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	<title>Animaladasreproducción &#8211; Animaladas</title>
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	<description>Por Juan Ignacio Pérez</description>
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		<title>El coste del miedo</title>
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		<pubDate>Thu, 08 Mar 2012 16:49:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[El depredador, si puede, se come a la presa, y esa relación condiciona la demografía de las dos especies. El depredador obtiene biomasa de ese modo, por lo que puede utilizarla para crear nuevos individuos de su misma especie. La presa, por el contrario, desaparece; por lo tanto, el número de ejemplares de la población [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/03/Melospiza-melodia.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-214" title="Melospiza melodia" src="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/03/Melospiza-melodia.jpeg" alt="" width="256" height="197" /></a>El depredador, si puede, se come a la presa, y esa relación condiciona la demografía de las dos especies. El depredador obtiene biomasa de ese modo, por lo que puede utilizarla para crear nuevos individuos de su misma especie. La presa, por el contrario, desaparece; por lo tanto, el número de ejemplares de la población a la que pertenece disminuye y el potencial para producir nuevos individuos también desciende<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>. Aunque la mayoría de las relaciones tróficas que existen entre las especies son más complejas, muchas de las que se dan en la naturaleza obdecen, en lo esencial, a ese modelo.</p>
<p>Hace poco tiempo hemos sabido que los depredadores, además del efecto directo que ejercen sobre las presas a través de la mortalidad, causan un daño adicional sobre ellas, lo que conlleva un efecto negativo asociado sobre la demografía de sus poblaciones. La culpa la tiene el miedo de las presas. Esto es, al menos, lo que se ha observado en estudios realizados con <em>Melospiza melodia</em>. Porque resulta que el gorrión melódico, que es así como se llama esta especie en lenguaje vulgar, pone menos huevos en cada puesta cuando se encuentra amenazado por la presencia de depredadores.</p>
<p>El comportamiento de <em>Melospiza</em> se modifica de forma muy marcada cuando percibe la amenaza de depredadores: hacen sus nidos en zonas de vegetación más densas, tienen un comportamiento más miedoso o prudente, permanecen durante menos tiempo en el nido incubando los huevos, y por último, los padres frecuentan menos el nido para alimentar a los polluelos tras la eclosión de los huevos. Como consecuencia de ese comportamiento, la probabilidad de que eclosionen los huevos es menor, como también lo es la probabilidad de que los pollos alcancen con vida el momento de abandonar el nido. Esos son los costes que se derivan del miedo que tienen las presas potenciales a sus depredadores, y como consecuencia de esos costes, el número de crías de una madre atemorizada se reduce hasta en un 40% por comparación con el de las que no sufren amenaza ninguna.</p>
<p>¿Cuál es la razón de que se produzca ese efecto? ¿Por qué ponen menos huevos las hembras atemorizadas? ¿Por qué es menor su esfuerzo reproductivo? ¿Por qué esos costes? Esas preguntas no tienen una respuesta fácil, pero seguramente, ese es el comportamiento que más beneficio reporta cuando es alta la probabilidad de que sean atrapadas las crías recién nacidas o de corta edad. La lógica subyacente a ese comportamiento sería la siguiente: en condiciones de alto riesgo no tendría mucho sentido dedicar un gran esfuerzo a la puesta, a incubar los huevos y a atender a las crías, porque también sería alta la probabilidad de que se perdieran los frutos de todo ello. Escatimando esfuerzos bajo condiciones de alto riesgo de depredación se conseguiría, sin embargo, ahorrar recursos que podrían ser utilizados en una posterior época reproductora, asumiendo que el riesgo de depredación no es constante a lo largo del tiempo.</p>
<p>En cualquier caso, lo que está claro es que la percepción del peligro de depredación ejerce efectos muy negativos sobre la demografía del gorrión melódico. Y por lo tanto, los depredadores ejercen, como antes he señalado, una doble influencia negativa: por un lado la directa, a través de la mortalidad que causan, y por el otro, la indirecta que ocasionan a través del miedo.</p>
<p><strong>Fuentes</strong>:</p>
<p>Thomas E. Martin (2011): “The Cost of Fear” <em>Science</em> 334: 1353-1354</p>
<p>Liana Y. Zanette, Aija F. White, Marek C. Allen, Michael Clinchy (2011): “Perceived Predation Risk Reduces the Number of Offspring Songbirds Produce per Year” <em>Science</em>334: 1398-1401</p>
<div><br clear="all" /></p>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Es normal que se establezca un equilibrio entre depredadores y presas, pero también puede ocurrir que uno de los dos desaparezca.</p>
</div>
</div>
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		<title>Puede no ser bueno elegir lo mejor</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Jan 2012 13:58:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[Escoger pareja, -escogerla bien, se entiende-, tiene una gran importancia, ya que de ello depende, en gran medida, el poder transmitir los genes propios a la siguiente generación. Cuando los dos miembros de la pareja cooperan para criar a la prole, es bueno que la pareja sea fuerte, que esté muy capacitada para adquirir recursos, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/01/Taeniopygia-guttata.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-195" title="Taeniopygia guttata" src="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/01/Taeniopygia-guttata.jpeg" alt="" width="318" height="159" srcset="https://blogs.elcorreo.com/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/01/Taeniopygia-guttata.jpeg 318w, https://blogs.elcorreo.com/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/01/Taeniopygia-guttata-300x150.jpeg 300w" sizes="(max-width: 318px) 100vw, 318px" /></a>Escoger pareja, -escogerla bien, se entiende-, tiene una gran importancia, ya que de ello depende, en gran medida, el poder transmitir los genes propios a la siguiente generación. Cuando los dos miembros de la pareja cooperan para criar a la prole, es bueno que la pareja sea fuerte, que esté muy capacitada para adquirir recursos, porque de esa forma contribuirá a sacar adelante a la progenie con mayor facilidad. Y si no cooperan ambos o, sencillamente, no hay ninguna forma de cuidado parental, también es importante escoger como pareja a un individuo con “buenos genes”, pues serán esos genes cuyas copias serán transmitidas a la progenie común.</p>
<p>En la mayoría de las especies son las hembras las que realizan la elección. El macho suele ser elegido, aunque no necesariamente haya de ser sujeto pasivo. De hecho, éste ha de esforzarse en ser atractivo, en mostrar que es de buena calidad, que tiene “buenos genes”, y hay diferentes formas de hacer eso. Las aves, por ejemplo, utilizan el trino y en algunos casos recurren al cortejo. Ambos, trino y cortejo, son indicadores adecuados de la calidad de los genes en las aves, como también pueden serlo características tales como aspecto y color del plumaje o ciertos rasgos anatómicos.</p>
<p>Como son las hembras las que eligen, han sido los rasgos externos que ellas han preferido los que han condicionado qué indicadores sexuales exhiben los machos, porque generación tras generación la elección sistemática por parte de las hembras de determinados rasgos masculinos es lo que ha provocado que sean esos rasgos los que se han ido acentuando con el tiempo. Si, por ejemplo, las hembras de una especie prefieren a los machos que tienen el pico más largo y, por esa razón, escogen sistemáticamente a esos machos, los picos de los machos de esa especie serán de generación en generación, cada vez más largos. A ese proceso se le denomina “selección sexual”, y ha resultado ejercer efectos tan o más intensos en la evolución de algunas especies que la selección natural.</p>
<p>Una de las nociones clave en este entramado conceptual es la de que los rasgos externos que prefieren las hembras son indicadores fidedignos de la calidad genética de los machos y, por lo tanto, que existe un vínculo entre la adecuación (el “fitness” darwiniano) y esos indicadores. Y de acuerdo con las predicciones teóricas que se derivan del desarrollo de esa noción, las hembras siempre querrán escoger a los machos de más alta calidad, que se supone que son aquellos cuyos indicadores (morfología externa, características del trino, o calidad del cortejo) así lo expresan.</p>
<p>Sin embargo, resulta que no siempre ocurre eso, ya que las hembras escogen machos de diferentes fenotipos (características que se expresan). Además, según algunos especialistas, es posible que sea la calidad de la hembra una de las características que condiciona su preferencia por unos rasgos masculinos u otros. En el seno de una población hay diferencias fenotípicas entre individuos; como consecuencia de esas diferencias no son iguales las tasas de crecimiento y producción de unos y de otros, así como la cantidad de recursos que destinan al mantenimiento de las funciones corporales o a la reproducción. Y por lo tanto, los individuos de una misma población pueden encontrarse en condiciones fisiológicas muy diferentes, condiciones que tienen su reflejo en los indicadores de calidad que hemos visto (morfología, y características del trino o del cortejo).</p>
<p>Como antes he señalado, es muy posible que el fenotipo de la hembra sea uno de los criterios más importantes a la hora de elegir al macho. Es posible, -por concretar esta idea un poco más-, que las hembras escojan a machos cuyos indicadores den cuenta de una calidad fenotípica similar a la propia. Y esa es una posibilidad que ha tratado de verificar un equipo de investigación mediante un experimento.</p>
<p>Criaron ejemplares de la especie <em>Taeniopygia guttata</em> (diamante mandarín) de diferentes características, lo que consiguieron generando artificialmente nidadas de diferente tamaño: unas eran de 2 o 3 huevos y las otras de 5 o 6. Los pollos nacidos de los huevos pertenecientes a la nidada pequeña eran de mayor calidad que los pertenecientes a la nidada grande, ya que los primeros se encuentran mejor alimentados que los segundos. Además, las diferencias que se producen así, perduran a lo largo del tiempo y se mantienen hasta la madurez.</p>
<p><a href="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/01/diamantes-mandarines.jpeg"><img loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-196" title="diamantes mandarines" src="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2012/01/diamantes-mandarines.jpeg" alt="" width="240" height="198" /></a>El experimento confirmó la hipótesis de partida. Ante diferentes posibilidades de elección, solo las hembras de alta calidad escogieron machos de alta calidad. Las de baja calidad los seleccionaron de baja calidad a ellos también. Así pues, el haber sido criados bajo diferentes condiciones tiene consecuencias duraderas en los diamantes mandarines y los criterios de selección del macho por parte de la hembra son unas de esas consecuencias. Por otra parte, sean de alta o baja calidad, las primeras parejas en hacer la puesta fueron las que habían formado pájaros de la misma calidad; y eso ocurrió porque fueron esas parejas las primeras en formarse y cuyas hembras fueron fecundadas antes. Este es un aspecto crítico en la biología de esta especie. Los diamantes mandarines disponen de muy poco tiempo para incubar los huevos y para criar a los pollos, porque el entorno en el que viven es muy seco y muy corta la época de lluvias. Por eso, el periodo durante el que abunda el alimento es muy breve, y ese es el factor que limita la crianza de la nidada. Y es por esa razón por la que es muy importante que los periodos de incubación y de crianza en el nido sean lo más cortos posibles y finalicen cuanto antes.</p>
<p>Supongamos que una hembra de baja calidad no escoge un macho de calidad similar a la de ella y permanece a la espera de uno mejor. De proceder así correría el riesgo de no emparejarse o de hacerlo demasiado tarde, por lo que, en el peor de los casos, no se reproduciría. Por esa razón toma la decisión que más garantías ofrece y escoge al macho de calidad baja.</p>
<p>Las condiciones ambientales del medio en que viven los diamantes mandarines son muy duras en el largo periodo de tiempo que trancurre entre dos estaciones reproductoras. De hecho, la tasa de supervivencia anual de los ejemplares adultos es muy baja, puesto que varía entre un 4% y un 28%. Por esa razón resulta fundamental acertar con la reproducción, pues es muy alto el riesgo de que desaparezca el patrimonio genético del individuo que no acierta.</p>
<p>A la vista de la táctica de emparejamiento de las hembras de <em>Taeniopygia guttata</em>, más de un lector o lectora estará pensando si ese comportamiento es exclusivo de esa especie y especies similares o si, por el contrario, tiene carácter más general y sería también propio, por ejemplo, de la especie humana. Pues bien, según estudios citados por los autores de esta investigación, existe una cierta semejanza entre el comportamiento de <em>T. guttata</em> y el de los seres humanos. Las mujeres poco atractivas, o que tienen de sí mismas una imagen poco atractiva, suelen preferir emparejarse con hombres poco atractivos. Sin embargo, en el caso de los seres humanos no cabría atribuir este comportamiento a las condiciones ambientales, sino a algún otro factor, salvo que se trate de un comportamiento mucho más extendido. Por esa razón, en lo sucesivo es posible que se realicen investigaciones con más especies para comprobar si nos encontramos ante un rasgo muy extendido en el reino animal o si, por el contrario, se limita a las hembras de unas pocas especies entre las que se encuentra la nuestra.</p>
<p>Fuente: Marie-Jeanne Holveck &#038; Katharina Riebel (2010): “Low-quality females prefer low-quality males when choosing a mate” <em>Proc. R. Soc. B </em>277: 153-160 (doi: 10.1098/rspb.2009.1222)</p>
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		<title>Las ostras de otoño, las mejores</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Dec 2011 21:48:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[Hace años, cuando las ostras gallegas eran gallegas estaban especialmente ricas por Navidad. No sé si ahora podría decirse lo mismo. Pero si efectivamente lo son, estaríamos en las mismas. Esta es muy buena época para el marisco gallego y esto es algo que tiene mucho que ver con la reproducción. Los bivalvos se reproducen [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2011/12/ostrea-edulis.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-191" title="ostrea edulis" src="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2011/12/ostrea-edulis.jpeg" alt="" width="260" height="194" /></a>Hace años, cuando las ostras gallegas eran gallegas estaban especialmente ricas por Navidad. No sé si ahora podría decirse lo mismo. Pero si efectivamente lo son, estaríamos en las mismas. Esta es muy buena época para el marisco gallego y esto es algo que tiene mucho que ver con la reproducción.</p>
<p>Los bivalvos se reproducen mediante fecundación externa; machos y hembras liberan sus gametos al exterior y la fecundación tiene lugar en el agua. Un único ejemplar de bivalvo puede liberar millones de gametos en una única puesta. La mayoría se pierde, pues no se encuentra con un gameto del otro sexo; pero otros muchos sí consiguen encontrarse; el espermatocito penetra en el ovocito y se inicia el desarrollo embrionario.</p>
<p>Se pierde mucha energía en forma de gametos en esa modalidad reproductiva, pero en una población pueden llegar a formarse y desarrollarse millones de larvas, y aunque muchas de esas larvas no llegan a asentarse en el sustrato como juveniles, lo normal es que las que lo logran sean suficientes para garantizar la continuidad de la población.</p>
<p>El caso es que los bivalvos adultos destinan una cantidad muy importante de energía a la reproducción. Dependiendo de las condiciones ambientales y de la edad (o tamaño) del bivalvo, los gametos pueden llegar a representar hasta un 95% de la masa total del individuo adulto; esto quiere decir que cuando se liberan los gametos, el adulto puede llegar a perder ¡hasta un 95% de su masa total! Al fin y al cabo, reproducirse no es barato porque se necesita mucha energía para producir nuevas estructuras.</p>
<p>La energía y los materiales necesarios para producir los gametos pueden tener dos orígenes: pueden provenir de reservas acumuladas antes del comienzo de la gametogénesis, o pueden ser aportados por el alimento que toma el adulto directamente de la masa de agua en la que se encuentra. En principio ambas pueden ser adecuadas, pero constituye un grave riesgo que la gametogénesis dependa en su totalidad del alimento disponible en el medio durante su desarrollo. Veamos la razón.</p>
<p><a href="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2011/12/batea.jpeg"><img loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-192" title="batea" src="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2011/12/batea.jpeg" alt="" width="259" height="194" /></a>En los mares de la zona templada del planeta hay dos épocas del año en las que suelen darse buenas condiciones para el crecimiento, que son la primavera y el otoño. En verano la temperatura suele subir demasiado y eso, dado que los bivalvos son poiquilotermos, puede provocar una excesiva elevación del gasto metabólico; cuando el gasto metabólico es alto, la ingestión y asimilación de alimento también han de ser altas, pues es la forma de compensar el gasto excesivo y el problema es que en verano la disponibilidad de alimento no suele ser especialmente alta. En invierno, por el contrario, el problema no es el gasto metabólico, ya que las bajas temperaturas, en principio, determinarían bajos niveles de actividad. El problema es que en esa estación del año el alimento suele ser muy escaso, demasiado como para poder acumular reservas de energía o generar nuevos tejidos. En primavera y otoño, sin embargo, la temperatura no es excesivamente alta, por lo que los niveles de gasto metabólico no son demasiado altos; por ello, la creación de nuevos tejidos o la acumulación de reservas energéticas dependerá de la disponibilidad ambiental de alimento.</p>
<p>La primavera suele ser una estación muy favorable para el crecimiento, ya que es alta la producción primaria y, por lo tanto, la concentración de microlagas en la masa de agua, que constituyen el principal alimento de los bivalvos. Por esa razón, la primavera es la estación más favorable para el desarrollo larvario y para el asentamiento de juveniles en el sustrato, ya que pueden beneficiarse de las buenas condiciones nutricionales para aumentar de tamaño en un periodo de tiempo relativamente breve. Ese aumento de tamaño tiene especial importancia, ya que es vital llegar al invierno en las mejores condiciones posibles, y los animales de mayor tamaño se encuentran en mejores condiciones para superar las adversas condiciones nutricionales de esa estación. Por esa razón, si el desarrollo gonadal se produce en primavera, la freza (liberación de gametos) y fecundación puede llegar demasiado tarde (inicio del verano), ya que si las larvas se desarrollan a lo largo del verano, es posible que el alimento disponible sea insuficiente para que los individuos recién incorporados a la población alcancen un tamaño adecuado antes de la llegada del invierno. Por todo ello, es muy conveniente que se acumulen reservas durante el otoño, ya que esas reservas son las que alimentarán la gametogénesis durante el invierno y el inicio de la primavera. Un desarrollo gonadal basado en las reservas es, por lo tanto, la mejor inversión que pueden hacer los bivalvos adultos para garantizar la supervivencia de los individuos de la próxima generación. Y no hay que olvidar que la razón de existir de cada generación es, precisamente, la siguiente generación.</p>
<p><a href="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2011/12/ostras-abiertas.jpeg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-193" title="ostras abiertas" src="/animaladas/wp-content/uploads/sites/24/2011/12/ostras-abiertas.jpeg" alt="" width="259" height="194" /></a>Los bivalvos son bastante especiales en lo relativo a las reservas de energía. Hasta donde yo sé, es el único grupo animal cuya principal reserva de energía no son los lípidos, sino el glucógeno. Por otro lado, a los que nos gustan los bivalvos sabemos de sobra que las mejores ostras y mejillones son los que se comen en otoño; es precisamente el glucógeno almacenado la sustancia que les da ese sabor tan característico en esa época del año. El glucógeno es muy similar al almidón y ambos son digeridos con facilidad por la amilasa salivar. Así pues, cuando comemos ostras o mejillones en otoño, lo que degustamos es, en parte, ese conjunto de azúcares simples que resultan de la acción digestiva de la amilasa; a esos compuestos deben, en gran medida, el sabor tan apreciado que tienen. Así pues, son las reservas de glucógeno almacenadas en otoño para sostener la gametogénesis invernal las que han impulsado la costumbre de consumir ostras y otros bivalvos en Navidad. Recuérdalo cuando te lleves a la boca la siguiente ostra.</p>
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		<title>Grandes testículos</title>
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		<pubDate>Sat, 05 Nov 2011 19:45:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[Supongo que los testículos más grandes del reino animal serán los de algún rorcual o algún otro cetáceo; simplemente por ser los animales más grandes que hay. Pero si en vez del tamaño en términos absolutos, consideramos el tamaño relativo, esto es, el tamaño de los testículos por comparación con el tamaño corporal, los más [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="width: 276px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" src="//ztfnews.files.wordpress.com/2011/04/saltamontes-costero.jpg?w=266&#038;h=190" alt="" width="266" height="190" /><p class="wp-caption-text">Platycleis affinis</p></div>
<p>Supongo que los testículos más grandes del reino animal serán los de algún rorcual o algún otro cetáceo; simplemente por ser los animales más grandes que hay. Pero si en vez del tamaño en términos absolutos, consideramos el tamaño relativo, esto es, el tamaño de los testículos por comparación con el tamaño corporal, los más grandes son los de una especie de insectos pertenecientes a la familia Tettigoniidae.</p>
<p>Los insectos de esa familia tienen aspecto de saltamontes, aunque están más próximos a los grillos que a aquéllos; portan dos antenas muy largas y suelen adoptar colores y formas que les ayudan a mimetizarse con las hojas y tallos verdes de las plantas de las que se alimentan. El miembro de esa familia <em>Platycleis affinis</em> tiene unos testículos que representan, ni más ni menos, un 14% de la masa del individuo.</p>
<p>Ese gran tamaño testicular no es característico de todos los miembros de la familia; otros tienen unos testículos que tan solo suponen un 1% de la masa corporal del macho adulto. Es el caso de las especies <em>Gampsocleis glabra</em> y <em>Ephippiger ephippiger</em>.</p>
<p>No está clara la razón de esa espectacular variabilidad en el tamaño testicular dentro de los miembros de una misma familia. Los insectos de la familia Tettigoniidae son poliándricos. Quiere esto decir que una misma hembra se aparea con numerosos machos. Y en principio, parece haber una relación entre el grado de poliandria y el tamaño de los testículos: cuanto mayor es el número de machos que se aparea con una hembra, de mayor tamaño tienden a ser los testículos de los machos. Este es un fenómeno observado en otros grupos animales y, sin elementos de juicio adicionales, puede interpretarse de una forma muy sencilla. En principio, en las especies poliándricas, es posible que se produzca una intensa competencia espermática. Esto es, los espermatozoides de diversos machos competirían unos con otros por fecundar los ovocitos de la hembra. En ese contexto, los machos que más espermatocitos producen e introducen, mediante el espermatóforo, en el oviporo de la hembra, cuentan con mayores posibilidades de fecundar. Por lo tanto, un mayor tamaño testicular constituye, en principio, un valioso mecanismo para aumentar el potencial reproductor de un macho en una especie poliándrica.</p>
<div style="width: 269px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" src="//ztfnews.files.wordpress.com/2011/04/ephippiger.jpg?w=259&#038;h=194" alt="" width="259" height="194" /><p class="wp-caption-text">Ephippiger ephippiger</p></div>
<p>Sin embargo, -y aquí viene la ausencia de una explicación clara del fenómeno-, en esta familia existe una correlación negativa entre volumen del eyaculado y tamaño testicular. Esto es, por sorprendente que pueda resultar, los machos de las especies más poliándricas no solo tienden a tener testículos de mayor tamaño, sino que además, también son los que, en general, menos espermatocitos transfieren a la hembra en cada eyaculación, con lo que el mecanismo que vale para el resto de grupos poliándricos, no vale para estos insectos.</p>
<p>Hay una circunstancia que ha sido valorada a la hora de interpretar estos resultados y que merece ser mencionada aquí. Estos insectos acompañan el espermatóforo (en cuyo interior van los espermatocitos) con un denominado “espermatofilax” o “regalo nupcial”. Se trata de una cápsula que el macho proporciona a la hembra y a la que tradicionalmente se ha atribuído una función nutricional. Sin embargo, el valor nutricional de esa cápsula es dudoso, por lo que esa función no está clara. Hay quien piensa que puede servir para evitar que la hembra se coma el espermatóforo antes de que se haya completado la transferencia de espermatocitos. Por lo tanto, se trataría de un mecanismo para maximizar la probabilidad de éxito del emparejamiento. Hay que tener en cuenta que el esfuerzo que el macho tiene que hacer para producir el espermatofilax puede llegar a ser muy alto. Sin embargo, no parece haber relación alguna entre el tamaño de los testículos y el del espermatofilax, por lo que este factor no ayuda a comprender las relaciones observadas.</p>
<div style="width: 510px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" src="//ztfnews.files.wordpress.com/2011/04/testis.jpg?w=500&#038;h=282" alt="" width="500" height="282" /><p class="wp-caption-text">El doctor Karim Vahed muestra los testículos de Platycelis affinis</p></div>
<p>Quizás la clave de este complejo conjunto de relaciones haya que buscarla en el factor que determina el éxito del apareamiento en estas especies. Es muy posible que la paternidad venga determinada por el orden de apareamiento y no por la cantidad de espermatocitos que penetran en el oviporo. De ser así, la paternidad corresponderá al último en aparearse, y eso es algo que decide la hembra. Por eso, más importante que la cantidad de espermatocitos es la receptividad de la hembra, y eso puede que dependa de la fracción no espermática del eyaculado. Por lo tanto, en ese modelo de apareamiento, la lógica que funciona en otras especies poliándricas no funcionaría en estas. Quizás unos testículos de gran tamaño servirían para llevar a cabo un mayor número de apareamientos, apareamientos a los que no se destinarían eyaculados de gran volumen. Por el contrario, los machos de las especies de menor grado de poliandria, producirían eyaculados de mayor volumen y se aparearían en muchas menos ocasiones. La receptividad de las hembras en estas especies es menor, y eso explicaría, quizás, eyaculados de mayor volumen pero mucho menos numerosos en los machos y, por lo tanto, testículos de tamaño muy inferior.</p>
<p>De ser correcta esta suposición, el campeón testicular del reino animal sería una especie cuyas hembras se aparean con muchos machos y éstos harían lo propio en numerosas ocasiones.</p>
<p>Fuente: Karim Vahed, Darren J. Parker y James D. J. Gilbert (2011): “Larger testes are associated with a higher level of polyandry, but a smaller ejaculate volume, across bushcricket species (Tettigoniidae)” <em>Biol. Lett.</em> 7: 261-264</p>
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		<title>¿Leche de ave?</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Aug 2011 14:16:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[Por sorprendente que pueda parecer, sí, leche de ave. O, al menos, de algunas aves y referido a algo que se le parece mucho, tanto como para que podamos llamarlo “leche”. Como todo el mundo sabe, una de las características más singulares de los mamíferos es la capacidad de sus hembras para producir leche. Es [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSAXhkxld1-pTAstbtWVtauWmGhmI82W2VqlwyabvNclOCvuUeFWQ" rel="external nofollow"><img loading="lazy" class="alignleft" src="//t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSAXhkxld1-pTAstbtWVtauWmGhmI82W2VqlwyabvNclOCvuUeFWQ" alt="" width="193" height="262" /></a>Por sorprendente que pueda parecer, sí, leche de ave. O, al menos, de algunas aves y referido a algo que se le parece mucho, tanto como para que podamos llamarlo “leche”.</p>
<p>Como todo el mundo sabe, una de las características más singulares de los mamíferos es la capacidad de sus hembras para producir leche. Es un rasgo de gran valor puesto que de ese modo, la alimentación diaria de la cría no depende directamente de los recursos que se consiguen cada día. En la naturaleza los recursos a que se tiene acceso pueden ser muy variables, incluso dentro de las estaciones propicias. Por esa razón, los animales que no producen leche se encuentran a merced de esa variabilidad a la hora de alimentar a las crías. En algunos caos, los periodos de escasez pueden llegar a prolongarse mucho en el tiempo. La leche proviene de alimento que ha sido ingerido, eso está claro, pero normalmente ha sido ingerido antes y se ha depositado en forma de reservas. La lactación constituye un mecanismo que, en cierto modo, tampona o amortigua la variabilidad que puede haber a corto plazo en la disponibilidad ambiental de alimento, y eso es favorable para garantizar la supervivencia de las crías.</p>
<p>Pero resulta que la capacidad de producir leche no es exclusiva de mamíferos, porque hay, al menos, dos especies de aves capaces de hacerlo. De una de las especies ya me he ocupado aquí en otra ocasión; se trata del pingüino emperador. El pingüino macho dedica mucho tiempo a incubar el huevo, mientras la hembra se desplaza hasta el mar en busca de alimento y vuelve con el buche lleno. El periodo de incubación es muy duro para el macho; se encuentra en ayunas y soporta temperaturas muy bajas, las más bajas a las que se puede enfrentar un animal. Para la hembra la aventura del viaje al mar también es un reto muy exigente; debe andar hasta alcanzar la costa, alimentarse al máximo de su capacidad y hacer el viaje de regreso. El viaje es muy duro, algunas hembras son atrapadas por los depredadores marinos, y no son extraños los retrasos. Pues bien, esos retrasos pueden tener consecuencias dramáticas para el pollo de pingüino, porque si nace antes de la llegada de la madre, sus posibilidades de sobrevivir disminuyen seriamente. Esa es la razón por la que los pingüinos emperadores cuentan con una especie de “seguro” o depósito adicional, porque esa es la función que cumple la leche que produce la faringe del pingüino macho. Es una secreción diferente de la leche de mamíferos, pero cumple la misma función que en aquéllos.</p>
<p>Y los pingüinos no son la única especie que exhibe esa capacidad: las palomas también producen leche. En el caso de las palomas es el buche el que produce la leche y se la llama, por esa razón, “leche del buche”. Además, la leche de las palomas y la de los mamíferos tienen una composición muy similar y, por si eso fuese poco, es la misma hormona que en mamíferos la que estimula su producción: la prolactina.</p>
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		<title>El pez gruñón</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Jun 2011 23:07:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[… and the grunion ran again through the oily sea to plant eggs on shore and be caught by unemployed drunks with flopping canvas hats and no woman at all. Esos versos son del poema “The hunt”, del escritor estadounidense Charles Bukowski, de su libro de poemas “Mockingbird Wish Me Luck” (1972). En ese poemario [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">…<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">and the grunion ran again<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">through the oily sea<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">to plant eggs on shore and be caught<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">by unemployed drunks<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0cm;margin-bottom:.0001pt">with flopping canvas hats<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-top:0cm">and no woman at all.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Esos versos son del poema “The hunt”, del escritor estadounidense Charles Bukowski, de su libro de poemas “Mockingbird Wish Me Luck” (1972). En ese poemario cita al pez gruñón (Leuresthes tenuis) en dos ocasiones.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Bukowski, en el poema cuyo fragmento he reproducido, utilizó la palabra “ran”, que es el pasado del verbo correr, porque ese pez corre o anda por encima de la arena. No lo hace siempre, ya que ese no es su modo de vida, pero como puede leerse en el poema, sale del agua a poner los huevos (“to plant eggs on shore…”). Se trata de un comportamiento asombroso, pues es el único pez conocido que pone sus huevos fuera del agua.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Entre dos y seis días después de la luna nueva y la luna llena, y aprovechando el empuje de una ola, salen del agua. Luego se alejan todo lo que pueden del borde del mar. La hembra, mantiene la cabeza mirando hacia arriba mientras hace un agujero en la arena con la cola. La arena está mojada y no le cuesta demasiado hacer ese trabajo de perforación; se introduce en el agujero hasta las aletas pectorales. A continuación pone los huevos en el interior del agujero, donde quedan a 10 cm de la superficie. Un buen número de machos, -pueden ser hasta ocho-, se le acercan y liberan allí sus espermatocitos. Completada la freza (suelta de gametos) los machos vuelven en seguida al agua, y la hembra se queda esperando a la siguiente ola; cuando llega, sale del agujero y vuelve también al agua. Los peces gruñones más rápidos completan todas estas operaciones en 30 segundos, pero también puede ocurrir que lleguen a estar varios minutos fuera del agua.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Como se puede suponer, los peces gruñones respiran, como la mayoría del resto de los peces, por las branquias. Por eso, y dado que las branquias colapsan fuera del agua, durante el tiempo que permanecen fuera del agua, no se produce intercambio respiratorio alguno, por lo que se encuentran bajo condiciones de hipoxia. Podría pensarse que se trata de muy poco tiempo, por lo que esas condiciones de hipoxia no supondrían ningún inconveniente. Sin embargo, dado que se trata de animales muy pequeños, su tasa metabólica es alta. Por esa razón no es sorprendente que presente la misma respuesta a la hipoxia que la que se produce en otras especies. Veamos en qué consiste esa respuesta.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">Los mamíferos marinos, cuando se sumergen, utilizan los que podrían considerarse como dos depósitos de oxígeno, un alto número de glóbulos rojos, por un lado, y la mioglobina muscular, que en esos animales presenta una concentración muy alta, por la otra. A pesar de disponer de esos dos depósitos, lo cierto es que se encuentran en una situación limitante, puesto que sin tener acceso al oxígeno atmosférico, podrían llegar a agotarse los depósitos internos. Por esa razón los mamíferos marinos adoptan tácticas de ahorro de oxígeno para evitar un excesivo gasto. Modifican de dos maneras diferentes el funcionamiento del sistema circulatorio. Por un lado recurren a la bradicardia; esto es, reducen muy sensiblemente la frecuencia cardiaca. Y por otro lado, limitan de forma considerable la circulación periférica, cerrando numerosos vasos sanguíneos de la periferia corporal. De ese modo, el corazón ha de trabajar mucho menos y no se transporta oxígeno a aquellos órganos en los que no es imprescindible. El aporte de oxígeno al cerebro está garantizado, por supuesto, así como a los músculos con los que nadan, pero en conjunto, el consumo de oxíigeno se reduce de forma notable.<o:p></o:p></p>
<p class="MsoNormal">El pez gruñón responde del mismo modo cuando sale del agua. Al fin y al cabo, estos también, cuando se encuentran expuestos al aire, sufren condiciones de hipoxia, y por lo que podemos ver, a la hipoxia responden del mismo modo unos y otros, los de origen terrestre cuando se sumergen y los de origen acuático, cuando salen del agua. Por cierto, los peces voladores responden del mismo modo, pero el tiempo em que se encuentran fuera del agua es mucho menor.</p>
<p><object width="425" height="349" style="border-style: initial; border-color: initial; border-style: initial; border-color: initial; border-style: initial; border-color: initial; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; background-image: none; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/udRDj2Ez8kI?version=3&#038;hl=es_ES"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/udRDj2Ez8kI?version=3&#038;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="349" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p><object width="425" height="349" style="border-style: initial; border-color: initial; border-top-width: 0px; border-right-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; border-style: initial; border-color: initial; background-image: none; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/1biSSrc6qVA?version=3&#038;hl=es_ES"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/1biSSrc6qVA?version=3&#038;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="349" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
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		<title>Mentiras masculinas</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Feb 2011 09:55:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
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		<description><![CDATA[En la historia de Pedrito y el lobo, tal y como me la contaron de pequeño, Pedrito mentía advirtiendo de que venía el lobo aunque en realidad el lobo no venía; hasta que vino. Al parecer los seres humanos no somos los únicos capaces de mentir emitiendo falsas alarmas. Diversas especies animales también lo son. [&#8230;]]]></description>
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<p class="MsoNormal">En la historia de Pedrito y el lobo, tal y como me la contaron de pequeño, Pedrito mentía advirtiendo de que venía el lobo aunque en realidad el lobo no venía; hasta que vino. Al parecer los seres humanos no somos los únicos capaces de mentir emitiendo falsas alarmas. Diversas especies animales también lo son. Porque contra lo que piensan quienes atribuyen a los animales inocencia y bondad, lo cierto es que también los animales engañan. Se han documentado engaños animales tácticos cuando hay conflictos de intereses. En particular, las llamadas de alarma se prestan especialmente a ser utilizadas de forma engañosa. Hay aves que utilizan falsas alarmas (avisando falazmente de que se acercan depredadores) para alejar a potenciales competidores por el alimento. Y los chimpancés utilizan falsas alarmas para confundir a miembros de su especie y acceder a objetos que desean o, incluso, a una pareja. Pero hasta ahora no se había documentado ningún caso en que las falsas alarmas se utilizen en circunstancias en las que no se producen conflictos de intereses.</p>
<p class="MsoNormal">Un trabajo publicado el pasado años (2010) en American Naturalist por Jakob Bro-Jorgensen &#038; Wiline M. Pangle ha documentado un caso de engaño táctico entre individuos de la misma especie. La historia va de topis, que son unos antílopes de tamaño medio que habitan en las sabanas que se extienden desde el Senegal hasta Etiopía, por el norte, y de Etiopía hasta Sudáfrica por el este.</p>
<p class="MsoNormal">El caso es que los topis machos (Damaliscus lunatus), para retener en su entorno a las hembras que se hallan receptivas, emiten señales de peligro, señales que indican la presencia de depredadores en las proximidades. De esa forma las hembras permanecen durante más tiempo al alcance de los machos, con lo que sus oportunidades de apareamiento aumentan.</p>
<p class="MsoNormal">Los machos sólo emiten señales falsas cuando hay hembras en celo cerca; es más, hay una clara correspondencia <span style=""> </span>entre los intentos de las hembras en celo por abandonar el grupo y el inicio de las llamadas falsas por parte del macho. Además, no se conforman con emitir los sonidos característicos de las señales de alarma, sino que adoptan una actitud de alerta típica, alzando sus orejas y mirando hacia el punto al que la hembra se dirigía.</p>
<p class="MsoNormal">Los investigadores han comprobado que la táctica resulta efectiva porque, por un lado aumentaba la probabilidad de que la hembra en estro no abandonase el grupo del macho, y por el otro, ciertamente permitía un aumento del número de apareamientos. Así pues, los machos llevan las de ganar en este conflicto entre sexos.</p>
<p class="MsoNormal">Está claro que el macho tiene bastante que ganar con el engaño; y en el caso de la hembra es mucho lo que arriesga abandonando el grupo, pues arriesga la vida. La hembra, al no ser capaz de distinguir las señales verdaderas de las falsas, ha de conformarse con el macho con el que se encuentra; esto es, deja de explorar la posibilidad de aparearse con otro de mejores atributos, -y por lo tanto de tener mejor progenie-, o renuncia a dirigirse a una zona con más abundancia de alimento. En todo caso, parece que, comparando esas desventajas potenciales con el riesgo de perder la vida, no es tan importante la pérdida que sufre. Al respecto, un dato relevante es que, al menos en la población de topis estudiada en este trabajo, la densidad de población no está controlada por la abundancia de alimento, sino por los depredadores. Así pues, estos constituyen una amenaza cierta.</p>
<p>  <strong>Los autores del estudio finalizan el artículo con una curiosa reflexión: “…nuestro estudio identifica un paralelismo entre los animales y los seres humanos en su capacidad para utilizar señales falsas para engañar a sus parejas, un hallazgo que indica que su comunicación puede ser esencialmente menos diferente de lo que venía siendo asumido”.</p>
<p>En el video aparece un grupo de topis en las proximidades de un grupo de leones:</strong></p>
<p class="MsoNormal">
<strong><br />
</strong><strong></strong></p>
<p><object style="border: 0pt none; background: none repeat scroll 0% 0% transparent; margin: 0pt;" width="480" height="390"><param  name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-8R2Lp_S9Es?fs=1&#038;hl=es_ES"></param><param  name="allowFullScreen" value="true"></param><param  name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed  src="//www.youtube.com/v/-8R2Lp_S9Es?fs=1&#038;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="390"></embed></object></p>
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		<title>El verano interminable del charrán ártico</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Jul 2009 10:39:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[La semana pasada me ocupé de las aves migradoras, y más en concreto, de la fisiología digestiva de Dendroica striata, la reinita rayada. Dendroica es un gran migrador, pero si de grandes migradores se trata, el más grande es el charrán ártico, Sterna paradisiaea. El charrán ártico es un ave circumpolar. En verano, que es [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>La semana pasada me ocupé de las aves migradoras, y más en concreto, de la fisiología digestiva de <I style="mso-bidi-font-style: normal">Dendroica striata</I>, la reinita rayada. <I style="mso-bidi-font-style: normal">Dendroica</I> es un gran migrador, pero si de grandes migradores se trata, el más grande es el charrán ártico, <I style="mso-bidi-font-style: normal">Sterna paradisiaea</I>.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>El charrán ártico es un ave circumpolar. En verano, que es la estación en la que se reproduce, vive en las zonas ártica y subártica de Europa, Asia y Norteamérica. Para anidar forma colonias y es muy agresiva con los animales que pueden suponer una amenaza para los nidos, también con los mamíferos de gran tamaño como los seres humanos. Como otras aves marinas, se alimenta de peces e invertebrados marinos. Es un ave de larga vida, puesto que puede alcanzar con facilidad los veinte años de edad.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>Pero como he señalado antes, su característica más genuína es su gran capacidad migratoria. Cuando eclosionan los huevos, permanecen del orden de un mes cuidando de los pollos y alimentándolos, y una vez transcurrido ese periodo, se dirigen hacia la Antártida, junto con los pollos nacidos un mes antes. </FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>La migración es tan larga que si sumamos las distancias que recorren en los viajes de ida y vuelta, son casi <?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /><st1:metricconverter w:st="on" ProductID="40.000 km">40.000 km</st1:metricconverter> los que hacen cada año; en el reino animal no se conocen migraciones más largas. Hasta tal punto son largos sus viajes que en toda una vida migrando recorren una distancia equivalente a la que hay entre la Tierra y la Luna.</FONT></p>
<p><SPAN style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT face="Times New Roman">Lo que más me fascina de los charranes árticos es que viajan de un verano a otro como si sólo abandonasen esta estación para volver a ella poco después, tras un tránsito fugaz por otoños y primaveras. Viviendo como vive en un verano semipermanente, es la especie animal que disfruta de más horas de sol. No sólo me fascina, me produce una envidia enorme.</FONT></SPAN></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Las ventajas de ser grande&#8230; y las de ser pequeño</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Jul 2009 22:58:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<post_tag><![CDATA[estrategia reproductiva]]></post_tag>
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		<description><![CDATA[El estiercol es un material muy aprovechable. Hay miles de especies animales que viven del estiercol. El género Onthophagus, por ejemplo, cuyos integrantes utilizan este producto como recurso alimenticio, cuenta con más de dos mil especies distribuidas por todo el mundo. A este género pertenece un amplio conjunto de insectos conocidos como escarabajos rinocerontes o [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>El estiercol es un material muy aprovechable. Hay miles de especies animales que viven del estiercol. El género <I style="mso-bidi-font-style: normal">Onthophagus</I>, por ejemplo, cuyos integrantes utilizan este producto como recurso alimenticio, cuenta con más de dos mil especies distribuidas por todo el mundo. A este género pertenece un amplio conjunto de insectos conocidos como escarabajos rinocerontes o también como escarabajos peloteros (o boleros), aun cuando bajo esta denominación se conocen también escarabajos de otros géneros. El nombre inglés, dung beetle (escarabajo de la boñiga) es, quizás, más fiel a su verdadera naturaleza que ningún otro.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>En estas especies hay dimorfismo sexual. Los machos suelen tener un cuerno, -cuya ubicación anatómica difiere entre especies-, que cumple funciones de defensa y ataque. Las hembras, por el contrario, no suelen tener cuerno. El desarrollo de los machos puede seguir dos trayectorias distintas en función de lo que ocurre en una etapa crítica de su ciclo de vida, cuando la larva se transforma en adulto. En ese momento la ausencia o presencia del cromosoma sexual determina, en primer lugar, cuál será el sexo del individuo y después, si es macho, de alguna forma cuyos mecanismos no se conocen pero que con toda seguridad tienen una importante componente hormonal, el organismo hace una valoración de los recursos energéticos y estructurales de los que dispone. Si la cantidad de esos recursos supera un determinado umbral, el macho será de gran tamaño y, si es el caso dependiendo de la especie, portará un cuerno. Si no se supera ese umbral, entonces el macho será pequeño y carecerá de cuerno.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>La principal tarea de las hembras consiste en criar a su progenie, alimentando a las crías con estiercol que se ha ocupado de introducir en galerías subterráneas que previamente ha horadado. Los machos, por su parte, guardan la entrada de los túneles para evitar así el acceso de otros machos a su interior. Sin embargo, como hemos visto, además de estos machos hay otros, más pequeños y desprovistos de cuerno. Los machos pequeños son más débiles, eso está claro, pero son, si vale el término para calificar a un insecto, taimados, porque se dedican a excavar galerías subterráneas, paralelas a aquellas en las que se encuentran las hembras para tener acceso a ellas y fecundarlas. Efectivamente carecen de cuerno, pero lo cierto es que el cuerno sería un serio impedimento para desarrollar esa estrategia furtiva.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT size=3>Estas conclusiones se han obtenido a partir de una serie muy bien diseñada de experimentos en los que las variables relevantes se modificaron de forma controlada. Gracias a ellos se han puesto de relieve aspectos de sumo interés acerca de los mecanismos evolutivos y biología del desarrollo animal. Pero además, podría incluso extraerse alguna edificante moraleja sobre las trampas que en ocasiones tiende el tamaño o, incluso, el mismo bienestar.</FONT></p>
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		<title>Guarderías de cachalotes</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Jun 2009 08:48:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[reproducción]]></category>
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		<description><![CDATA[El intercambio de pareceres en relación con la entrada dedicada a hablar de mamíferos buceadores me ha animado a traer aquí una breve historia, con la que me acabo de encontrar, de algunos de esos mamíferos. El asunto va de cachalotes. Los cachalotes, que en inglés llaman “sperm whales”, son los animales dentados más grandes [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>El intercambio de pareceres en relación con la <A id=link_0 title=http://blogs.elcorreodigital.com/animaladas/2009/5/26/el-mal-del-buceador href="http://blogs.elcorreo.com/animaladas/2009/5/26/el-mal-del-buceador">entrada</A> dedicada a hablar de mamíferos buceadores me ha animado a traer aquí una breve historia, con la que me acabo de encontrar, de algunos de esos mamíferos. El asunto va de cachalotes. Los cachalotes, que en inglés llaman “sperm whales”, son los animales dentados más grandes que hay. Son carnívoros cazadores; por eso tienen dientes. Las ballenas azules, que son los animales más grandes que hay, aunque también son carnívoros, no son cazadores, porque se alimentan por filtración de krill, principalmente.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>Pues bien, el caso es que los cachalotes tienen dos particularidades que paso a comentar. En primer lugar, la ya dicha, es cazador: caza normalmente a grandes profundidades y una de sus presas preferidas es el misterioso calamar gigante. Y la otra particularidad es que tienen una organización social basada en las madres: ellas, junto con las crías, son las que forman los grupos. Los machos vagan a su aire y por lo tanto, se desentienden completamente de las crías. Resulta que las crías son incapaces de sumergirse a las profundidades a que lo hacen los cachalotes adultos, por lo que la cría no puede acompañar a una madre que tenga que ir de caza y eso las hace potencialmente vulnerables a los ataques de las orcas, también conocidas como ballenas asesinas.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>Un grupo de biólogos canadienses y británicos se ha ocupado de estudiar este asunto, que tiene mucho interés, no sólo para conocer la biología de una especie bastante desconocida (a pesar de encontrarse en la lista de las especies en peligro) como <I style="mso-bidi-font-style: normal">Physeter macrocephalus</I>, sino también desde el punto de vista de las estrategias reproductivas y del funcionamiento de las sociedades animales. Los investigadores estudiaron dos grupos, uno formado por pocas madres y otro más numeroso. Y lo que observaron fue que, aunque había diferentes patrones en uno y otro grupo, en ambos las madres que iban de caza dejaban a su cría al cuidado de otras madres. Éstas, no solo escoltaban de forma permanente al conjunto de las crías, sino que si tenían hambre, incluso les daban de mamar. En definitiva, las madres cachalotes organizan verdaderas guarderías para poder compaginar caza y maternidad, algo que podríamos incluso calificar como &#8220;conciliación cetácea&#8221;.</FONT></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm"><FONT face="Times New Roman" size=3>Las ventajas de este comportamiento son evidentes. El mecanismo de solidaridad grupal permite proteger a las crías para que lleguen a la edad adulta. De esa forma se facilita el aumento del tamaño del grupo, lo que reporta a su vez evidentes ventajas para la seguridad del mismo.</FONT></p>
<p><SPAN style="FONT-SIZE: 12pt; FONT-FAMILY: Calibri; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-font-family: 'Times New Roman'; mso-bidi-font-family: 'Times New Roman'; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><FONT face="Times New Roman">Esta historia acaba de ser publicada en la edición electrónica de <?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" /><st1:PersonName w:st="on" ProductID="la revista Behavioral Ecology">la revista Behavioral Ecology</st1:PersonName> (<A id=link_0 title=http://beheco.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/arp068v1 href="http://beheco.oxfordjournals.org/cgi/content/abstract/arp068v1">DOI: 10.1093/beheco/arp068</A>)</FONT></SPAN></p>
<p> <P class=MsoNormal style="MARGIN: 6pt 0cm">El video, que es una animación, muestra un episodio de caza de un calamar gigante por un cachalote:</p>
<p> <OBJECT  height=344 width=425><PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/_z2Lfxpi710&#038;hl=es&#038;fs=1"><PARAM NAME="allowFullScreen" VALUE="true"><PARAM NAME="allowscriptaccess" VALUE="always">     <embed           src="//www.youtube.com/v/_z2Lfxpi710&#038;hl=es&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></OBJECT><br />
Y en este otro se puede ver una de esas sociedades de cachalotes:</p>
<p> <OBJECT style="BORDER-RIGHT: 0px; BORDER-TOP: 0px; BACKGROUND: none transparent scroll repeat 0% 0%; MARGIN: 0px; BORDER-LEFT: 0px; BORDER-BOTTOM: 0px" height=344 width=425><PARAM NAME="movie" VALUE="http://www.youtube.com/v/4I_6IpoRI-M&#038;hl=es&#038;fs=1"><PARAM NAME="allowFullScreen" VALUE="true"><PARAM NAME="allowscriptaccess" VALUE="always"> <embed   src="//www.youtube.com/v/4I_6IpoRI-M&#038;hl=es&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></OBJECT></p>
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