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	<title>El extraordinario corazón de la musaraña etrusca | Animaladas - Blog elcorreo.com</title>
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	<description>Por Juan Ignacio Pérez</description>
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		<title>El extraordinario corazón de la musaraña etrusca | Animaladas - Blog elcorreo.com</title>
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		<pubDate>Wed, 04 Aug 2010 15:30:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>juanignacio</dc:creator>
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</p><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p class="MsoNormal">Quien haya cogido en sus manos un pajarillo o un ratón se habrá percatado de que su corazón late a un ritmo muy rápido. Se contrae a una altísima fecuencia. Parte de la culpa la tendrá, quizás, el encontrarse en las manos de un animal mucho más grande: no debe de resultar nada tranquilizador ese estado. Pero incluso si descontásemos ese factor, el ritmo al que late el corazón del pajarillo o el ratón es altísimo.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p class="MsoNormal">Si, por el contrario, auscultásemos a un elefante, enseguida nos percataríamos de que su corazón va muy despacio. Hay una diferencia enorme entre el latido de un gorrión y el de un elefante, y eso ocurre porque la frecuencia a la que late un corazón depende del tamaño del animal. Los de animales pequeños laten muy rápido y lo contrario ocurre con los corazones de los animales grandes. Así pues, el metabolismo no es la única función que varía con el tamaño; de hecho, tasa metabólica y frecuencia cardíaca varían con el tamaño del mismo modo, de acuerdo con la misma función. La relación entre la frecuencia de latido (f<sub>h</sub>: min<sup>-1</sup>) de un mamífero y su tamaño (W: kg) es la siguiente: f<sub>h</sub> = 241 x W<sup>-0’25</sup>.<span style="">  </span></p>
<p class="MsoNormal">La musaraña etrusca es el mamífero más pequeño que se conoce. Tiene 2 g de masa y para que nos hagamos una idea de su tasa metabólica, baste con el dato de que necesita comer al día 2’6 g de alimento. Esto es, come cada día una cantidad equivalente al 130% de su masa, y hay que tener en cuenta que su dieta la componen insectos y pequeños gusanos<a style="" href="#_ftn1" name="_ftnref1" title=""><span class="MsoFootnoteReference"><span style=""></span></span></a>.</p>
<p class="MsoNormal">El corazón de una musaraña etrusca late a una velocidad difícil de imaginar y difícil de creer: ¡1.200 latidos por minuto! Y eso gracias a que el corazón de la musaraña es relativamente grande; es muy pequeño, claro está, pero en comparación con su tamaño corporal es grande. En los mamíferos, el corazón viene a tener una masa que supone un 0’6% de la corporal. Si la musaraña etrusca tuviera un corazón en proporción, sería de 0’012 g, cuando en realidad es de 0’035 g, tres veces mayor. Pues bien, gracias a ese tamaño tan grande el corazón no se ve obligado a latir a una frecuencia de 3.500 min<sup>-1 </sup>(latidos por minuto), frecuencia que, probablemente, no podría alcanzar. De esa forma, lo puede hacer a un ritmo tan bajo como los 1.200 min<sup>-1</sup>, o lo que es lo mismo, ¡20 latidos por segundo!</p>
<div style=""> A efectos comparativos, tengase en cuenta que la ración diaria de alimento de un elefante equivale a un 4% de su masa, y en el caso del elefante, se trata de materia vegetal.</div>

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