>

Blogs

juanignacio

Animaladas

Los pulmones del elefante

En la entrada anterior me ocupé de un rasgo anatómico singular de los elefantes, sus orejas. Pero además de las orejas, los elefantes tienen otras características muy especiales. Veremos en esta entrada otra de ellas y para introducirla acudiré a un clásico.

En la traducción de Hernández y Huerta de 1627 de la “Historia naturalis” (77 a.c.) de Cayo Plinio Segundo, Plinio el viejo, el Intérprete (Hernández, si no estoy equivocado) escribe, como comentario al Capítulo V del Libro VIII, lo siguiente sobre los elefantes:

“(Cuando han de vadear algún río), porque les son tan aficionados (como en el libro noveno de la Historia de los animales refiere Aristóteles) que, ya que no se llamen acuáticos, podrían llamarse riparios, andando muchas vezes por sus riberas, y aun por los mismos ríos zabullidos dentro del agua tanto cuanto pueden, quedando fuera la trompa por do respiren…”

En efecto, los elefantes atraviesan ríos y lagos con gran frecuencia. Esto es lógico, si pensamos en las distancias tan tan largas que recorren y en las que, forzosamente, han de encontrarse con masas de agua de vez en cuando. En ocasiones los ríos son de escasa profundidad y cruzarlos no supone mayor problema. En otras ocasiones, sin embargo, se trata de masas de agua profundas. En esos casos, tanto si atraviesan andando por el lecho, como si lo hacen nadando (porque los elefantes también saben nadar), utilizan la trompa para respirar. El poseer un apéndice tan largo reporta indudables ventajas.

Esa capacidad ha sorprendido siempre a los biólogos, porque a la profundidad a la que atraviesan los ríos, los pulmones de cualquier otro mamífero terrestre resultarían dañados por efecto de la gran presión hidrostática a la que se encuentran sometidos. Sin embargo, el fisiólogo John B. West, especialista en respiración, ofreció en 2002 una explicación a la capacidad de los elefantes para tolerar tales condiciones en una charla titulada “Insights Into Respiratory Mechanisms: Lessons from the Elephant”, pronunciada en la reunión de la American Physiological Society.

Las membranas pleurales de los pulmones de los elefantes se encuentran bajo el agua a una presión tan alta que los vasos sanguíneos de cualquier otro mamífero terrestre se romperían o se produciría un edema. Sin embargo, a los elefantes no les ocurre nada, porque en vez de membranas pleurales normales tienen una capa densa de tejido conjuntivo y gracias a esa capa pueden evitar los potenciales efectos negativos de la alta presión.

A juicio de muchos biólogos, los antecesores de los actuales elefantes eran acuáticos y según el doctor West, es posible que la trompa se desarrollase en ese periodo. Al fin y al cabo, debemos tener presente que los parientes más cercanos de los elefantes son los dugongos y los manatíes.

El video no va de elefantes “riparios”, sino de verdaderos mamíferos acuáticos, como puede verse. La capacidad de nadar de los elefantes es un dato más, una de esas adaptaciones propias de los mamíferos acuáticos a las que acabo de aludir.

Por Juan Ignacio Pérez

Sobre el autor


febrero 2010
MTWTFSS
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728