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	<title>Animaladaselefantes &#8211; Animaladas</title>
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	<description>Por Juan Ignacio Pérez</description>
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		<title>Colosos de la sabana y de los océanos</title>
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		<pubDate>Fri, 05 Nov 2010 07:08:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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		<description><![CDATA[En “Gigantes abisales” vimos el calamar gigante y otros animales de gran tamaño que habitan en profundidades oceánicas abisales. Aquí también voy a referirme a animales de gran tamaño, pero en este caso se trata de dos especies, una terrestre y marina la otra. La terrestre es el elefante africano, y la marina es el [&#8230;]]]></description>
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<p class="MsoNormal">En “Gigantes abisales” vimos el calamar gigante y otros animales de gran tamaño que habitan en profundidades oceánicas abisales. Aquí también voy a referirme a animales de gran tamaño, pero en este caso se trata de dos especies, una terrestre y marina la otra. La terrestre es el elefante africano, y la marina es el cachalote. Aunque no esté próxima una especie de la otra, tienen algunas características en común, algo que resulta hasta cierto punto sorprendente, dado que ocupan medios muy diferentes.</p>
<p class="MsoNormal">Ambas viven en medios muy estables, porque tanto el mar como la sabana experimentan pocos cambios a lo largo del tiempo. Son de vida prolongada: pueden llegar a los sesenta años de edad, y ambas alcanzan la madurez sexual en su segunda década de vida. El periodo de tiempo que transcurre entre alumbramientos es de unos cinco años en ambos casos, y a partir de los cuarenta años de edad disminuye el esfuerzo reproductor. Las elefantas más viejas cumplen una importante función en el grupo de elefantes y muy probablemente, lo mismo ocurre con las hembra de cachalote de más edad. Las hembras más viejas de ambas especies son verdaderas matriarcas en los grupos de hembras y de crías que dirigen.</p>
<p class="MsoNormal">Consumen enormes cantidades de alimento a lo largo de sus vidas y para adquirirlo hacen desplazamientos a lo largo de grandes distancias. Los elefantes se alimentan de diferentes especies vegetales y, como he señalado, necesitan comer grandes cantidades. Si no tenemos en cuenta a la especie humana, los elefantes africanos son los animales que mayor efecto han causado en África. No es fácil saber cuál es el efecto que causan los cachalotes sobre el entorno en el que viven. Consumen todo tipo de presas, incluidos calamares (de varias especies) y peces (también de muchas especies) y también realizan grandes desplazamientos para alimentarse y reproducirse. Si bien el número total de cachalotes se ha reducido sensiblemente a lo largo de los siglos XIX y XX por efecto de la caza indiscriminada, en la actualidad consumen del orden de cien millones de toneladas de alimentos, una cantidad equivalente a la que extraen los seres humanos del mar mediante la pesca.</p>
<p class="MsoNormal">Un grupo de elefantes está formado por unos diez individuos. Las familias son matrilineales y las hembras pasan, muy probablemente, toda su vida en el mismo grupo familiar. Los miembros del grupo hacen muchas cosas al mismo tiempo y en compañía: se mueven, comen, beben y descansan juntos. Los miembros de una misma familia se tocan, se huelen y se acarician unos a otros. Para comunicarse entre ellos utilizan el tacto, el olor, la vista y, sobre todo, el oido. Gracias a ello mantienen unos vínculos tan estrechos. Emiten y reciben infrasonidos de entre 12 y 36 herzios, algunos de ellos de más de 100 dB de potencia. De hecho, elefantes separados hasta por cuatro km de distancia pueden comunicarse mediante esos infrasonidos.</p>
<p class="MsoNormal">La estructura de grupo de los cachalotes es similar a la anterior, aunque es menos lo que se sabe de ellos; el grupo lo forman del orden de una docena de cachalotes. La mayor parte del tiempo la pasan bajo el agua, cazando. Las inmersiones suelen ser de unos 400 m de profundidad, aunque pueden ser más prolongadas, y vienen a durar unos 40 min en promedio. Mientras se encuentran bajo el agua producen unos sonidos o chasquidos característicos, -a los que se denomina klik-, que emiten a intervalos regulares. Las frecuencias de esos sonidos son variadas dentro de un intervalo muy amplio: van de 200 a 32.000 herzios. Parece ser que se trata de señales de ecolocalización que utilizan para localizar a sus presas.</p>
<p class="MsoNormal"><span style="">En los grupos con crías, el grupo asume la tarea de cuidar de los más pequeños y no es raro que una cría mame de una hembra adulta que no es su madre; ese comportamiento también es habitual entre los elefantes. Al atardecer dejan de sumergirse y permanecen nadando en grupo durante seis horas, lentamente, con tranquilidad, jugando y acariciandose unos a otros con las aletas y con las mejillas. Cuando juegan de ese modo, producen secuencias de chasquidos (kliks) y es muy posible que esos chasquidos sean elementos de un sistema de comunicación que ayude a cohesionar el grupo y a coordinar sus movimientos.</span></p>
<p>  <span style="font-size: 12pt; font-family: "Calibri","sans-serif";">Elefantes y cachalotes son mamíferos grandes y de inteligencia considerable. Sus grupos tienen estructuras semejantes. Ambos se sirven del conocimiento que atesoran los miembros más viejos del grupo, sobre todo en lo relativo a la localización del alimento. La información con que cuentan los miembros de más edad les sirve para saber cómo varían los recursos alimenticios a lo largo de las estaciones, o cuándo y dónde se puede encontrar agua; en ambos casos se trata de información esencial para la supervivencia de los integrantes del grupo. Seguramente, el hecho de que la vida de cachalotes y elefantes sea tan prolongada tiene mucho que ver con ese conocimiento ecológico que poseen los miembros de más edad del grupo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><A href="http://www.youtube.com/watch?v=qaidpx3b0Jg" title="http://www.youtube.com/watch?v=qaidpx3b0Jg" id="link_0">Aquí</a> <span style="font-size: 12pt; font-family: "Calibri","sans-serif";">se puede</span>n ver imágenes impresionantes en las que se muestra cómo protege una madre cachalote a su cría de los ataques de un grupo de orcas, y más adelante, cómo se organiza el grupo de cachalotes para defenderla entre todas (no es posible insertar el video, por eso se adjunta el link).</p>
<p class="MsoNormal">Y en el siguiente video, se muestran imágenes de cachalotes sumergiéndose:</p>
<p><object style="border: 0pt none; background: none repeat scroll 0% 0% transparent; margin: 0pt;" width="480" height="385"><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/4I_6IpoRI-M?fs=1&#038;hl=es_ES"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/4I_6IpoRI-M?fs=1&#038;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"></embed></object></p>
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		<title>LSD para un elefante</title>
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		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 10:01:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
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		<post_tag><![CDATA[tamaño]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[La velocidad o intensidad con que cursan las funciones animales varían con el tamaño. Los animales granden comen más que los pequeños, y respiran más oxígeno, por ejemplo. Pero las relaciones que hay entre la cantidad de alimento que come un animal y su tamaño, o el volumen de oxígeno que respira y su tamaño [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"><meta name="ProgId" content="Word.Document"><meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"><meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"><link rel="File-List" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"><link rel="themeData" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"><link rel="colorSchemeMapping" href="file:///D:%5CDOCUME%7E1%5Cggppeigj%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml">
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">La velocidad o intensidad con que cursan las funciones animales varían con el tamaño. Los animales granden comen más que los pequeños, y respiran más oxígeno, por ejemplo. Pero las relaciones que hay entre la cantidad de alimento que come un animal y su tamaño, o el volumen de oxígeno que respira y su tamaño no son lineales. Esas magnitudes no guardan una proporcionalidad estricta, algo que ocurre con todas o casi todas las funciones animales. Y eso es algo que hay que tener presente cuando se hacen experimentos con animales. Veamos, si no, lo que le ocurrió en 1962 a un equipo de psiquiatras que desconocían eso.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Los psiquiatras querían conocer el efecto que ejerce el LSD (dietilamida del ácido lisérgico) en el elefante. El problema era que no sabían cómo calcular la dosis que había que utilizar, puesto que hasta entonces no se habían hecho investigaciones sobre ese particular con animales tan grandes. Tomaron como referencia una dosis suficiente para provocar que un gato se vuelva agresivo y, a partir de la relación entre la masa del elefante y la del gato, calcularon en proporción la dosis a suministrar al elefante. Esto es, asumieron que existía una relación lineal entre la dosis efectiva y el tamaño. El cálculo lo hicieron mediante esta sencilla operación: D<sub>E</sub> = D<sub>K</sub> x [W<sub>E</sub>/W<sub>K</sub>] donde D<sub>E</sub> es la dosis para el elefante, D<sub>K</sub> la dosis efectiva para el gato, W<sub>E</sub> la masa del elefante, y W<sub>K</sub> la masa del gato. Les salió una dosis de 300 mg.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Los efectos de los 300 mg de LSD fueron dramáticos. Tras el suministro de la dosis el elefante empezó a barritar furioso y a correr; luego se quedó quieto y cayó al suelo; cinco minutos después sufrió una serie de espasmos y, a continuación, falleció. La conclusión que extrajeron los psiquiatras tras el trágico episodio es que los elefantes son muy sensibles al LSD, mucho más sensibles que los gatos. Y sin embargo, como más tarde observó otro investigador, lo que ocurrió fue que los investigadores cometieron un error del tamaño de un elefante al calcular la dosis efectiva.</span><o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">En efecto lo fue, porque no tuvieron en cuenta algo básico en fisiología, como es el hecho, al que ya he aludido antes, de que las funciones animales no cursan con una intensidad o velocidad estríctamente proporcional al tamaño. De hecho, ya se sabía, desde muchos años antes, que los animales grandes comen, por unidad de masa, menos que los pequeños, y también sabían que el volumen de oxígeno que consume un animal por unidad de masa desciende conforme aumenta su tamaño. Y eso no es óbice para que la cantidad total de alimento consumido o de oxígeno respirado por un animal grande sea mayor que por lo que consume o respira un animal pequeño. Este es el desconocimiento que cabía reprochar al equipo de psiquiatras.</span><o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Dicho lo anterior, hay que reconocer que no era nada fácil calcular correctamente la dosis efectiva de LSD para un elefante. Esa dificultad se deriva del hecho de que, además del efecto del tamaño, en ese caso había que considerar también otros factores que, a su vez, pueden interaccionar con el tamaño. Por un lado se desconocía cuál o cuáles funciones podían verse afectadas por el LSD y, por el otro, es cierto que unos animales y otros presentan grados de susceptibilidad muy diferentes para con esta sustancia.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Así las cosas, era muy importante actuar con prudencia, utilizando una referencia adecuada, basada en resultados bien conocidos. Pero tampoco en ese aspecto acertaron, porque los gatos son especialmente tolerantes al ácido lisérgico; por esa razón el gato no era precisamente la mejor referencia posible a ese respecto. El ser humano no es, ni de lejos, tan tolerante como el gato, por lo que era mucho más adecuada la referencia humana. De hecho, una dosis de 0’2 mg ejerce efectos psicóticos en una persona y siguiendo esa referencia, al elefante se le debía haber suministrado una dosis de 8 mg, y no de 300, como se hizo.</span><o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Por otro lado, y como ya se ha dicho, la dependencia del tamaño no es la misma para todas las funciones. Eso también dificultaba el cálculo, puesto que se desconocía qué funciones en concreto podían verse afectados por la droga.<o:p></o:p></span></p>
<p class="MsoNormal"><span style="font-family: "Calibri","sans-serif";">Esta historia la contó el gran fisiólogo Knut Schmidt-Nielsen en su librito “How animals work” (1972). Él calculó cinco dosis posibles utilizando diferentes criterios. 1) Optando por la posibilidad más atrevida le salió lo mismo que al equipo de los psiquiatras, esto es, 300 mg.; 2) tomando como referencia la dosis efectiva para los gatos, pero realizando una corrección adecuada del efecto del tamaño, le salió una dosis de 80 mg.; 3) tomando como referencia una dosis efectiva para un ser humano y aplicando una proporcionalidad lineal estricta para extrapolar al tamaño del elefante, calculó una dosis de 8 mg.; 4) tomando como referencia una dosis efectiva para un ser humano y realizando una corrección adecuada del efecto del tamaño, calculó una dosis de 3 mg.; 5) y finalmente, la opción más prudente consistió en utilizar como referencia la dosis efectiva en humanos, pero corrigiendo el efecto del tamaño considerando sólo la diferencia de tamaños de los cerebros, no de los cuerpos; de esa forma, la dosis resultante fue de 0’4 mg.<o:p></o:p></span></p>
<p>  <span style="font-size: 11pt; font-family: "Calibri","sans-serif";">Está claro que, ante la duda, los psiquiatras debían haber utilizado la hipótesis más prudente. Pero el problema es que no sabían nada acerca del efecto del tamaño sobre las funciones vitales. Por eso suministraron al elefante una sobredosis; por eso se les murió el elefante.</span></p>
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		<title>Los pulmones del elefante</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Feb 2010 12:11:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[respiración]]></category>
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		<post_tag><![CDATA[mamíferos acuáticos]]></post_tag>
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		<description><![CDATA[En la entrada anterior me ocupé de un rasgo anatómico singular de los elefantes, sus orejas. Pero además de las orejas, los elefantes tienen otras características muy especiales. Veremos en esta entrada otra de ellas y para introducirla acudiré a un clásico. En la traducción de Hernández y Huerta de 1627 de la “Historia naturalis” [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P style="MARGIN: 6pt 0cm" class=MsoNormal><FONT size=3 face=Calibri>En la entrada anterior me ocupé de un rasgo anatómico singular de los elefantes, sus orejas. Pero además de las orejas, los elefantes tienen otras características muy especiales. Veremos en esta entrada otra de ellas y para introducirla acudiré a un clásico. </FONT> <P style="MARGIN: 6pt 0cm" class=MsoNormal><FONT size=3 face=Calibri>En la traducción de Hernández y Huerta de 1627 de la “Historia naturalis” (77 a.c.) de Cayo Plinio Segundo, Plinio el viejo, el Intérprete (Hernández, si no estoy equivocado) escribe, como comentario al Capítulo V del Libro VIII, lo siguiente sobre los elefantes:</FONT> <P style="MARGIN: 6pt 0cm" class=MsoNormal><FONT size=3 face=Calibri>“(Cuando han de vadear algún río), porque les son tan aficionados (como en el libro noveno de la <I style="mso-bidi-font-style: normal">Historia de los animales</I> refiere Aristóteles) que, ya que no se llamen acuáticos, podrían llamarse riparios, andando muchas vezes por sus riberas, y aun por los mismos ríos zabullidos dentro del agua tanto cuanto pueden, quedando fuera la trompa por do respiren…”</FONT> <P style="MARGIN: 6pt 0cm" class=MsoNormal><FONT size=3 face=Calibri>En efecto, los elefantes atraviesan ríos y lagos con gran frecuencia. Esto es lógico, si pensamos en las distancias tan tan largas que recorren y en las que, forzosamente, han de encontrarse con masas de agua de vez en cuando. En ocasiones los ríos son de escasa profundidad y cruzarlos no supone mayor problema. En otras ocasiones, sin embargo, se trata de masas de agua profundas. En esos casos, tanto si atraviesan andando por el lecho, como si lo hacen nadando (porque los elefantes también saben nadar), utilizan la trompa para respirar. El poseer un apéndice tan largo reporta indudables ventajas.</FONT> <P style="MARGIN: 6pt 0cm" class=MsoNormal><FONT size=3 face=Calibri>Esa capacidad ha sorprendido siempre a los biólogos, porque a la profundidad a la que atraviesan los ríos, los pulmones de cualquier otro mamífero terrestre resultarían dañados por efecto de la gran presión hidrostática a la que se encuentran sometidos. Sin embargo, el fisiólogo John B. West, especialista en respiración,<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>ofreció en 2002 una explicación a la capacidad de los elefantes para tolerar tales condiciones en una charla titulada &#8220;Insights Into Respiratory Mechanisms: Lessons from the Elephant&#8221;, pronunciada en la reunión de la American Physiological Society. </FONT> <P style="MARGIN: 6pt 0cm" class=MsoNormal><FONT size=3 face=Calibri>Las membranas pleurales de los pulmones de los elefantes se encuentran bajo el agua a una presión tan alta que los vasos sanguíneos de cualquier otro mamífero terrestre se romperían o se produciría un edema. Sin embargo, a los elefantes no les ocurre nada, porque en vez de membranas pleurales normales tienen una capa densa de tejido conjuntivo y gracias a esa capa pueden evitar los potenciales efectos negativos de la alta presión.</FONT></p>
<p><SPAN style="FONT-FAMILY: 'Calibri', 'sans-serif'; FONT-SIZE: 12pt; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT face=Calibri>A juicio de muchos biólogos, los antecesores de los actuales elefantes eran acuáticos y según el doctor West, es posible que la trompa se desarrollase en ese periodo. Al fin y al cabo, debemos tener presente que los parientes más cercanos de los elefantes son los dugongos y los manatíes.</FONT></SPAN></p>
<p><SPAN style="FONT-FAMILY: 'Calibri', 'sans-serif'; FONT-SIZE: 12pt; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT face=Calibri>El video no va de elefantes &#8220;riparios&#8221;, sino de verdaderos mamíferos acuáticos, como puede verse. La capacidad de nadar de los elefantes es un dato más, una de esas adaptaciones propias de los mamíferos acuáticos a las que acabo de aludir.</FONT></SPAN><br />
 <OBJECT style="BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px" width=425 height=344><PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/HpD40ewOyC4&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"><PARAM NAME="allowFullScreen" VALUE="true"><PARAM NAME="allowscriptaccess" VALUE="always"> <embed   src="//www.youtube.com/v/HpD40ewOyC4&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></OBJECT></p>
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		<title>Las orejas del elefante</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Jan 2010 11:53:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[metabolismo]]></category>
		<post_tag><![CDATA[elefantes]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[radiación térmica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[regulación térmica]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tamaño corporal]]></post_tag>

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		<description><![CDATA[Es sabido que las orejas cumplen una importante tarea en la regulación térmica de los elefantes. Los elefantes disipan mucho calor a través de las orejas; muchos vasos sanguíneos las atraviesan, porque es la sangre la que traslada el calor desde el interior del organismo hasta la superficie corporal, en este caso hasta las orejas. [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><SPAN style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT face=Calibri>Es sabido que las orejas cumplen una importante tarea en la regulación térmica de los elefantes. Los elefantes disipan mucho calor a través de las orejas; muchos vasos sanguíneos las atraviesan, porque es la sangre la que traslada el calor desde el interior del organismo hasta la superficie corporal, en este caso hasta las orejas.</FONT></FONT></SPAN>  <P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><SPAN style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT face=Calibri>A decir verdad, no todos los elefantes son iguales, puesto que las orejas de algunos elefantes no son tan grandes como las de otros. <I style="mso-bidi-font-style: normal">Loxodonta africana</I> las tiene realmente grandes: sus orejas tienen 183 cm de longitud y 114 cm de anchura. Aunque carezco de datos precisos, es sabido que <I style="mso-bidi-font-style: normal">Loxodonta cyclotis</I> tiene las orejas algo más pequeñas.<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>El primero, <I style="mso-bidi-font-style: normal">L. africana</I>, es el elefante de sabana, el que vive en el este de África, mientras que el segundo, <I style="mso-bidi-font-style: normal">L. cyclotis</I>, es el elefante de la selva. Si bien es cierto que el elefante de la selva es algo más pequeño, sus orejas son más pequeñas que lo que lo hubieran sido de haberse mantenido la proporción con el tamaño corporal. La temperatura de las zonas donde habita el elefante de sabana son en general más elevadas que las de las selvas donde vive <I style="mso-bidi-font-style: normal">L. cyclotis</I>.</FONT></FONT></SPAN>  <P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><SPAN style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT face=Calibri>La misma lógica nos permite comprender por qué son también más pequeñas las orejas del elefante asiático, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Elephas maximus</I>, con sus 60 cm de longitud y 30 cm de anchura. Parece ser que las zonas en que habita el elefante asiático son algo más frescas que las africanas donde viven los anteriores. Y si llevamos esta lógica hasta su extremo, fácilmente entenderemos por qué eran tan pequeñas las orejas de los mamuts. La longitud de las orejas del mamut lanudo <I style="mso-bidi-font-style: normal">Mammuthus primigenius</I> era de 30 cm.</FONT></FONT></SPAN>  <P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><SPAN style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT face=Calibri>La conclusión que se extrae de este conjunto de observaciones es clara: hay una relación directa entre el tamaño de las orejas de elefantes y similares y la temperatura de la zona en la que habitan. Así pues, en este grupo de mamíferos, la variabilidad en el tamaño de las orejas está al servicio de la regulación térmica.</FONT></FONT></SPAN>  <P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><FONT size=3><FONT face=Calibri>Sin embargo, en todo este asunto hay algo que no se entiende bien. ¿Por qué ocurre esto en los elefantes? ¿Por qué no ocurre esto, por ejemplo, en los seres humanos? Para responder a esta pregunta hay un problema, y es que al ser los elefantes los mamíferos más grandes que habitan sobre la superficie de la Tierra, no es posible realizar comparaciones rigurosas con otras especies. Habrá, por tanto, que prescindir del rigor absoluto y, adentrándonos por el camino de la comparación, tratar de arrojar algo de luz sobre esta cuestión.</FONT></FONT>  <P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><SPAN style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang=ES-TRAD><FONT size=3><FONT face=Calibri>Aunque su masa no llegue a superar la mitad de la masa del elefante de sabana,<SPAN style="mso-spacerun: yes"> </SPAN>el rinoceronte blanco, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Ceratotherium simum</I>, no es un mamífero pequeño precisamente. Ambos, elefante y rinoceronte, son animales desnudos, sin pelaje, algo muy poco habitual entre los mamíferos. En cuanto a la forma del cuerpo, tampoco hay grandes diferencias entre ellos. El rinoceronte carece de trompa; no la necesita, ya que alcanza el suelo con la cabeza sin dificultad. Si prescindimos de la trompa, las orejas son lo único que realmente diferencia a los dos mamíferos africanos más grandes, puesto que las del rinoceronte son ciertamente pequeñas. Y sin embargo, el régimen térmico al que se encuentran sometidas ambas especies es muy similar. Así pues, ¿cuál puede ser la razón para que una de las dos especies necesite algo que la otra no precisa? ¿por qué no son grandes las orejas del rinoceronte blanco?</FONT></FONT></SPAN>  <P style="MARGIN: 6pt 0cm 12pt" class=MsoNormal><FONT size=3><FONT face=Calibri>La respuesta tiene que ver con el tamaño, puesto que la diferencia de tamaño entre ambos es suficiente para que uno requiera un dispositivo especial para disipar calor y no el otro. Examinemos este asunto con cierto detalle.<SPAN style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang=ES-TRAD><?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p></SPAN></FONT></FONT></p>
<p><SPAN style="FONT-FAMILY: 'Calibri', 'sans-serif'; FONT-SIZE: 12pt; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-font-size: 10.0pt; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT face=Calibri>La tasa metabólica (por unidad de masa, por supuesto) de los elefantes es muy baja, puesto que los animales grandes tienen una tasa metabólica más baja que los pequeños. Dado que como consecuencia de la actividad metabólica se genera calor, los animales grandes generan menos calor que los pequeños, siempre por unidad de masa. Y sin embargo, a pesar de generar menos calor los grandes, el que generan es excesivo o, dicho de otro modo, excede a lo que cabría esperar a partir de una lógica puramente física. Las razones de ese exceso no están claras y no las vamos a discutir aquí por ahora, pero la consecuencia de ello es clara: los animales grandes pueden llegar a tener dificultades para disipar todo el calor que generan, máxime en zonas muy cálidas, porque su superficie corporal es insuficiente para ello. El rinoceronte blanco no es lo suficientemente grande como para que ello represente un problema. Pero lo representa para el elefante. Esa es la razón por la que necesita un dispositivo especial para disipar calor, un radiador térmico en toda regla. Y ese radiador son sus grandes orejas.</FONT></SPAN></p>
<p> <OBJECT style="BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px" width=425 height=344><PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/qI5KK2wpTfo&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"><PARAM NAME="allowFullScreen" VALUE="true"><PARAM NAME="allowscriptaccess" VALUE="always">    <embed         src="//www.youtube.com/v/qI5KK2wpTfo&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></OBJECT></p>
<p>No es fácil encontrar videos en los que podemos ver juntos elefantes y rinocerontes para poder compararlos. Yo he encontrado uno, que es este que sigue. Quede claro que mi única intención ha sido la de poder comparar en las mismas imágenes a ambas especies.<br />
 <OBJECT style="BORDER-BOTTOM: 0px; BORDER-LEFT: 0px; MARGIN: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; BORDER-TOP: 0px; BORDER-RIGHT: 0px" width=425 height=344><PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/c8nf0CPzV9M&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;"><PARAM NAME="allowFullScreen" VALUE="true"><PARAM NAME="allowscriptaccess" VALUE="always"> <embed   src="//www.youtube.com/v/c8nf0CPzV9M&#038;hl=es_ES&#038;fs=1&#038;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></OBJECT></p>
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