATA[tasa metabólica]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[La masa de un ratón puede rondar los 30 g; la de un elefante africano, los 3.000 kg. El ratón no es el mamífero más pequeño, ni un elefante de 3.000 kg es el más grande, puesto que hay elefantes africanos de hasta 4.500 kg. He tomado estos dos casos porque el mayor es cien [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"><meta name="ProgId" content="Word.Document"><meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"><meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"><link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"><link rel="themeData" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"><link rel="colorSchemeMapping" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml">
<p class="MsoNormal">La masa de un ratón puede rondar los 30 g; la de un elefante africano, los 3.000 kg. El ratón no es el mamífero más pequeño, ni un elefante de 3.000 kg es el más grande, puesto que hay elefantes africanos de hasta 4.500 kg. He tomado estos dos casos porque el mayor es cien mil veces más grande que el pequeño, y quería que el factor que los relacionase fuese un número tan redondo como cien mil.</p>
<p class="MsoNormal">Como hemos visto <A href="../animaladas/2010/6/22/ni-king-kong-ni-godzilla-me-temo" title="http://blogs.elcorreo.com/animaladas/2010/6/22/ni-king-kong-ni-godzilla-me-temo" id="link_0">aquí</a> en entradas anteriores, el tamaño en biología sí importa, al menos en lo relativo a determinadas caracterísitcas de los seres vivos. Para empezar, el tamaño relativo de las extremidades varía con el tamaño; los animales grandes tienen huesos que, en proporción, pesan más que los de los animales pequeños, y estos tienen, por comparación, más piel. Lo que los mayores tienen en osamenta (por razones de resistencia a la fractura) los menores lo tienen en piel (por una mayor superficie corporal en términos relativos). Por otro lado, los procesos internos también cursan a distinta velocidad en unos y otros; recordemos, por ejemplo, lo escrito <A href="../animaladas/2010/6/3/lsd-un-elefante" title="http://blogs.elcorreo.com/animaladas/2010/6/3/lsd-un-elefante" id="link_1">aquí</a>  en la historia del elefante y el LSD.</p>
<p class="MsoNormal">El metabolismo integra el conjunto de procesos internos de un organismo y el tamaño tiene una gran incidencia en el metabolismo. Es evidente que los animales de mayor tamaño han de tener un metabolismo más alto que los de menor tamaño: consumen más oxígeno y disipan más calor. Pero como ocurre con la masa de los huesos, el consumo de oxígeno o la disipación de calor (ambos son indicadores adecuados de la actividad metabólica) no son estríctamente proporcionales al tamaño. De hecho, si expresamos esas magmitudes por unidad de tamaño, el metabolismo de los animales pequeños es mayor que el de los animales grandes. Dicho de otra forma, un kilo de elefante tiene un metabolismo mucho menor que un kilo de ratón.</p>
<p class="MsoNormal">Para ilustrar este fenómeno podría decirse que si un elefante tuviese la tasa metabólica de un ratón, ardería. Esto es, produciría calor a una velocidad tal, que el elefante no tendría suficiente superficie corporal como para disiparlo con la debida celeridad; por ello, el cuerpo se calentaría rápidamente y podría llegar arder si no muriese antes por hipertermia. El hecho es que la tasa metabólica (por unidad de masa) de un elefante es un 5% de la de un ratón; por lo tanto, produciría 20 veces más calor del que le corresponde normalmente y no tendría forma de disiparlo.</p>
<p class="MsoNormal">Por otra parte, la actividad metabólica ha de ser sostenida a base de energía; los animales necesitan alimento para ello. Fijémonos en la cantidad que cada uno de los dos ha de comer. Un ratón de 30 g consume del orden de 75 g diarios, mientras que el elefante de tres toneladas consume en torno a 150 kg. El elefante come mucho más, es evidente, pero mientras la ración diaria del ratón equivale a dos veces y media su masa corporal, la del elefante solo representa un 5% de su masa.</p>
<p class="MsoNormal">Si expresamos mediante una ecuación la relación que hay entre el metabolismo de los animales y su tamaño, la ecuación es la siguiente: R = a x W<sup><span style="">b</span></sup>, en la que R es el consumo de oxígeno o la disipación de calor (da igual qué variable utilicemos para representar la actividad metabólica), W es la masa, a es un coeficiente (cuyo valor depende de diferentes factores), y b es una potencia que vale 0’75 para el conjunto de los animales. Si esa potencia valiera 1, entonces , la dependencia entre metabolismo y masa sería lineal y simple, por lo que el metabolismo sería directamente proporcional al tamaño. Pero como he señalado, vale 0’75, y aunque se han formulado varias hipótesis para explicar el porqué de ese valor, no hay consenso entre los especialistas.</p>
<p class="MsoNormal">Pero aun siendo desconocido el fundamento biológico del valor 0’75, las consecuencias del mismo son de gran trascendencia. Como ya he señalado, la tasa metabólica (expresada como consumo de oxígeno o producción de calor por unidad de masa) es mayor en los animales de menor tamaño. Basándonos en la ecuación anterior, podemos expresar esta idea también mediante otra ecuación, ya que M (tasa metabólica) = R/W y por lo tanto, M = R x W<sup>-1</sup>. Y eso implica que M = a x W<sup>b</sup> x W<sup>-1</sup>, y por lo tanto, M = a x W<sup>(b-1)</sup>.</p>
<p>  <span style="font-size: 12pt; font-family: "Calibri","sans-serif";">Si tenemos en cuenta que b = 0’75,, la ecuación quedaría del siguiente modo: M = a x W<sup>-0’25</sup>. El valor negativo de la potencia indica que la dependencia entre las dos variables (tasa metabólica y masa) es negativa, o lo que es lo mismo, que cuando aumenta la masa, disminuye la tasa metabólica.</span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Ni King Kong ni Godzilla, me temo</title>
		<link>https://blogs.elcorreo.com/animaladas/2010/06/22/ni-king-kong-ni-godzilla-me-temo/</link>
		<comments>https://blogs.elcorreo.com/animaladas/2010/06/22/ni-king-kong-ni-godzilla-me-temo/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Jun 2010 10:08:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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		<description><![CDATA[Si ponemos en la misma imagen una figura de una gacela y otra de un elefante, ambas con el mismo tamaño, enseguida veríamos que entre las dos hay una diferencia fundamental, que es que la del elefante es una figura mucho más redonda o compacta, y la de la gacela, más estilizada, más grácil. El [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"><meta name="ProgId" content="Word.Document"><meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"><meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"><link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"><link rel="themeData" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"><link rel="colorSchemeMapping" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"><meta name="ProgId" content="Word.Document"><meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"><meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"><link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"><link rel="themeData" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"><link rel="colorSchemeMapping" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml">
<p class="MsoNormal">Si ponemos en la misma imagen una figura de una gacela y otra de un elefante, ambas con el mismo tamaño, enseguida veríamos que entre las dos hay una diferencia fundamental, que es que la del elefante es una figura mucho más redonda o compacta, y la de la gacela, más estilizada, más grácil. El tronco del elefante es más redondeado que el de la gacela, desde luego, pero la diferencia más evidente está en las extremidades. Las del elefante son mucho más gruesas que las de la gacela, y me refiero a las proporciones, claro está, porque ya he señalado que ambas figuras tendrían en la imagen el mismo tamaño.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Fue Galileo Galilei el primero que dejó constancia escrita de ese hecho y lo hizo en 1637, en su ensayo: “Conversaciones sobre dos nuevas ciencias”. Como explica Salvati, -uno de los contertulios en esas conversaciones-, los seres vivos no pueden alcanzar determinados tamaños (por grandes), por la misma razón que no se pueden construir edificios de tamaño gigantesco. Las ramas de árboles demasiado grandes se romperían por efecto de su propio peso, y los huesos de los los animales gigantes tendrían que ser tan gruesos que no podrían desarrollar su función correctamente.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Es una regla universal. En proporción, los animales grandes tienen los huesos más gruesos que los animales pequeños, y como consecuencia de ello, los animales de menor tamaño son más gráciles. Esa es la razón por la que el elefante y la gacela tienen aspectos tan diferentes.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">¿Y por qué ocurre eso? ¿Por qué ha de aumentar tanto el grosor de los huesos al aumentar el tamaño del animal? ¿Por qué determina el tamaño la forma? La respuesta a estas preguntas es fácil, pero hemos de recurrir a una explicación matemática para responderlas. <o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">La resistencia de una estructura depende de su sección superficial que, por tratarse de una dimensión superficial, es función cuadrática de la dimensión lineal. Así pues, cuando aumenta la altura de un animal o la longitud de un hueso (a los efectos son equivalentes), la sección superficial aumenta de acuerdo con la siguiente fórmula: S = a x L<sup><span style="">2</span></sup>, donde S es la superficie, L la longitud y a un coeficiente. Por otro lado, la masa de un animal, como es proporcional a su volumen, es función cúbica de su dimensión lineal (longitud, por ejemplo). Esto es: W = a’ x L<sup><span style="">3</span></sup>, donde W es la masa, L la longitud y a’ otro coeficiente. [Podemos olvidarnos de los coeficientes, porque a los efectos que nos interesan aquí, no tienen importancia]. <o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Basándonos en consideraciones estrictamente geométricas, y tal y como puede derivarse de las dos ecuaciones anteriores, cuando aumenta la dimensión lineal de un animal, su masa aumenta en mayor medida que la resistencia de sus huesos. Así pues, cuando aumenta el tamaño de los animales, para que la resistencia de los huesos aumente en la misma medida que la masa, los huesos han de ser, en proporción, cada vez más gruesos. Y eso es lo que ocurre con el elefante.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">D’Arcy Thompson, en su libro “On Growth and Form” (1961), da los siguientes datos: los huesos representan el 8% de la masa del ratón, el 14% de la del perro y el 18% de la del ser humano. Como hemos visto, esa secuencia tiene un fundamento físico-geométrico claro. Por otro lado, y como ocurre con las proporciones, cuando la de un componente disminuye la de otros u otros ha de aumentar, y en este caso, los animales pequeños tienen un mayor porcentaje de piel. Dicho de otra forma, al aumentar el tamaño de un animal, en la medida que aumenta su porcentaje de masa ósea, disminuye el de la piel. La razón de que sea la piel la que ve disminuir su proporción, también es geométrica pero no vamos a dar aquí la correspondiente explicación.<o:p></o:p></p>
<p>  <span style="font-size: 11pt; font-family: "Verdana","sans-serif";">Para terminar, una última observación. En muchas películas fantásticas o de ciencia ficción, los protagonistas son animales gigantes, monstruos como Godzilla, o terribles primates también de tamaño enorme, como King Kong. Pues bien, lo normal es que las proporciones de los miembros del cuerpo de esos animales no sean realistas. Los personajes animales basados en osamentas de dinosaurios fósiles suelen estar razonablemente conformados, porque están basados en las magnitudes de restos fósiles reales, pero la mayoría de los que está basados en una extrapolación de animales actuales no están bien diseñados. Un primate como King Kong no podría saltar o correr sin romperse las piernas; quizás podría permanecer de pie, pero poco más. Y a Godzilla supongo que le ocurriría algo parecido.</span></p>
<p><object style="border: 0pt none; background: none repeat scroll 0% 0% transparent; margin: 0pt;" width="480" height="385"><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/7PBbK8tkTE8&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/7PBbK8tkTE8&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"></embed></object></p>
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		<title>LSD para un elefante</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 10:01:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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			<content:encoded><![CDATA[<p><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"><meta name="ProgId" content="Word.Document"><meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"><meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"><link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"><link rel="themeData" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"><link rel="colorSchemeMapping" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml">
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">La velocidad o intensidad con que cursan las funciones animales varían con el tamaño. Los animales granden comen más que los pequeños, y respiran más oxígeno, por ejemplo. Pero las relaciones que hay entre la cantidad de alimento que come un animal y su tamaño, o el volumen de oxígeno que respira y su tamaño no son lineales. Esas magnitudes no guardan una proporcionalidad estricta, algo que ocurre con todas o casi todas las funciones animales. Y eso es algo que hay que tener presente cuando se hacen experimentos con animales. Veamos, si no, lo que le ocurrió en 1962 a un equipo de psiquiatras que desconocían eso.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Los psiquiatras querían conocer el efecto que ejerce el LSD (dietilamida del ácido lisérgico) en el elefante. El problema era que no sabían cómo calcular la dosis que había que utilizar, puesto que hasta entonces no se habían hecho investigaciones sobre ese particular con animales tan grandes. Tomaron como referencia una dosis suficiente para provocar que un gato se vuelva agresivo y, a partir de la relación entre la masa del elefante y la del gato, calcularon en proporción la dosis a suministrar al elefante. Esto es, asumieron que existía una relación lineal entre la dosis efectiva y el tamaño. El cálculo lo hicieron mediante esta sencilla operación: D<sub>E</sub> = D<sub>K</sub> x [W<sub>E</sub>/W<sub>K</sub>] donde D<sub>E</sub> es la dosis para el elefante, D<sub>K</sub> la dosis efectiva para el gato, W<sub>E</sub> la masa del elefante, y W<sub>K</sub> la masa del gato. Les salió una dosis de 300 mg.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Los efectos de los 300 mg de LSD fueron dramáticos. Tras el suministro de la dosis el elefante empezó a barritar furioso y a correr; luego se quedó quieto y cayó al suelo; cinco minutos después sufrió una serie de espasmos y, a continuación, falleció. La conclusión que extrajeron los psiquiatras tras el trágico episodio es que los elefantes son muy sensibles al LSD, mucho más sensibles que los gatos. Y sin embargo, como más tarde observó otro investigador, lo que ocurrió fue que los investigadores cometieron un error del tamaño de un elefante al calcular la dosis efectiva.</span><o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">En efecto lo fue, porque no tuvieron en cuenta algo básico en fisiología, como es el hecho, al que ya he aludido antes, de que las funciones animales no cursan con una intensidad o velocidad estríctamente proporcional al tamaño. De hecho, ya se sabía, desde muchos años antes, que los animales grandes comen, por unidad de masa, menos que los pequeños, y también sabían que el volumen de oxígeno que consume un animal por unidad de masa desciende conforme aumenta su tamaño. Y eso no es óbice para que la cantidad total de alimento consumido o de oxígeno respirado por un animal grande sea mayor que por lo que consume o respira un animal pequeño. Este es el desconocimiento que cabía reprochar al equipo de psiquiatras.</span><o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Dicho lo anterior, hay que reconocer que no era nada fácil calcular correctamente la dosis efectiva de LSD para un elefante. Esa dificultad se deriva del hecho de que, además del efecto del tamaño, en ese caso había que considerar también otros factores que, a su vez, pueden interaccionar con el tamaño. Por un lado se desconocía cuál o cuáles funciones podían verse afectadas por el LSD y, por el otro, es cierto que unos animales y otros presentan grados de susceptibilidad muy diferentes para con esta sustancia.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Así las cosas, era muy importante actuar con prudencia, utilizando una referencia adecuada, basada en resultados bien conocidos. Pero tampoco en ese aspecto acertaron, porque los gatos son especialmente tolerantes al ácido lisérgico; por esa razón el gato no era precisamente la mejor referencia posible a ese respecto. El ser humano no es, ni de lejos, tan tolerante como el gato, por lo que era mucho más adecuada la referencia humana. De hecho, una dosis de 0’2 mg ejerce efectos psicóticos en una persona y siguiendo esa referencia, al elefante se le debía haber suministrado una dosis de 8 mg, y no de 300, como se hizo.</span><o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Por otro lado, y como ya se ha dicho, la dependencia del tamaño no es la misma para todas las funciones. Eso también dificultaba el cálculo, puesto que se desconocía qué funciones en concreto podían verse afectados por la droga.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Esta historia la contó el gran fisiólogo Knut Schmidt-Nielsen en su librito “How animals work” (1972). Él calculó cinco dosis posibles utilizando diferentes criterios. 1) Optando por la posibilidad más atrevida le salió lo mismo que al equipo de los psiquiatras, esto es, 300 mg.; 2) tomando como referencia la dosis efectiva para los gatos, pero realizando una corrección adecuada del efecto del tamaño, le salió una dosis de 80 mg.; 3) tomando como referencia una dosis efectiva para un ser humano y aplicando una proporcionalidad lineal estricta para extrapolar al tamaño del elefante, calculó una dosis de 8 mg.; 4) tomando como referencia una dosis efectiva para un ser humano y realizando una corrección adecuada del efecto del tamaño, calculó una dosis de 3 mg.; 5) y finalmente, la opción más prudente consistió en utilizar como referencia la dosis efectiva en humanos, pero corrigiendo el efecto del tamaño considerando sólo la diferencia de tamaños de los cerebros, no de los cuerpos; de esa forma, la dosis resultante fue de 0’4 mg.<o:p></o:p></span></p>
<p>  <span style="font-size: 11pt; font-family: "Calibri","sans-serif";">Está claro que, ante la duda, los psiquiatras debían haber utilizado la hipótesis más prudente. Pero el problema es que no sabían nada acerca del efecto del tamaño sobre las funciones vitales. Por eso suministraron al elefante una sobredosis; por eso se les murió el elefante.</span></p>
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		<title>Las ovejas menguantes de Hirta</title>
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		<pubDate>Wed, 02 Dec 2009 12:50:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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		<description><![CDATA[En la isla de Hirta, en el archipiélago de St. Kilda, vive una colonia de ovejas de Soay. A lo largo de los últimos 25 años el tamaño medio de las ovejas de esa colonia no ha dejado de disminuir y aunque hasta hace poco se desconocía la razón de ese empequeñecimiento, ahora parece que [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>En la isla de Hirta, en el archipiélago de St. Kilda, vive una colonia de ovejas de Soay. A lo largo de los últimos 25 años el tamaño medio de las ovejas de esa colonia no ha dejado de disminuir y aunque hasta hace poco se desconocía la razón de ese empequeñecimiento, ahora parece que se le ha encontrado una explicación.<?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>El archipiélago de St Kilda se encuentra a <?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /><st1:metricconverter ProductID="64 km" w:st="on">64 km</st1:metricconverter> de la costa occidental escocesa. Hasta las primeras décadas del siglo pasado hubo seres humanos habitando la isla de Hirta, porque aunque pequeña y pobre, es la de mayor extensión del archipiélago. Sin embargo, las condiciones de vida allí eran tan duras que el año 1930 los isleños decidieron abandonar para siempre la que había sido su tierra durante siglos. <o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>Tras la marcha de los isleños llegaron las ovejas. Las llevó allí, procedentes de la isla de Soay (del mismo archipiélago), el marqués de Bute. Llevan más de 70 años viviendo en la isla y en la actualidad están asilvestradas. Y como antes he señalado, desde hace 25 años no han dejado de empequeñecer.<o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>El fenómeno ha resultado una sorpresa para los biólogos, ya que las ovejas grandes tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse que las pequeñas. Esa es al menos la opinión de los biólogos especialistas en materias relativas a la evolución de los ciclos de vida. Ahora, sin embargo, el análisis de las condiciones ambientales en el archipiélago y de su variación a lo largo de estos 25 años, y a partir de los resultados obtenidos de la aplicación de modelos matemáticos, los especialistas cuentan con una explicación para el fenómeno en cuestión.<o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>Parece ser que el clima está cambiando en el archipiélago, y que ese cambio está en la base de la reducción del tamaño medio de la colonia de las ovejas en Hirta. El clima de St Kilda ha mejorado durante los últimos años. Los inviernos son ahora más cortos y las condiciones no son tan duras como solían ser. Antes, cuando los inviernos eran más severos, sólo los corderos más grandes superaban su primer invierno de vida. Ahora, sin embargo, muchos lo superan, lo que ha provocado un descenso en el tamaño medio de los individuos de <st1:PersonName ProductID="la poblaci?n. En" w:st="on">la población. En</st1:PersonName> definitiva, ha desaparecido la presión selectiva que actuaba contra los individuos pequeños.<o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>Las ovejas de St Kilda nos muestran un fenómeno muy interesante. Pone claramente de manifiesto la estrecha relación que existe entre las características del ciclo de vida de los ejemplares de una especie en una población determinada y las condiciones ambientales a las que se ven expuestos sus integrantes. Las características de los ciclos de vida, -longevidad, edad reproductora, tasa de crecimiento, esfuerzo reproductor, etc.-, son de enorme importancia desde el punto de vista evolutivo. De hecho, el éxito de una especie también depende de un adecuado ajuste de esas magnitudes.<o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3><FONT face=Calibri>Es de sobra sabido que la resistencia de los individuos frente a las condiciones abióticas del entorno, con su correspondiente incidencia en las tasas de supervivencia, es un factor adaptativo clave, como lo es su capacidad para allegar recursos y convertirlos en biomasa propia. Pero también las características del ciclo de vida están sometidas a presión selectiva y esa presión depende de las condiciones ambientales. Eso es, precisamente, lo que nos enseñan las ovejas de la isla de Hirta. Cuando las condiciones invernales eran duras, muy duras, los corderos necesitaban ser de gran tamaño para poderlas superar; los pequeños no lo lograban; pero al suavizarse las condiciones, el tamaño de los corderos perdió importancia. Sobreviven más y, como consecuencia, hay más ovejas y carneros pequeños en <st1:PersonName ProductID="la poblaci?n. Y" w:st="on">la población. Y</st1:PersonName> es muy posible, incluso, que al haber más haya menos pasto para cada uno, con lo que el efecto se magnifica, y la reducción del tamaño medio se haya acentuado por ello. <o:p></o:p></FONT></FONT></p>
<p> <SPAN style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Nota: Kirmen Uribe, en su narración &#8220;<A id=link_1 title=http://www.gureliburuak.com/?prod/es_ES//9////12//2045/Bilbao-New+York-Bilbao.html href="http://www.gureliburuak.com/?prod/es_ES//9////12//2045/Bilbao-New+York-Bilbao.html">Bilbao New York Bilbao</A>&#8220;, cuenta cómo se comunicaban los isleños de Hirta por correo con Escocia.</SPAN></p>
<p> <SPAN style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Referencia: Esta historia la he leido en “</SPAN><SPAN lang=EN-GB style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: EN-GB; mso-bidi-language: AR-SA">Science 24 July 2009: Vol. 325. no. 5939, pp. 464 – <st1:metricconverter ProductID="467”" w:st="on">467”</st1:metricconverter> (DOI: 10.1126/science.1173668).</SPAN></p>
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		<title>Otra forma de respirar</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Aug 2009 10:55:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[respiración]]></category>
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		<description><![CDATA[Aristóteles, en su “Investigación sobre los animales”, nos dice, refiriéndose a la respiración, lo siguiente: “De entre los animales terrestres, unos absorben el aire y lo expulsan (procesos que se llaman inspiración y espiración), como por ejemplo, el hombre y todos los animales terrestres que tienen pulmones; otros no toman el aire, pero viven y [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Aristóteles, en su “Investigación sobre los animales”, nos dice, refiriéndose a la respiración, lo siguiente: “De entre los animales terrestres, unos absorben el aire y lo expulsan (procesos que se llaman inspiración y espiración), como por ejemplo, el hombre y todos los animales terrestres que tienen pulmones; otros no toman el aire, pero viven y encuentran su alimento en tierra, como por ejemplo, la avispa, la abeja y los demás insectos. Llamo insectos a los animales cuyo cuerpo presenta segmentos, ya sobre la espalda, ya en ésta y en la barriga.”</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Aristóteles sabía mucho de animales. De hecho, está considerado como el primer naturalista y bastante de lo que dejó escrito sobre algunos aspectos de la biología de los animales casi no ha sufrido modificaciones a lo largo de siglos. No obstante, aunque tuvo bastante acierto con la observación relativa a los insectos reproducida más arriba, su acierto no fue completo.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Los insectos no tienen pulmones. Esa es una de las características más singulares del grupo. Su aparato respiratorio consiste en un sistema traqueal. Es un sistema formado por un conjunto de invaginaciones o tubos que parten de sendos orificios en la superficie exterior y que penetran en el interior del organismo, a la vez que se van ramificando de forma progresiva. Cada uno de los tubos que parten de la superficia es una tráquea y conforme se van ramificando se convierten en traqueolas. El aire entra en la tráquea por el orificio exterior y va penetrando por las traqueolas; conforme se ramifican para dar lugar a nuevas traqueolas, éstas se hacen cada vez más delgadas, hasta el punto de que cada célula acaba recibiendo una traqueola, su traqueola. En la proximidad del punto de contacto con la célula, la traqueola contiene un pequeño volumen de líquido, que es en el que se disuelve el oxígeno que llegado procedente del exterior, y del que difundirá, de forma disuelta, a la célula en contacto con la traqueola.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Para completar la descripción del sistema debemos citar otros dos elementos. Por un lado, -y este es el aspecto en que Aristóteles no acertó-, en algunas especies, y gracias a una actividad muscular específica, puede haber una cierta actividad ventilatoria; así pues, se puede considerar que en los insectos se puede producir una cierta inspiración, aunque no sea un rasgo general. Y por otro lado, son capaces de cerrar las tráqueas mediante unas estructuras denominadas espiráculos. El poder cerrar las tráqueas tiene su importancia, dado que permite evitar la evaporación del agua contenida en el fondo de las traqueolas de manera que no pierdan excesiva cantidad de agua de esa forma.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Hasta ahora no he aludido en ningún momento al sistema circulatorio, porque éste no desempeña ninguna función relacionada con la respiración de los insectos. Así pues, el circulatorio y el traqueal son sistemas independientes, no interaccionan y, por ello, en lo relativo a estas cuestiones, el grupo de los insectos constituye una excepción entre los animales que tienen órganos diferenciados. Ahora bien, parece ser que el hecho de tener un sistema respiratorio tan singular obliga a estos animales a pagar un cierto precio. Veamos en qué consiste ese precio.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Por simples razones de geometría del sistema traqueal, éste no permitiría proveer de oxígeno a todas las células de un organismo por encima de un cierto tamaño corporal. Así pues, el precio consiste en el tamaño máximo alcanzable por un insecto. Sin esa limitación el mundo no sería, seguramente, como lo conocemos e incluso, la especie humana ni siquiera hubiera llegado a aparecer en el planeta. ¿O podríamos acaso imaginar un planeta lleno de insectos de nuestro tamaño? Hemos podido ver insectos, avispas y hormigas gigantes, de ese tamaño en películas de ciencia ficción; resulta de lo más desasosegante.</FONT></p>
<p><SPAN style="FONT-SIZE: 11pt; FONT-FAMILY: Verdana; mso-bidi-font-size: 12.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Pero analicemos la cuestión desde otro punto de vista. Toda esta historia no sería más que una anécdota sin demasiada importancia si no fuera por el hecho, en absoluto baladí, de que tanto por el número de especies, como por el número de individuos, los insectos son, con gran diferencia, el grupo animal más abundante. La mayoría de los animales son insectos y, por lo tanto, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la mayoría de los animales no necesitan un sistema circulatorio para que intermedie en todos los intercambios con el exterior, puesto que no interviene en el intercambio de gases respiratorios. Es, sin ninguna duda, otra forma de respirar.</SPAN></p>
<p> <OBJECT  height=344 width=425><PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/rDK3IT29uoQ&#038;hl=es&#038;fs=1&#038;"><PARAM NAME="allowFullScreen" VALUE="true"><PARAM NAME="allowscriptaccess" VALUE="always">  <embed     src="//www.youtube.com/v/rDK3IT29uoQ&#038;hl=es&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></OBJECT></p>
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